Imagen: Adn40 (2019, agosto 31). [Captura de pantalla]
Por Emiliano Francisco Leal Sorriente
La semana pasada, Lían Estrella, una niña de 12 años se volvió viral por atreverse a ir a su secundaria usando pantalón y no la falda de cuadritos que indica el uniforme escolar. En realidad se volvió viral por defender un derecho que para algunos fue considerado un acto de rebeldía.
Aunque pareciera que ya no debería tener ningún problema con esta decisión personal, Lían tuvo que llevar su caso a instancias gubernamentales para que su derecho se hiciera valer. Pero también tuvo que enfrentar un sinnúmero de críticas en las redes sociales, afortunadamente también hubo mucho apoyo a su desición.
Aquí un breve reportaje que encontré y que vale la pena ver para empatizar más con este caso:
Video: Adn40 (2019, agosto 31)
Algo que me parece impresionante es que a unos meses de llegar al año 2020, siga existiendo resistencia a que las niñas y jóvenes puedan elegir si usan falda o pantalón en los uniformes escolares. Más allá de que puedan sufrir acoso en la calle o en el transporte público sólo por usar falda (lo que definitivamente no debería suceder), se debería respetar su derecho a decidir.
Imagen: Secretaria de Educación Pública (2017)
Pero ¿Por qué aferrarse al uso de la falda? ¿Cuál es la razón de querer que exista esa diferencia? Debido a que desde mi perspectiva no hay ninguna argumentación válida para esta prohibición, sólo me queda pensar que se debe a que aún existe en nuestro país, como en muchas otras partes del mundo, una fuerte cultura machista que sigue permeando las decisiones sociales.
Creo que ya deberíamos pasar a otro nivel, a pensar que las niñas y jóvenes tienen derecho a elegir sin cuestionamientos. Las escuelas que prontamente incorporen la opción de usar pantalón, seguramente serán reconocidas por su apertura y por dejar decidir a sus alumnas en este tema tan importante.
En el artículo “Uniformes escolares y género: una historia de faldas y pantalones”, que escribí en marzo de este año, comentaba lo siguiente: “No tendríamos que esperar que se aprobaran leyes para ello, pues creo que ya estamos en una posición en la que debemos abordar estos temas de manera distinta, en donde las mismas escuelas comiencen a tomar medidas que permitan un entorno de mayor igualdad y seguridad, no sólo en cuanto al uso del uniforme”.
Hay dos cosas que me dan tranquilidad sobre este tema. La primera, es que esto ya es irreversible. Y la segunda es que hay niñas como Lían que están dispuestas a defender sus derechos a pesar de las miles de críticas que puedan recibir.
Students Schooling Uniform Backpack Japanese
En unos 10 años, seguramente este tema no generará ninguna polémica y muy probablemente superemos esta situación. Será visto igual que como vemos hoy la prohibición del voto femenino, es decir, como algo totalmente sin sentido.
Referencias:
adn40 (2019, agosto 31). Estudiante discriminada por usar pantalón en lugar de falda. [Archivo de video en Youtube]. Recuperado el 31 de agosto de 2019 de https://www.youtube.com/watch?v=uVD9IWIGafI
Sin Embargo (2019, agosto 27) Lían, alumna en CdMx, cambia la falda por el pantalón gracias al uniforme neutro. “No podía jugar”, dice. Recuperado el 31 de agosto de 2019 de https://www.sinembargo.mx/27-08-2019/3635776
adn40 (2019, agosto 31). Estudiante discriminada por usar pantalón en lugar de falda. [Captura de pantalla de archivo de video en Youtube]. Recuperado el 31 de agosto de 2019 de https://www.youtube.com/watch?v=uVD9IWIGafI
Secretaría de Educación Pública (2017, 03 de mayo). Entrega de instalaciones de la Escuela Primaria DIF, en la Ciudad de México [Archivo de imagen] Recuperado el 29 de abril de 2019 de https://www.gob.mx/sep/galerias/entrega-de-instalaciones-de-la-escuela-primaria-dif-en-la-ciudad-de-mexico
Freepik.com rawpixel.com. Students Schooling Uniform Backpack Japanese [Archivo de imagen]. Recuperado de: https://www.freepik.es/foto-gratis/estudiantes-schooling-uniform-backpack-japanese_2971747.htm
Estudiantes de México. Imagen: Secretaria de Educación Pública (2017)
Introducción
Los uniformes han
acompañado al sistema educativo desde hace siglos. Pero ¿Para qué sirven
exactamente? ¿Qué función cumplen dentro del sistema educativo? Esas son
algunas de las preguntas que intentaré contestar en este ensayo
La pertinencia de
hablar sobre los uniformes escolares hoy, se enmarca dentro del contexto de
nuevos modelos educativos que se han comenzado a generar en el sistema
educativo, de estrategias alternativas y metodologías innovadoras, que suelen
centrarse en el desarrollo individual de las personas, por lo que ¿tendría
sentido el uniforme en este contexto?
