Una reseña de lo que sucedió el 9 de marzo en el colegio y algunas de las actividades de reflexión que realizamos.
Por Emiliano Francisco Leal Sorrriente
Hace dos semanas,
algunas alumnas de la preparatoria en la que trabajo se acercaron a nosotros
para manifestarnos su intención de participar en el paro nacional de mujeres
del 9 de marzo. Para ese entonces muchas escuelas ya se habían adherido al
movimiento y se producía un debate de si la escuela debía o no participar.
Les pedimos que
redactaran su propuesta, justificando y explicando por qué querían que la
escuela se sumara. Así lo hicieron y después de algunos ajustes, entregaron un
documento en el que expresaban su preocupación por la creciente violencia en el
país y la necesidad de unirse a la protesta para exigir una sociedad que les
brinde seguridad, respeto a sus derechos y mayor equidad.
Después de algunos debates internos dentro del colegio, se tomó la determinación de solidarizarse con el movimiento respetando la decisión de las mujeres de unirse al paro, pero a su vez generar una reflexión en torno al tema. Así, en conjunto con un grupo de alumnas comenzamos a preparar las actividades que tendríamos para ese día en la preparatoria.
Una de las actividades que planeamos, y quizá la más importante, consistió en que las alumnas escribieran algunas de las situaciones en las que se han sentido violentadas. Todas redactaron algún relato de momentos desagradables que han vivido tan sólo por ser mujeres, algunas entregaron más de una. Yo las leí antes y quedé consternado al ver todo lo que han tenido que pasar a su corta edad.
No fui el único que quedó impresionado con los relatos. El día del paro, la primera actividad de reflexión que realizamos fue que los alumnos leyeran los escritos de sus compañeras. En voz alta, tal como lo habían pedido las alumnas, uno a uno fueron leyendo las historias que sus compañeras les habían dejado. Mientras avanzábamos los alumnos iban cambiando el semblante, el silencio era absoluto, les impactó saber que sus compañeras vivieran la violencia de genero de distintas maneras y desde tan jóvenes.
En el colegio Queen Mary School sí hubo clases en todos su niveles. Para suplir al 60% del personal femenino, trabajadores de otras áreas apoyaron, además hubo actividades especiales con los alumnos, señaló el profesor Emiliano Leal.
Decidimos que sería bueno que respondieran, así que escribieron cada uno una carta en la que la expresaban su solidaridad y sorpresa al enterarse de lo que han vivido, muchos de ellos no tenían clara la dimensión del problema hasta que lo vieron del puño y letra de sus compañeras, aquellas con quienes todos los días comparten en la escuela.
Después, vimos el video «¿Cómo te suena?» elaborado por estudiantes de la Escuela de Arte José María Cruz Novillo, de España, y que realiza una crítica a la normalización de la violencia hacia la mujer a través de la música.
Más tarde hablamos sobre el movimiento feminista como tal y revisamos el video «¿Quiénes son las tesis?» para comprender de donde surgía la coreografía, ya conocida por todos: “un violador en tu camino”.
También leímos algunos Tweets con el hastag #ComoHombre:
¿Te tocaron en el metro? ¿Cómo ibas vestido? ¿Por qué no ibas en el vagón exclusivo? Es que tienes que cuidarte#ComoHombre
Posteriormente,
un alumno realizó el aporte de una historia publicada en Facebook en la que una
mujer cuenta como su pareja poco a poco fue subiendo la intensidad de la
violencia hasta agredirla físicamente arrancándole una parte del labio de una
mordida.
También, como
parte de esta jornada de reflexión, revisamos el video “¿Qué significa hacer
algo #ComoNiña?” para poner en la mesa la estereotipación de la mujer como el
sexo débil.
Así mismo, vimos en conjunto la película francesa “No soy un hombre fácil”, un film de ficción en la que se invierten los roles entre hombres y mujeres.
Y por último, los
jóvenes generaron dos carteles y un video para sus compañeras, en donde se
solidarizan con ellas y muestran empatía por lo que han tenido que pasar, y
donde también les decía que las extrañaron durante ese día.
Creo que lo más
importante del día, es que los alumnos pudieron ver lo que se sentía estar en
su escuela sin sus compañeras, pero también, entender que lo que ellas viven es
mucho más fuerte de lo que habían escuchado o pensado, y que es algo que
definitivamente tiene que cambiar.
Y para mí, el aprendizaje fue que a pesar de que intentamos y buscamos constantemente espacios que permitan la reflexión, aún seguimos trabajando poco estos temas en las escuelas. El cambio que noté ese día en mis alumnos fue notable, pero no nos habíamos detenido a hablar abiertamente de esto como ahora, quizá si lo hiciéramos más seguido, podríamos transformar muchas más cosas en la sociedad.
Muestra de ello es que un profesor me comentó que al día siguiente en su grupo le pidieron permiso para poner música mientras realizaban una actividad en clase, él accedió, y le aclararon que no podrían canciones que contengan violencia de género. Quizá sí logramos que algo se moviera ese día.
Este tema es tan importante como amplio y tan urgente como temido. Hoy hablar de diálogo y pensamiento en la escuela debería ser una prioridad. Una escuela que no trabaje estos temas con sus alumnos, los estará privando de importantes habilidades para convivir en la sociedad actual.
Un lugar
fundamental en donde deberían existir la reflexión y al diálogo, es la escuela.
Y aunque esto debería parecer una obviedad, en realidad no lo es, y tampoco ha
sido algo que se trabaje en muchos de los centros educativos. Esto no es raro
si entendemos que el sistema educativo actual no fue diseñado para estimular la
reflexión y el diálogo, sino todo lo contrario.
En la propuesta
de escuela generada a partir de la revolución industrial, vemos que la
educación se convirtió en un espacio diseñado para un motivo específico: crear
personas acordes a las necesidades de la industria, desde obreros hasta
directores de empresas, tal como si fueran parte de la misma cadena de
producción de una fábrica.
En este contexto la escuela estaba diseñada para obedecer, ese era el fin. Se enseñaba a seguir instrucciones precisas, se indicaba cómo vestirse, como peinarse, qué decir, qué no decir, cómo reaccionar, qué aprender y, por supuesto, qué pensar y cómo comportarse. Todo para no incomodar al sistema originado a partir de la revolución industrial.
Pixabay.com (2017)
Poco o nada se
hablaba del diálogo, de la reflexión y de disentir. Incluso, el no estar de
acuerdo con algo era visto como un acto de rebeldía. Hoy también conocemos esto
como el modelo tradicional de educación, que en muchos casos ha sido replicado
por la educación pública en muchos países de américa latina.
El
diálogo como eje de la escuela.
El diálogo es una de las cosas maravillosas que podemos trabajar en la escuela y que tendrá infinidad de beneficios para los estudiantes. Dialogar significa desarrollar el pensamiento crítico, lo que lleva a la reflexión, la estructuración de ideas, la escucha y el respeto a las ideas de los demás, o por lo menos así debería ser.
Los recientes
cambios sociales requieren que la escuela también transforme este paradigma y
se convierta en un espacio donde la democracia, el diálogo y la reflexión
tengan cabida. Pero además deberán fomentar la democracia a través de la
participación, dejando que los estudiantes asuman más responsabilidades incluso
en su propio proceso educativo.
Sin embargo,
vemos que la sociedad mexicana en especial tiene un serio problema con el
diálogo. No sabemos dialogar, no sabemos llegar a acuerdos ni buscar puntos en
común desde dónde construir.
Imagen: Secretaria de Educación Pública (2017)
El diálogo en la escuela debería enfocarse en eso. En entender que disentir está bien y que lo importante es comprender la postura del otro, escuchar, y a partir de eso asumir una posición para buscar puntos de acuerdo para en la medida de lo posible lograr construir juntos, lo cual sería lo ideal.
Pero en la
mayoría de los casos, no se dialoga. Se busca más bien imponer una idea, esto
tiene que ver con lo que ha pasado siempre en la escuela tradicionales. Se
impone lo que se tiene que hacer, no se dialoga, no se discute y no se
reflexiona.
Paulo Freire (1969) lo plantea muy bien en su libro “La educación como práctica de la libertad”. Ahí expone que el diálogo debe producirse sumando las posturas de los dialogantes, de ese modo se genera una crítica y una comunicación en una relación horizontal. Pero cuando se busca imponer una visión sobre otra, se genera un “antidiálogo” en una relación vertical que no comunica y por lo tanto no genera crítica.
Jóvenes,
crítica y diálogo
Entendiendo esto,
una de las funciones de la juventud es cuestionar lo establecido. Está en su
naturaleza. Ese debería ser el principio del cambio, de buscar nuevas ideas y
alternativas. Sin embargo, la escuela en lugar de encauzar esto, se ha enfocado
en modelar a los jóvenes para que se vuelvan sumisos.
La disciplina se ha confundido con obedecimiento y no con la formación de habilidades para poder expresar nuestras ideas y nuestros pensamientos. Incluso sería buena idea comenzar a enseñar la disciplina desde el proponer ideas constructivas a partir de las cosas que nos gustaría cambiar. En pocas palabras, se trata de convertir la queja en propuestas.
Pixabay.com (2019)
Ver por ejemplo a jóvenes participando en todo el mundo para pedir un cambio en las políticas climáticas mundiales, dentro del marco de los «Fridays for future», es algo que probablemente veremos más seguido.
El problema es que muchas veces la escuela critica este actuar, cuando en realidad es parte de la propia expresión de la juventud. Ellos quieren participar en ese diálogo, pero la sociedad no les ha dado los espacios adecuados para hacerlo.
El
diálogo en la era de las redes sociales.
Hoy sabemos que
las redes sociales juegan un papel muy importante en el escenario actual. Las
redes sociales se han convertido en un espacio de conversación en el cual no es
fácil establecer una comunicación ni un diálogo (recordemos que no es lo mismo
conversar que dialogar). Basta con mirar los comentarios de alguna publicación
que genere cierta polémica, predominará la agresión y la intolerancia por sobre
los argumentos.
Porque para que
exista diálogo, necesariamente tiene que existir una reflexión que permita
generar una argumentación. Hoy, la escuela tiene un déficit en ese punto, no
está enseñando a argumentar adecuadamente. Pero aún más, para llegar a ello hay
que saber escuchar o leer, algo que ya de por sí cuesta bastante, y lo cual
tampoco se está reforzando. Porque para esto, se necesita incluso contar con
cierta educación emocional.
freepik.com (2017).
El sociólogo
polaco Zygmunt Bauman en una entrevista al diario El País de España (De Querol,
2016) asevera que las redes sociales “son una trampa”, pues se cae en una falsa
comunidad:
“En las redes es tan fácil añadir amigos o borrarlos que no necesitas habilidades sociales. Estas las desarrollas cuando estás en la calle, o vas a tu centro de trabajo, y te encuentras con gente con la que tienes que tener una interacción razonable. Ahí tienes que enfrentarte a las dificultades, involucrarte en un diálogo”.
El problema del
diálogo que se da en las redes sociales, es que es falso, pues “el diálogo real
no es hablar con gente que piensa lo mismo que tú. Las redes sociales no
enseñan a dialogar porque es tan fácil evitar la controversia”.
De ahí que sea tan importante comenzar a hablar de diálogo desde la escuela, pues es fundamental enseñar que cuando no se está de acuerdo con el otro, más que bloquearlo o borrarlo, hay que aprender a empatizar con sus ideas, aunque no estemos de acuerdo. Sólo desde ahí se podrá construir.
Cómo
fomentar el diálogo y la reflexión en la escuela
Más allá de lo
que implica formar a la ciudadanía en un ambiente democrático, hablar de
diálogo y reflexión en la escuela es también fomentar habilidades como el
pensamiento crítico, el análisis, la creatividad, la búsqueda de soluciones y
la generación de propuestas para mejorar la escuela y el entorno. Pero también
es hablar de democracia y participación.
Pixabay.com [2013)
Una escuela democrática y participativa que dialoga y reflexiona, debería trabajar de manera bastante distinta a las escuelas tradicionales. Hablar de escuela democrática y participativa, es también hablar de modelos educativos que se puedan flexibilizar a estos temas. Pero, sobre todo, hablamos de escuchar y fomentar el diálogo de manera natural.
Pero si hablamos
de escuelas constructivistas (entendiendo que hay muchas visiones del
constructivismo también), humanistas, o alternativas, se vuelve casi imposible
pensar que no tengan una visión que fomente la reflexión y el diálogo entre sus
alumnos. Sin embargo, aún hay resquemores con respecto a la participación
directa del estudiantado en las decisiones de las escuelas.
Así pues, las
escuelas tienen que comenzar a trabajar en ambientes más autónomos y libres,
escuelas que escuchen, que sean participativa y donde el diálogo sea una
oportunidad de crecimiento para todos, donde se puedan generar asambleas,
discusiones, espacios para escuchar nuevas propuestas, y por supuesto, donde
hablar y opinar sea visto como algo positivo.
La sociedad necesita que generemos hoy más que nunca seres humanos críticos y pensantes, que puedan construir un futuro mejor para todos, y para ello fomentar el diálogo y la reflexión en la escuela será fundamental para lograrlo.
Referencias
Freire, Paulo.