Además, este ensayo es también complemento de otro que escribí anteriormente: “Uniformes escolares y género: una historia de faldas y pantalones”, en el que hablo sobre el uso de las faldas escolares como un tema que tenemos que revisar desde una perspectiva de género. Por cierto, retomo ese tema aquí también.
Pretendo ser lo más imparcial en este tema, pues respeto que algunas escuelas decidan utilizar uniforme ya que quizá les funciona de alguna manera, sin embargo, creo que es bueno conocer un poco más sobre los uniformes en la escuela, pues es un elemento que está presente en la cultura escolar, y así tratar de señalar de la manera más objetiva posible, las distintas visiones sobre ellos.
Estudiantes de la India. Imagen: Pixabay.com. (2010)
La uniformidad
Pensemos en el significado de la palabra “uniforme”. Es tan común, y la repetimos tanto en los colegios, que perdemos de vista lo que quiere decir. Uniformar significa igualar, no diferenciar, homogeneizar, estandarizar, hacer que todo se vea más o menos parecido.
Creo que en este
punto encontramos una de las primeras contradicciones que tiene el uso de
uniformes con las nuevas propuestas educativas. La mayoría de los nuevos
modelos, metodologías y estrategias, se han comenzado a centran en el
estudiante, en su propio proceso de aprendizaje y en sus intereses.
Estudiantes de Belice. Imagen: Pixabay.com (2016)
Así, si el aprendizaje centrado en el estudiante busca que este se desarrolle según sus intereses y aptitudes individuales, pero por otro lado con el uso de uniforme se busca que todos sean iguales, queda claro que entramos en una contradicción. Creo entonces que el uniforme escolar podría ser una práctica de la “vieja escuela” que quizá sería bueno debatir.
Una historia llena de uniformes
El uso de los uniformes en los sistemas educativos, tiene bastantes años y han convivido con la humanidad en distintos procesos históricos. Los uniformes jugaron papeles importantes desde la época colonial hasta la revolución industrial, tal como lo explica Dussel (2007):
“Desde la Colonia, las políticas de uniformación estuvieron vinculadas al disciplinamiento de los cuerpos indóciles, de los cuerpos de aquellos que no eran capaces de autorregularse ni autogobernarse: mujeres, negros, aborígenes, clases pobres, inmigrantes, infancia temprana”. P.143
Estudiantes de Japón. Pixabay.com (2016)
Tal como lo explica la misma autora, durante la Revolución Francesa el uniforme en los niños también jugó un papel importante para la consolidación de la idea de igualdad:
“La Revolución Francesa la que estableció una equivalencia entre uniformidad, homogeneidad y democracia, e hizo de ello el símbolo de la igualdad plebeya. Los uniformes utópicos de los niños de la Revolución Francesa enfatizaron la producción de un cuerpo social homogéneo e igualitario, que supuestamente borraba todas las diferencias pero al mismo tiempo producía una incrementada individualización y autonomización. Los uniformes fueron efectivos dentro de un régimen de poder que pensaba al cuerpo como propiedad social y al transgresor como traidor o ciudadano desleal” p.141.
El uso de uniformes, así como otras prácticas que tenía la escuela, también estaba aosciados a ideas de modernidad. Por ejemplo, en la Colombia de finales del Siglo XIX y principios del XX, la educación estaba muy orientada a esta idea de civilidad moderna, como lo señala Aldana (2016).