(1969) La educación como práctica de la libertad. Siglo XXI Editores: México.
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En esta tercera entrega de la entrevista a Natalia Morelos, Coordinadora Académica del Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical, abordamos el tema de los maestros y cómo debería ser la enseñanza musical para un proyecto que se propone también el desarrollo comunitario y la formación socio emocional.
Pero para un proyecto de este tipo y con los objetivos que se plantea, además de desarrollar todo un nuevo modelo que considere nuevas estrategias educativas, didácticas y metodológicas, la capacitación de los maestros es fundamental
Natalia Morelos. Imágen: Sistema Nacional de Fomento Musical.
Debido a ello, Natalia cuenta que se generó
“el Programa de Capacitación Continua que tenía diferentes aspectos a cubrir. El primero era la especialización documental,
el segundo consistía en generar herramientas didácticas, el tercero buscaba vincular
la música con el trabajo social comunitario (…) y el cuarto tenía que ver con
la música en sí como herramienta de transformación, a partir de la dirección,
el gesto, la comunicación”.
Este programa de capacitación, es muy importante para el funcionamiento del proyecto ya que abarca toda la estructura del Sistema Nacional de Fomento Musical y está pensado como una pirámide donde la base es el “Movimiento Nacional de Agrupaciones Musicales Comunitarias y hasta la cúspide, la Orquesta Escuela Carlos Chávez. Toda esta estructura vincula todos los peldaños de la pirámide. Después de las Agrupaciones Musicales Comunitarias hay programas como la detección de talentos, el Programa Formando Formadores y otro programa de orquestas de selección”.
A estos programas de capacitación, se suma el programa
piloto “Hospital de Instrumentos”, un programa socio formativo “que busca la
capacitación de los integrantes de las agrupaciones a partir de los 15 años que
tienen habilidades manuales bien desarrolladas, a sus familias y todos los que
quieran participar, como miembros de la comunidad indirecta, que serían
vecinos, por ejemplo. Una vez seleccionados entran a este taller de laudería
que es para reparación, mantenimiento y restauración básica de instrumentos de
cuerda o de instrumentos de alientos”. Natalia agrega que este programa ha
tenido buenos resultados y es una manera de integrar a las familias de los
participantes de las agrupaciones, a través de sus propios talentos.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Docentes que buscan un cambio.
Pero ¿qué características deben tener los
maestros que trabajan en este proyecto? Natalia comenta: “Ese es el punto, no débil,
más bien frágil, delicado. Es un perfil de docente y director comunitario. Es
un perfil muy demandante, muy complejo, que no hay en México, ni en muchas
partes del mundo. Porque no somos formados así, no somos formados en clases
colectivas de instrumento, no somos formados en valores, no tenemos ni la
metodología, ni la didáctica”.
Encontrar docentes con ese perfil, no ha sido
fácil, pues la formación de los maestros, no sólo de música, suele restringirse
a la enseñanza de su disciplina y resulta difícil que se quieran involucrar en
otras cosas.
Natalia lo explica así: “me llega un perfil,
lo entrevisto y es muy bueno, toca increíble,
enseña el instrumento muy bien, pero no le importa nada más, no quiere hacer
planeación, no quiere juntarse con sus colegas para hacer reuniones de academia
y planificar, no quiere participar, no quiere saber nada de las familias, o de hacer
cuestiones de vinculación comunitaria, como meterte a un terreno baldío y hacer
una limpieza, o hacer una recuperación del espacio público, participar en un
huerto, una hortaliza común. Si no participa en eso, no me sirve para este
proyecto. Porque sólo va estar en su cajita y no va a querer innovar, no va a
querer implementar didácticas completamente distintas que las que con el creció
y aprendió”.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Natalia reconoce entonces que “lo que nosotros
buscamos, es perfiles que se acerquen al deseable, lo cual es muy complejo, sobre
todo en aptitudes musicales, de preparación, humanas, sociales, y también en
actitudes, es decir sus competencias actitudinales”.
Docentes involucrados y participativos.
En este sentido, es clara en señalar que “yo
prefiero a un docente que tiene una a actitud de servicio, que tiene
consciencia, que tiene vocación docente, de servicio, de aportar, de ayudar, de
colaborar. Algo más en sí mismo que solo enseñar a tocar el violín, que quiere realmente
lograr un cambio, ya con eso tengo un gran porcentaje ganado, todo lo demás lo
puedo trabajar en capacitación”.
Los maestros que se requieren para en este
proyecto, deben pasar por un meticuloso y largo proceso que va desde la
publicación de la convocatoria, la preselección de currículums y una entrevista
de la cual Natalia comenta “es bastante compleja, la mayoría de ellos sale de
ahí bastante asustado o temblando, dudando si pasaron o no, muchos me han dicho
eso, pero también muy divertidos”. Posteriormente, quienes pasan esa etapa
deben realizar una audición y hacer una clase muestra.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Pero a pesar de esta selección de maestros, es
necesario un trabajo cercano con los docentes, para que entiendan esta nueva
forma de trabajo en la enseñanza musical, lo cual no ha sido fácil a pesar de la
capacitación constante: “hemos tenido más éxitos que fracasos en cuanto a los
docentes. No siempre se gana, pero tampoco se pierde todo el tiempo, hay que
mantener un balance. Sabemos que rara vez nos llegan perfiles como con
calzador, como de guante, que entran perfecto. Pero a la mayoría le apostamos a
la capacitación, a irlos sensibilizando, dándoles herramientas. Muchos de ellos
tienen muchas ganas, tiene la actitud y la aptitud, tienen todo, pero no saben
cómo”.
Escasez de formadores musicales.
Para Natalia, en México tenemos “escasez de formadores” musicales y artísticos. Y pone el ejemplo de los programas de estudios escolares que piden que se aborden distintas áreas artísticas pero los maestros no han sido preparados para ello, lo cual considera, convierte a esos programas en una simulación, cuando la realidad es que “un maestro de música se limita a montar eventos del día de la madre, del 16 de septiembre, del día de no sé qué, el himno nacional, y vuelve a ser lo que ha sido siempre”.
Natalia indica que, si bien en los programas curriculares
se toma en cuenta la educación artística, existe un paradigma bastante permeado
en la educación musical y es que la educación musical debe restringirse a lo técnico,
a lo estrictamente musical, sin embargo, nuevas corrientes señalan que el
trabajo musical debería ser mucho más integral, como lo están manejando en el
Sistema Nacional de Fomento Musical.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
“No están formándose profesionales para eso,
entonces como un planteamiento que habría que analizar y que habría que lograr,
es una vinculación institucional entre los normalistas y las escuelas artísticas,
las universidades que imparten arte, carreas de arte, para que hubiera una
carrera vinculadora que pudiera formar artistas normalistas que puedan impartir
esas un unidades de aprendizaje que están indicadas en los programas
curriculares.” Señala Natalia.