“Así, en la escuela se aprendía a ser modernos, esto es, a ser y actuar como sujetos civilizados. Para ello se buscó erradicar las formas de vestir, de hablar y de alimentarse que se consideraban una amenaza al proyecto moderno. En general, se trataba de corregir las costumbres, moderar las acciones y de cultivar nuevos hábitos urbanos que legitimaran un sistema de valores y unas formas culturales modernas e ilustradas frente a otras consideradas vulgares y populares”. p.46
Aula de Argentina. Imagen: Argentina.gob.ar (2018)
Como siempre en educación, el tema es un poco más profundo. Si vamos a hablar de uniformes, también tenemos que recordar que estamos hablando de educación estandarizada, así ha sido por siglos. Para la Revolución Industrial, el sistema educativo pensado así le vino como anillo al dedo, pues se comenzó a ver a la educación como una manera de satisfacer las necesidades de producción del momento y para ello se requería el mismo orden y disciplina que en cualquier fábrica.
De este modo, en
esta producción en masa de personas, podríamos decir que los uniformes escolares
se convirtieron en el empaque del producto que cada una de las escuelas ofrecía
en sus alumnos. Cada una con su sello especifico, pero con un mismo fin productivo,
y para el “bien” de la sociedad.
Uniformes e identidad
En la actualidad, los uniformes siguen teniendo vigencia en la escuela, tanto en los colegios privados como públicos, donde suele usarse también como una forma de generar identidad y de lograr una estética que además se comparte con el diseño de la escuela en cuanto salones, mobiliarios, materiales y formatos de la institución educativa (Dussel, 2001).
Estudiantes de Irán. Imagen: Pixabay.com (2018)
Es decir, si lo viéramos desde un punto de vista de la mercadotecnia, los uniformes también ayudan a crear una marca. Hay escuelas que son fácilmente reconocibles por sus uniformes, pero también, nada da más sensación de orden y control que entrara a una institución educativa y ver a todos uniformados.
En el caso de las escuelas públicas tanto en México como en Latinoamérica, es difícil encontrar un centro educativo gubernamental que no use uniformes, y esto también tiene que ver con la construcción de una identidad que puede ser local, estatal o nacional. Sobre esto, Dussel (2007) explica:
“En los países latinoamericanos, el uso de los uniformes escolares estuvo asociado a la construcción de una identidad nacional homogénea y homogeneizante, que sostuvo a la par promesas de igualdad e inclusión subordinada, y mecanismos institucionales de control y disciplina sociales muy autoritarios”. p. 131.
Esto, por otro lado, ayuda a crear una noción de unidad. En muchos países los uniformes tienen características similar muy particulares, como en el caso de Cuba con el uso de los pañuelos en el cuello, Chile y sus unformes azules con blanco y jumpers que los llevaron a ser apodados como pingüinos en las revueltas estudiantiles de ese país, y Argentina donde en casi todos los colegios los alumnos usan delantal.
Estudiantes de Cuba. Imagen: Jones, A (2003).
En otros, se pueden ver más variaciones, sin embargo, hay muchos claramente reconocibles. En México el suéter verde y pantalón o falda gris, siempre nos remitirá a una secundaria pública.
Uniformes, disciplinamiento y control
Los uniformes
también son forma de control que busca orientar a las personas en un sentido que
sea aprobado por la sociedad, o bien de homogeneizarla, como sucedió en el caso
de Estados Unidos. Dussel (2001) en su texto explica:
“En el caso norteamericano, los uniformes fueron usados para las escuelas de las minorías (indígenas, mujeres) como forma de disciplinamiento riguroso del cuerpo y de incorporación de otras pautas estéticas y corporales. Recientemente las escuelas públicas urbanas adoptaron uniformes, destinadas a combatir la vestimenta de gangs y rappers”. p. 67.
Estudiantes de Chile. Imagen: Ministerio de Educación de Chile (2018)
Adicionalmente a esto, los uniformes son una manera de mostrar una imagen externa, pero también son una forma de recuperar cierta autoridad por parte de las escuelas, como lo explica Dussel (2007):
“De modo bastante evidente, los
uniformes constituyen un intento por parte del sistema escolar de recuperar
autoridad. Abogar por los uniformes supone que el uso de un código de
vestimenta común y estricto proveerá́ una imagen de respetabilidad y orden muy
necesitado dentro de las escuelas y también en la relación de las escuelas con
la sociedad más amplia”. p.148
Así, los
uniformes para las escuelas son una manera de evitar y controlar que los
estudiantes utilicen algún tipo de prenda u objetos adicionales que puedan no
estar permitidos en los reglamentos escolares, como las minifaldas. Esto no
solo ocurre en las escuelas estadounidenses, también es común en las escuelas mexicanas
y latinoamericanas.
Uniformes y género
Es
interesante señalar en este punto, que existe un componente de género en el uso
de uniforme también, pues muchas de las restricciones afectan de manera más
específica a las mujeres.
“Hay un tema de género pendiente en cuanto al uso de los uniformes escolares. En muchas escuelas se considera que los niños deben usar pantalón y las mujeres falda obligatoria, no dejándolas a ellas, en la mayoría de los casos, elegir si prefieren llevar pantalón al igual que sus compañeros”.
Sobre este
aspecto Dussel (2007) comenta:
“Que los estudiantes se presentaran limpios y ‘adecuadamente vestidos’ fue siempre parte de lo que se suponía que la escuela debía lograr. Más recientemente, minifaldas, maquillaje, aros, desnudez del abdomen o de determinadas partes del cuerpo, y colores brillantes o llamativos, están entre las muchas prendas de vestir y prácticas de vestimenta que han quedado sujetas a regulación y debate en las escuelas estadounidenses”. p.144
Como vemos, la
mayoría de las restricciones están relacionadas a aditamentos y formas de
vestir de la mujer, y en el caso de los hombres, generalmente se limitan al
corte del cabello.
Estudiantes de Colombia. Ministerio de Educación Nacional de Colombia (2018)
Por otro lado, en algunos otros países como Argentina, se utilizaba el guardapolvo o delantal, que buscaba ser un vestuario que democratizara la escuela, homogeneizando la apariencia, pero a su vez, que fuera higiénico y económico (Dussel, 2001), a lo que se sumaba además una preocupación moral, en especial en cuanto a la vestimenta de las mujeres:
“las mujeres, naturalmente débiles de carácter y con tendencia la superficialidad, eran más pasibles de caer en tentaciones que los hombres; y por eso sus apariencias debían regularse con mucho más celo, también, por supuesto, para garantizar su ‘decencia’ y su pudor” p.68.
En ese entonces, también ya se mencionaba el tema del lujo y la ostentación que podrán mostrar las mujeres al llevar vestidos caros, que en algunos casos podía llegar a ser considerado inmoral. Pero también se pensó que el uso del delantal podía ser una buena manera de igualar y evitar el contraste entre niños ricos y pobres (Dussel, 2001).
Uniformes y clases sociales
Uno de los argumentos más comunes a favor del uso de los uniformes, tiene que ver con su uso para mitigar la diferenciación de clases sociales. Este es un aspecto es interesante, que ha tenido relevancia en el pasado y actualmente sigue vigente, pues a través el uso de ciertas marcas de ropa se puede diferenciar entre los que tienen mayor o menor poder adquisitivo.
En ese sentido,
el uniforme puede ser una herramienta interesante, que ayude a frenar las
diferencias económicas que puede haber entre los estudiantes, o por lo menos, a
controlarlo.
Cuando Bill
Clinton era candidato a presidente de Estados Unidos en 1996, este tema estuvo
presente en su agenda política. Él se convirtió en uno de los mayores
promotores del uso de los uniformes en las escuelas públicas de todo el país,
pues consideraba que su uso podría ayudar a controlar la violencia juvenil.
Estudiantes de Estados Unidos. Freepik.es (s.f.)
En ese entonces salieron a la luz algunos casos de adolescentes que habían matado a otros para robarles sus tenis deportivos de marca o sus chamarras de diseñador. Así, se comenzó a analizar que el uso de uniforme escolar podría incidir para la disminución de la violencia en las escuelas y entre los jóvenes (JET, 1996).
Para Bill Clinton, si el uso de uniformes “significaría que los adolescentes dejaran de matarse unos a los otros por una chamarra de diseñador entonces las escuelas públicas deberían pedirles a sus estudiantes el uso de uniforme” (Mitchel, 1996). Esto parece haber funcionado en algunas de las escuelas y zonas que se ejecutó y en las que disminuyó la violencia entre estudiantes (Dussel, 2001).
Por otro lado, el uniforme puede ser una prenda que se use para la escuela únicamente. En algunos casos, los uniformes son algunos de las pocas prendas con las que cuentan algunas personas de escasos recursos. Esto también viene acompañado, por lo menos en México, de apoyos gubernamentales para que las familias que tienen a sus hijos en escuelas públicas puedan adquirir gratuitamente los uniformes escolares.