El estigma de estudiar artes.
En muchas oportunidades, cuando algún joven
quiere seguir con una carrera artística, algunos padres no suelen estar de
acuerdo pues consideran que si se dedican al arte no obtendrán ingresos
suficientes para sobrevivir. A partir de esta idea, se le consultó a Natalia qué
le diría a esos padres y a esos jóvenes que quieren dedicar su vida al arte, y
esto es lo que me contestó:
“Me pondría como ejemplo. Le diría: señor, sigo viva, tengo una casa, tengo un carro, tengo una familia, todos comemos tres veces al día, cuatro o cinco, porque hacemos colaciones, salimos de vacaciones, me la paso muy bien. Y sí, estudié música, una licenciatura en oboe, tengo dos maestrías relacionadas con música, en interpretación y música contemporánea la primera, y la segunda en psicopedagogía musical, y sigo viva, y estoy bastante regordeta, eso quiere decir que como bien, así que ese argumento lo eliminamos”. Señala, Natalia.
“Si su hijo se quiere dedicar, usted apóyelo lo suficiente, para que lo que el haga en eso sea mínimo del 80 o 90 por ciento, y entonces le va a retribuir al mismo nivel. Pero si lo tiene que hacer en contra de todo, va ir bajando ese porcentaje. Y eso es lo que le va a costa obtener”, puntualiza.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Y con respecto a los jóvenes, les envía el siguiente
mensaje: “si tú le quieres entrar a la música, dedícate a ella pero dedícate
bien, con toda tu concentración, con toda tu voluntad, con todas tus fuerzas,
con todo. Te tienes que volcar a eso. Pero si te dedicas a la música y a la vez
a irte de parranda y estar en otras cosas, probablemente vas a lograr que ese
20% que le dedicaste te va a retribuir un 15%, no el 20 % que le dedicaste. Siempre
te retribuye un poquito menos, entonces tienes que seguir chambeando para que
te retribuya cada vez más”.
También Natalia nos recuerda que “es una realidad que a los 18 años tú tienes la capacidad de decidir qué quieres, te apoyen tus papas o no. Como le digo a muchos de mis alumnos en la UNAM, tú tienes que aprender con tu maestro, sin tu maestro, o a pesar del maestro. Ese es un verdadero estudiante. Un verdadero alumno es el que logra eso. Igualmente, con las familias: con tu familia, sin tu familia, o a pesar de tu familia. Si tú quieres hacer algo, lo haces por ti. Por eso aquí generamos la conciencia del yo, el ser y su identidad para generar conciencia del yo. Yo soy por mí, y me definen los otros a partir de lo que generamos en conjunto”.
Afortunadamente, algo parece estar cambiando en las familias que han comenzado a ver a la música como una opción. “Cada vez más son las familias que apoyan a sus niños, inclusive los mandan lejos. Cuando salió el programa de becas y que tuvimos algunos becarios en el Conservatorio de Las Rosas de Morelia, había niños de Tijuana estudiando ahí. Es un esfuerzo muy fuerte tener a tu hijo de 13, 14 o 15 años estudiando en Michoacán cuando tu estas en Tijuana- Si eso me lo hubieran comentado hace seis años, te hubiera dicho que eso va a estar difícil, que los dejen salir. Hoy día es muy fácil, los papás firman con mucha alegría, quieren que sus hijos participen y vayan” señala Natalia.
Acercamiento a las agrupaciones.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Por último, Natalia invita a todas las
personas a que se acerquen a las agrupaciones comunitarias que están en sus
localidades.
“Que se acerque la gente a conocer las agrupaciones, por ejemplo, el Sistema Bajío tiene muchísimas agrupaciones, varias orquestas, coros, es un sistema grande que tiene más de mil niños (…) Hay agrupaciones por todo el país, será muy bonito que se acerquen. Ahora que habrá encuentros nacionales, si lo ven anunciado, que vayan, porque va a ser una experiencia muy buena para los asistentes. Y si hay gente cerca de las agrupaciones, que metan y sus niños, es una opción a los escases de ofertas artísticas que hay en el país, para mi es la opción”.
Video: Facebook del Sistema Nacional de Fomento Musical
¿Cómo enseñar valores a través de la música y a la vez crear comunidad? Un modelo educativo que cambia la manera en la que los niños y jóvenes ven al mundo, convirtiéndose en agentes de cambio dentro de su comunidad.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (2018, 3 de abril).
Por Emiliano Francisco Leal Sorriente
En la primera parte de la entrevista a Natalia Morelos, Coordinadora Académica del Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical, hablábamos de la importancia de la enseñanza artística, y en especial de la musical. Ahora nos enfocaremos en cómo funciona el modelo educativo que se utiliza en estas agrupaciones musicales, también denominados como “semilleros creativos”, uno de los ejes del programa nacional, Cultura Comunitaria.
Para que este modelo funcione, lo primero es garantizar el éxito de los niños y jóvenes en su proceso de aprendizaje. Natalia habla de la importancia de ir poco a poco, cuidando que los retos que deban enfrentar sean alcanzables, pues muchas veces el problema de las escuelas es que les ponen retos demasiado complicados.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Además de esto, la música tiene una ventaja
importante, pues interviene en los tres estilos de aprendizaje: el kinestésico,
el visual, y obviamente el auditivo.
“la música tiene tres partes fundamentales, aborda a los visuales, a los kinestésicos y a los auditivos, entonces no hay forma de que no aprendas. Unos irán más rápido que otros, pero si tu garantizas ir de problemas sencillos a complejos, por ejemplo, con el ritmo solamente, garantizas ese caminito del éxito hasta donde cada niño pueda llegar. Ahí, sin darte cuenta, tu como niño que estás haciendo la actividad, estas generando autoestima, y a la vez están aprendiendo ritmo”.
Con este contexto, el modelo de Educación Musical
Comunitaria, busca que los niños y jóvenes desarrollen tres aspectos:
Las competencias musicales, que tienen que ver con toda la parte interpretativa musical y que son la base con la que trabaja el modelo.
Las competencias artísticas, que son las que permiten poder impactar a alguien en un escenario a través de la música.
Las competencias del deontológicas o del ser, que se enfocan en el aspecto socioformativo y que se dividen a su vez los valores personales, sociales, espirituales y emocionales.
El trabajo en valores
Natalia Morelos. Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Una de las características más importantes de este modelo, es justamente el desarrollo de estas competencias del ser y en valores que se hace a través de la enseñanza de la música. En la primera parte de la entrevista, Natalia explicaba que una de las ventajas del trabajo de la música en estas agrupaciones musicales, es que se pueden realizar con integrantes que tengan distintos niveles de desarrollo musical, o incluso distintas edades.