Uniformes y libertad de expresión.
Otra crítica a los uniformes escolares que suele hacerse, es que limitan la libertad de expresión, además de que no les permite a los estudiantes desarrollar una identidad personal, y mucho menos, mostrarla. No perdamos de vista que, a través de nuestra vestimenta, también estamos comunicando.
Estudiantes de la India. Freepik.es (2018)
A través de la ropa damos a conocer nuestra ideología, nuestra forma de ser, de pensar y definimos cómo queremos que el mundo nos vea. El uso de uniformes es también una manera de coartar eso, de no permitir que se expresen otras voces que puedan incluso resultar disruptivas según los estándares sociales.
Entonces, se trata también de un tema de imágen, de cómo la comunidad y la sociedad ve a los estudiantes, a los niños y jóvenes que asisten determinada escuela y de si su vestimenta representa orden, lo cual iría de la mano con que se cumplirán sus metas educativas.
En pocas palabras, se trata de hacer que se vean “respetables” para el entorno, personas de bien que no representan ningún peligro para los estándares sociales, sino todo lo contrario.
Legislación en México
¿Qué dice la legislación en México sobre este tema? Nada. En la Ley General de Educación no se habla para nada de la vestimenta de los estudiantes. De hecho, en el caso de la educación pública, en ninguna ley o documento se solicita el uso de uniformes de manera obligatoria, e incluso está prohibido negarle el acceso a la educación a un niño por este hecho, pues se estaría violando el artículo 3º de la Constitución.
Estudiantes de Bali. Imagen: Pixabay.com (2010)
Sin
embargo, lo curioso es que tanto el Gobierno federal como los gobiernos
locales, cuentan con programas de apoyo para la adquisición gratuita de uniformes
escolares para los alumnos de educación básica. Incluso, en alguno estados
estas medidas son una ley,
como en la Ciudad de México.
Comencé este texto pensando que escribiría algo relativamente corto sobre este tema, pero después un rato me di cuenta que el tema de los uniformes escolares tiene mucha más tela de dónde cortar que lo que vemos en apariencias sobre ellos.
Si
bien mi postura siempre fue y será antiuniformista, reconozco que hay
situaciones particulares que obligarán a las instituciones a tomar esta medida.
Lo que sí puedo decir, es que es importante que se justifique plenamente su
uso, y que alumnos y padres de familia entiendan el por qué.
Estudiantes de México. Imagen: Secretaria de Educación Pública (2017)
El hecho de muchas veces no señalar esta justificación, hace que los estudiantes tomen esta medida como arbitraria, sin sentido, pasada de moda, o de la «vieja escuela». Sin embargo, también entiendo que muchas veces se trata de una tradición, o un rito que las escuelas quieren conservar por un tema de identidad, y de la cual los alumnos pueden estar de acuerdo.
Lo que sí tenemos que tener claro es que la sociedad actual está cambiando rápidamente y los uniformes comienzan a desaparecer de muchas esferas sociales, no sólo de las escuelas. Temas relacionados a la reivindicación de una propia identidad y de la libertad de expresión, entran en esta discusión, que seguramente se potencializará en el futuro.
Sirva
pues este texto como un buen contexto, aunque muy acotado, de todo lo que podría
implicar el uso de uniformes en las escuelas.
Referencias.
Dussel, Ines (2007) Los uniformes como políticas del cuerpo. Un acercamiento foucaultiano a la historia y el presente de los códigos de vestimenta en la escuela. En Pedraza, Zandra (Comp.) Políticas y estéticas del cuerpo en América Latina. Pp. 131-160. Colombia: Universidad de los Andes. Recuperado el 23 de mayo de 2019 de: https://repositorio.uniandes.edu.co/bitstream/handle/1992/26256/u298917.pdf?sequence=1&isAllowed=y#page=131
Aldana Bautista, A. (2016). Notas para una genealogía de códigos de vestir y tecnologías estetizantes en la escuela colombiana. Pedagogía Y Saberes, (44), 35.46. https://doi.org/10.17227/01212494.44pys35.46
Pixabay.com [DEZALB] (2010, 22 de octubre) lindia-los-escolares-niños-uniforme [Archivo de imágen] Recuperado de: https://pixabay.com/images/id-919183/