Pero este trabajo multinivel va incluso más allá e incide directamente en cómo se abordan los valores, pues “no importan el nivel, si toca más, si gana más dinero, si no tiene dinero, si trae tal carro, no importa. Ahí todos caben y lo que cada uno hace fundamental para que el otro también pueda hacerlo. Es un ejemplo de cómo a través de algo musical (…) puedo generar un valor personal y social”.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Natalia nos ejemplifica cómo utilizando el valor personal y social del trabajo en equipo “que nos cuesta mucho a los mexicanos, por cierto” se puede enseñar muy bien, pues en este esquema multinivel cualquiera puede contribuir para generar una obra.
“Por ejemplo, si estamos haciendo un cuatro cuartos, habrá alguien que solamente esté con su cuerpo, con su baile. Si hacemos percusión corporal, puede estar sólo marcando el pulso, y esa es su tarea. (…) entonces habrá otro que pueda hacer octavos y otro que pueda hacer dieciseisavos y entre todos vamos a generar una obra, un ensamble de precisión, que se va a escuchar padre, que va generar emoción en ellos, y aparte están aprendiendo trabajo en equipo”, explica.
En el caso de un valor emocional, Natalia lo ejemplifica
con la “inteligencia emocional”, que se puede trabajar con la música usando la
melodía, por ejemplo “con las diferentes tonalidades puedo ir transitando de
una emoción a otra con los intervalos”, así los niños y jóvenes pueden estar
trabajando este tema mientras aprenden música: “en lugar de decirles afina
bien, decimos vamos a sentir qué estamos tocando”, lo que permite entender
mejor esta variación de emociones y cómo se liga con los otros valores que se
pueden trabajar.
“Si tú realmente les enseñas a escuchar cómo el acorde está conformado de manera en que puedas sentir esa emoción, entonces indirectamente ellos están aprendiendo cómo se puede transitar de una emoción a otra, porque lo sienten. (…) Y estamos haciendo simplemente una escala, pero la estamos haciendo entre todos, trabajo en equipo, autoestima que adquiere quien está a cargo de su nota, de cambiar en el momento que debe de cambiar. Pero a la vez, se está generando una armonía entre todos, esa armonía tiene carga emocional, y a la hora de ir variando y siendo conscientes de eso, ellos pueden entender como aquí nos sentimos tristes y abrazamos esa tristeza, porque si continuamos avanzando vamos a llegar a sentirnos alegres de nuevo”.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Y por último, nos habla de cómo se trabajarían valores espirituales, como la generosidad, la paz, la voluntad o la esperanza: “todos esos son valores complejos, no te puedo explicar cómo es la paz, la tienes que vivir. (…) Son conceptos muy complejos ¿Cómo le haces para que un niño pueda decir ‘voy a ser generoso’?. Hay ejercicios muy fáciles, que yo uso muchísimo. Cómo yo le entrego mi sonido al de al lado para que a partir de él pueda construir su sonido, entonces ni hablas y el otro tiene que tomarlo y hacer lo mismo, y se lo entrega generosamente al otro, y al otro… Esa es una forma en la que, en el aula, en la didáctica, con la metodología, genero un desarrollo de valores sin estar hablando del valor. Y lo hago a través de la música, lo hago a través del sonido, a través del arte. Y esos niños salen de ahí con una perspectiva distinta, con una emoción distinta, con otra forma de ver la vida, con un enfoque transformado”.
Vínculo con la comunidad
Para este proyecto socioformativo, el aspecto
que tiene que ver con el vínculo comunitario es fundamental. “Ya desarrollé lo
musical, hay desarrollo artístico, competencias artísticas, la concientización,
pero en el comunitario está la vinculación con la comunidad” comenta Natalia.
Natalia reflexiona que, en otros proyectos de
este tipo, como en las orquestas infantiles y juveniles de Venezuela, a veces
sucede que se llevan a los niños y jóvenes de su comunidad por periodos
prolongados para ensayar en entornos completamente distintos, lo que provoca
que muchas veces ya no quieran regresar al lugar de donde son, desvinculándose
de su comunidad.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (2019, 12 de febrero)
Pero aquí, esto se trabaja de manera muy
distinta, pues justamente se trata de fortalecer los lazos que existen con la
comunidad de cada uno de estos niños y jóvenes. “si la comunidad me acoge, me
va a defender, entones voy a poder seguir andando. La comunidad tiene mucho
poder, hay que voltearla a ver todo el tiempo”.
Agentes involucrados
Por ello, Natalia explica que para entender
mejor el modelo, hay que verlo como si fuera un muñeco, que tiene una cabeza y cuatro
extremidades. Este muñeco representa cinco agentes que tienen que coordinarse y
trabajar en conjunto para que el modelo funcione:
Cabeza. Aquí se encuentran los docentes que generan el desarrollo integral.
Mano derecha. Los niños y jóvenes, los que van a lograr un cambio “son tus agentes de transformación, es tu materia prima, con los que trabajas”
Mano Izquierda. Las familias, la que muchas veces te ayuda pero que a veces también te puede entorpecer un poco el trabajo.
Pie derecho. La comunidad, aquella en dónde está insertada la agrupación y que ayudar a que todo este conjunto ande.
Pie izquierdo. Las instituciones, que ayudan a que este muñeco avance, aunque a veces si se traba puede que empiece a cojear.
“Si nosotros tenemos presente todos esos agentes educativos implicados en el proyecto, estamos hablando de socioformación con música, en lo que es este proyecto. Si no están, si se te olvida alguno ellos, estas en Esperanza Azteca o en alguna otra cosa, pero no estás en este proyecto. Tienes que tenerlos a todos presentes y cada uno tiene que tener sus actividades, su responsabilidad, su compromiso, sus dinámicas. Por eso es muy complejo y por eso se generó este modelo educativo de educación musical comunitaria que hoy día tiene los puntos de partida en tres ejes temáticos de donde deriva todo, son como el punto de partida, se selecciona el repertorio con base en esos ejes rectores”.
Tres ejes rectores
Además del trabajo en las competencias que ya mencionamos, el modelo educativo cuenta con tres ejes rectores que Natalia considera que “son fundamentales para garantizar que la especie humana continúe en este planeta, o que este planeta continúe y podemos continuar en el también” que son:
El ser y la naturaleza para
generar conciencia ambiental.
El ser y su identidad para generar
conciencia del yo.
El ser y su diversidad cultural
para generar conciencia de los otros.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Estos ejes rectores, explica Natalia, “hablan
de las competencias del ser, pero de una forma muy directa, es: protejo mi casa
a través de conocerme a mi mismo y encontrar el lugar que ocupo en esa casa y
cómo la puedo cuidar, cuidándome a mí. Porque no puedo cuidar algo si no me
estoy cuidando a mí. Y como al cuidarme a mi, cuido la casa. Pero también soy consciente
de que hay otros que también deben ayudarme a cuidarme a mí y a cuidar la casa,
entonces están vinculados entre ellos”.
“Se sienten bichos raros”
En la primera parte de la entrevista, hablábamos sobre la forma de trabajo que se da dentro de las agrupaciones, en donde se trabaja como una especie de familia donde los que tienen mayores conocimientos ayudan a los compañeros más nuevos y con menores conocimientos. Esta característica, que además fomentan la colaboración y la solidaridad, también genera un cambio de visión en los niños y jóvenes que participan en este tipo de proyectos.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (2018, julio 22)
“ Se sienten bichos raros en su familia”,
explica Natalia, ya que “cambia su visión, cambia su enfoque, cambia su
realidad, sus gustos, su apreciación de la belleza, de la estética”, así toda
esta experiencia se transforma en todo un conocimiento que genera mucho más que
músicos.
“Su forma de percibir el mundo, cambia. Comienzan a ser más cooperativos. Hay niños que llegan muy violentos, con muchas problemáticas sociales, inclusive niños con alto poder adquisitivo en sus familias no están exentos de problemáticas sociales. (…) Con todo el trabajo que se hace ahí en cuanto a valores, en cuanto a generar conciencia de muchísimas cosas, ellos cambian su perspectiva de vida, su visión del mundo, empiezan a tener esta conciencia, esta complicidad, esta colaboración, esta hermandad y empezar a sentir ser humanos”.
Esta experiencia tan profunda, provoca que
poco a poco los niños aprendan como pueden contribuir a mejorar su entorno desde
una consciencia colectiva, y de manera muy natural, como lo explica Natalia: “Llegas
y adquieres toda esta información pero no a través de una lectura o de un adoctrinamiento,
sino a través de una sensibilización muy poderosa. Te nutres de todo esto, vas
y regresas como a ese mundo completamente ajeno a lo que tú ya estas desarrollando
en ti, entonces hay que ir al nivel 2, que es trabajar con las familias”, las
cuales se busca que participen activamente en el proyecto.
Formando formadores
Para lograr el objetivo que se ha propuesto el Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias, sin duda es importante contar con maestros especializados que logren trabajar de manera adecuada con el modelo que están proponiendo. Sobre los maestros y cómo los están capacitando hablaremos en la tercera y última parte de la entrevista, la siguiente semana.
La Coordinadora Académica del Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical, nos habla del proyecto educativo musical y socio formativo que atiende a más de 5 mil 500 niños y jóvenes en todo el país.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
Por Emiliano Leal Sorriente
“Una sociedad sin arte, corre el peligro de cada vez más acercarse a su extinción”, comenta Natalia Morelos, Coordinadora Académica del Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.
Con esta visión y una tendencia humanista y socio formativa, Natalia Morelos es desde hace 6 años la encargada de reestructurar, implementar y darle seguimiento al Plan Nacional de Agrupaciones Comunitarias, que atiende a más de 5 mil 500 niños y jóvenes de todo el país.
Este proyecto, más allá de estar enfocado en la generación de músicos, busca ser un espacio de desarrollo comunitario y de formación socio emocional. Pero también, tiene la misión de convertirse en una opción para muchos niños y jóvenes que viven en zonas catalogadas como vulnerables.
Esto, debido a que el quehacer musical en grupo “fomenta valores como disciplina, trabajo en equipo y sentido de pertenencia. En este sentido, la música es utilizada como un medio y no como un fin, de tal forma que entre más temprano se establezca un contacto serio con la música, los niños tendrán mayor oportunidad de que con la práctica cotidiana fortalezcan otras dimensiones del ser humano, como son: capacidad de escucha, de concentración, de abstracción, de expresión, de autoestima, criterio, responsabilidad, disciplina, socialización y actitud creativa” (SNFM, 2019a).
Actualmente, el Sistema Nacional de Fomento Musical cuenta con 96 agrupaciones musicales comunitarias, de las cuáles 25 son orquestas, 33 coros en movimiento, 3 coros tradicionales, 20 bandas sinfónicas, 2 bandas tradicionales, 8 ensambles instrumentales y 5 ensambles tradicionales. Estas agrupaciones distribuidas en 67 municipios de 27 estados de la República Mexicana (SNFM, 2019b).
Todo cabe en la música.
Para Natalia, la Coordinadora Académica del Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical, el arte y en especial la música “te acerca a esa parte humana, a la sensibilidad, a la belleza, a la admiración de la naturaleza, la contemplación, a todo esto. De hecho, por eso muchas corrientes definen también a la ciencia como una parte artística. Es el arte de observar y encontrar respuestas o buscar hacerse las preguntas correctas, aunque no siempre se encuentren las respuestas”.
Natalia Morelos (Izq.). Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
Natalia explica que, a diferencia de otras artes, como la pintura, el teatro, la danza o las artes visuales, donde la producción se da casi siempre de manera individual, en la música orquestal se puede involucrar a muchas personas que participan en la búsqueda de un resultado común.
“No conozco, ninguna otra forma de arte que pueda abarcar tanto como la música, como arte escénico y donde puedan coexistir en tantos niños a la vez haciéndolo”,
En una orquesta, explica Natalia, estamos hablando de 120 niños y jóvenes, distribuidos en distintas secciones de instrumentos, en donde participan muchos primeros violines, muchos segundos violines, muchas violas, etc. Lo mismo pasa cuando se trata de música tradicional, pues los ensambles cuentan también con secciones que abarcan diversos instrumentos, en donde pueden participar hasta 60 niños a la vez, o los coros, algunos con más de 100 integrantes. “la música te da esa posibilidad, todo cabe en la música.”, enfatiza.
“En la música tu tienes grandes secciones que hacen las veces de micro sociedades o familias que tienen que aprender a ser funcionales. Les caerás bien, no les caerás bien, habrá quién te quiera y quién no te quiera, que te guste lo que hace, o no te guste lo que hace, pero tienes que aprender a ser funcional y producir un resultado en equipo”.
Educación musical multinivel
Además de poder trabajar con muchos niños y jóvenes a la vez, la música permite que también se pueda trabajar con ellos aunque tengan distintos niveles, pues tal como lo explica Natalia “la música te permite conjuntar un gran número de personas haciendo realmente un trabajo en equipo para generar un resultado, y no tiene fin. Inclusive algo que es maravilloso en eso es que no todos tienen que tener un mismo nivel, no tienen que tener una capacidad de interpretación o de ejecución instrumental homologada”.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
Tradicionalmente, las estructuras educativas suelen colocar a los niños y jóvenes en niveles que muchas veces también están determinados no solo por sus habilidades, o conocimientos, si no también por su edad. Pero aquí, se trabaja con orquestas y agrupaciones que pueden tener hasta 120 niños y jóvenes de 7 a 17 años al mismo tiempo y además con distintas habilidades o niveles de aprendizaje.
Así, no importa en qué nivel de ejecución se encuentra cada niño o joven, ya que podrá adaptarse desde sus habilidades a lo que está haciendo la orquesta en su conjunto. Esto difícilmente podría suceder en la práctica de otras artes como la danza, por ejemplo, en donde necesariamente requieren tener el mismo nivel de ejecución:
“En la música, si un niño entra ya empezado el proyecto, y ya los otros están avanzando, él (que recién se incorpora) se sube a ese trenecito en sus posibilidades interpretativas y como ejecutante. Lleva su propio proceso de desarrollo, de aprender a agarrar el violín o el arpa, no nos saltamos el proceso, pero hacemos que eso sea posible, aunque estén tocando la 5ª Sinfonía de Beethoven. Él puede participar dentro de esa obra, y estar en ese colectivo aunque su nivel de desarrollo sea mucho menor que el de los demás. La música es muy noble en ese aspecto”.
Esto es posible, gracias a la manera en la que emplean la música, pues como nos explica “la usamos como una herramienta y no como un fin, por lo tanto verdaderamente hacemos lo que nos da la gana con ella para que puedan caber todos los niveles al mismo tiempo”.
Se trabaja como una familia
Para los que estamos en educación, sería imposible no preguntarle a Natalia: ¿Cómo combinas en una orquesta a tantos niños y jóvenes de distintas edades, etapas y niveles, y haces que puedan trabajar y convivir adecuadamente?
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
“Como una familia”, contesta Natalia con mucha seguridad. Los maestros, cuenta, cuando reciben a un niño nuevo suelen ponerle una etiqueta según su nivel. «Iniciales, medios, o avanzados». Para ella estas etiquetas son falsas, no representan su habilidad real y tampoco se les debería colocar, para entender mejor esto nos lleva a reflexionar en lo siguiente:
“Estás en tu familia y nace tu primer hijo, cumple dos años cuando llega una hermanita. Entonces, siempre pido a los maestros que levanten la mano los que tienen más de un hijo y les pregunto ¿qué hicieron con el primero? ¿lo mandaron a otra familia porque llegó el nuevo? ¿a la familia de los niños de cuatro y ustedes se quedaron con el de recién nacidos?”
Y justo esta es una parte importante de la metodología, porque “es una metodología de hermano mayor y hermano menor, y es muy instintiva y muy humana, muy natural. Todos los niños por naturaleza son cooperativos. Cuando se va dando la adolescencia y cuando llegan a la etapa adulta es cuando somos una cosa horrible, pero naces siendo cooperativo, naces teniendo esa capacidad de ayudar, de ser solidario”
Así es que en estas orquestas, un niño que ya tiene 7 años pero que lleva tres años en la orquesta, puede convertirse en el “hermano mayor” de otro que acaba de ingresar aunque este tenga 10 años. Se conocen como “monitores”, y sin importar la edad, ayudan a otros de los integrantes de nuevo ingreso.
“Promovemos el cero ego, porque tu puedes aprender de todos. Es aprender a aprender para poder aprender a enseñar. De esa forma puedes sentar en los atriles al “hermano mayor” con el” hermano menor”, que es en cuestión de nivel de desarrollo musical, entonces se ayudan los unos a los otros. Todos los niños aprenden por imitación, por lo tanto ¿Cómo aprenderías más rápido? ¿imitando al otro que también se está peleando con el violín o imitando al que ya más o menos lo domina? Está más fácil imitar a uno que lo hace bien”
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
Natalia cuenta que paralelamente trabajan en un programa llamado «formando formadores», en el cual «los que ya aprendieron a aprender, ahora van aprender a enseñar. Y ya van a tener más herramientas para hacerlo”, aunque explica que esto también se da de manera intuitiva, pues muchas veces cuando les piden a los niños y jóvenes que ayuden a sus compañeros, ellos suelen estar muy gustosos de hacerlo:
“Lo hacen con mucho gusto y te das cuenta que empiezan a funcionar verdaderamente como una familia en armonía, una familia funcional”, y agrega que “en general es una dinámica muy bonita la que se vive y se observa, porque puedes ver que niños con edades o etapas de desarrollo totalmente distintas en cuanto su desarrollo cognitivo, motor y demás, puede coexistir en una misma micro sociedad y generar un resultado entre todos”.
Un nuevo modelo de educación musical
Pero trabajar con tantas agrupaciones, atender a tantos niños y jóvenes en todo el país, y además con tan distintos nivles, requiere de un modelo que permita que dicho trabajo funcione de manera adecuada.
Natalia tiene la convicción de que “el arte te acerca también a esa capacidad de sociabilizar desde una perspectiva armoniosa, pacífica, cooperativa, justa y sobre todo, a admirar no solo en la naturaleza y en lo que se crea, si no en el otro. Es una capacidad que permite verte a ti mismo a través de verte reflejado en el otro”.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
Para ello, se ha generado una metodología muy específica, que se basa en tomar los elementos básicos de la música e irlos ligando a esta clasificación de valores para enfocarse en alguno en específico. Así, el objetivo es principalmente desarrollar un valor que se va a ir desarrollando a través de la música.
Se trata entonces de un aprendizaje musical comunitario, pero que también se fija en que los niños y jóvenes que forman parte de este programa tengan un desarrollo “emocional, humano, y de sus capacidades sociales. Finalmente, eso es en lo que nos basamos en el modelo educativo que se generó de Educación Musical Comunitaria, que está basado en muchísima experimentación, mucha investigación, pero sobre todo en buscar innovación educativa”.
Sobre este modelo, profundizaremos en la siguiente parte de la entrevista…
A partir de ahora,
las escuelas públicas o privadas de educación básica que utilicen uniforme, no
podrán obligar a que las niñas utilicen falda, como ha sucedido desde hace
muchos años. Además, se abre la posibilidad para que los niños que así lo deseen
llevar falda en lugar de pantalón.
“Creo que quedaron atrás las épocas en donde las niñas tenían que traer falda y los niños tenían que traer pantalón, yo creo que eso ya pasó a la historia. Los niños pueden traer falda si quieren y las niñas pueden traer pantalón si quieren; eso es una parte de la equidad, de la igualdad”, señaló la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Shemibaum.
En un Tweet, la Secretaría de Educación Pública (2019) comenta que: “A partir de hoy, las niñas, adolescentes y jóvenes podrán elegir libremente usar pantalón o falda en las escuelas primarias y secundarias públicas de #CDMX. Con el #UniformeNeutro fomentamos la igualdad de derechos y la equidad de género desde la #EducaciónBásica” .
A partir de hoy, las niñas, adolescentes y jóvenes podrán elegir libremente usar pantalón o falda en las escuelas primarias y secundarias públicas de #CDMX.
Este anuncio, podría ser considerado como un triunfo para todos los que pensábamos que los uniformes con falda obligatoria remarcaban notablemente las diferencias de género propiciando la inequidad, pues limita a las mujeres en muchas de las actividades que realizan en la escuela, entre otras cosas, tal como lo señalé en el artículo “Uniformes escolares y género: una historia de faldas y pantalones”.
Lamentablemente este anuncio se ha manejado en un sentido machista, pues la mayoría de los medios se han enfocado en que “los niños podrían usar falda” (lo cual no debería escandalizar a nadie) y no en lo realmente importante: que ya no se obliga a las niñas a lleven falda.
Milenio, por ejemplo, titula su nota como “Niños podrán usar falda en la CdMX” (Almazán, 2019) mientras que El Financiero (2019) se pregunta si “¿La CDMX está lista para que los niño usen falda en la escuela?”. Comentarios así que sólo destacan ese hecho, han estado circulando durante todo el día por la red. Por eso mismo, este hecho es muy importante, ya que aún seguimos atrapados en un modelo de pensamiento poco incluyente.
Afortunadamente, hay otras posturas más incluyentes que se han generado a partir de esto, como la que expresa el Museo para la Memoria y la Tolerancia (2019) en un Tweet: «El uniforme neutro ayudará a dejar en el pasado los roles de género machistas que fomentaban la desigualdad. Ahora sigue hablar de la libertad de trate el cabello largo y suelto. La educación debe formar mejores personas y mejores ciudadanos, siempre en la equidad y el respeto de su dignidad»
Por eso, que esta
medida se haya tomado es muy importante, porque el cambio comienza justo ahí:
en la escuela.
Video completo
del lanzamiento del Uniforme neutro.
Aquí el video del Gobierno de la Ciudad de México (2019) completo del lanzamiento de este nuevo programa de uso de uniformes neutro:
Alumnas en España
pide usar pantalón
Mientras esto
pasa en la Ciudad de México, en otros países también es una petición
recurrente. En un caso reciente, cerca de 320 alumnos del colegio Santa María de la Hispanidad, en Madrid, España, solicitaron
la escuela que la mujeres pudieran utilizar pantalón como parte del uniforme, y
no solo falda (Portilla, 2019).
En el artículo
publicado por el diario el País de España, se explica que según una de las mamás
del colegio. explican que “Las niñas ven como
discriminatorio el hecho de que no puedan llevar pantalón largo, hay muchas actividades del
día a día en el colegio que no pueden hacer como el resto de compañeros.”
(Citado en en Portilla, 2019)
A esto, también se suma que las
niñas comentan que pasan frío, se les sube la falda con el aire, algunas tienen
complejo físico o simplemente no pueden correr a gusto (Portilla, 2019).
Otro caso es el de una niña del Colegio Pureza de María, en Granada, España, que solicitó a través de la página web de peticiones Chgange.org, firmas para que en su colegio se permita elegir entre el uso de falda o pantalón a raíz de un cambio de uniforme que se efectuó en el centro educativo (Change.org).
Referencias
Secretaría de Educación Pública [SEP_mx] (2019, 3 de junio). A partir de hoy, las niñas, adolescentes y jóvenes podrán elegir libremente usar pantalón o falda en las escuelas primarias y secundarias públicas de #CDMX. Con el #UniformeNeutro fomentamos la igualdad de derechos y la equidad de género desde la #EducaciónBásica. [Mensaje publicado en Twitter]. Recuperado el 3 de junio de 2019 de: https://twitter.com/SEP_mx/status/1135634400341831686
Gobierno de la Ciudad de México [GobCDMX] (2019, 3 de junio). Presentación del Uniforme Neutro. [Archivo de Video en Youtube] Recuperado el 3 de junio de 2019 de https://www.youtube.com/watch?v=GE6nJZHfIUc.
Fue publicado el Decreto que modifica la Constitución para establecer la nueva reforma educativa. Estas son algunas claves de lo que cambió.
Imagen: Secretaria de Educación Pública (2019)
Por Emiliano Francisco Leal Sorriente
Una vez más nos encontramos frente a una nueva reforma educativa. En este artículo, trato de establecer algunos de los aspectos más importantes que se incorporan en ella. Sin embargo, recordemos que esto es sólo el inicio de la reforma, pues todavía se deben establecer las leyes secundarias.
Se modificaron 3 artículos constitucionales. El articulo 3, que establece el derecho a la educación; el artículo 31 que habla de los derechos de los mexicanos; y el artículo 73, que habla de las facultades del congreso dentro de los que se encuentra el tema del Sistema de Carrera docente (en los enlaces de este párrafo se pueden revisar las versiones antes de la modificación).
Recordemos que, por cómo está establecido el sistema educativo en México, cuando hablamos de reforma educativa no sólo se refiere a cosas como metodologías, formas de enseñar y planes de estudio, sino que también se incluyen temas laborales relacionados a los docentes que participan en la educación pública.
Los cambios
netamente educativos
Sobre los cambios
que específicamente se refieren a educación como tal, ahora en el artículo 3
constitucional, se reafirma que la
educación inicial es un derecho de la niñez y se establece un rol concientizado
del estrado sobre la importancia de la educación, además de que la educación estatal deberá ser
obligatoria, universal, inclusiva, pública, gratuita y laica.
Imagen: Secretaria de Educación Pública (2017)
Algo interesante de la reforma educativa es que temas como la igualdad y los derechos humanos aparecen ahora señalados de manera más clara: “La educación se basará en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas, con un enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva”.
Para los planes de estudio ahora se considerarán los contenidos de
proyectos y programas educativos que contemplen realidades y contextos
regionales y locales. También se señala que la educación deberá ser intercultural y promover la convivencia entre
las personas y comunidades en un marco de inclusión social.
Al punto anterior también se agrega que “en los pueblos y comunidades indígenas se impartirá educación plurilingüe e intercultural basada en el respeto, promoción y preservación del patrimonio histórico y cultura”.
Adicional a ello, el tema de la perspectiva de género aparece señalado en cuanto a los planes de estudio, en donde se indica que “los planes y programas de estudio tendrán perspectiva de género y una orientación integral”.
Imagen: Secretaria de Educación Pública (2017)
La equidad también es señalada en esta reforma educativa, pues se incluye que “será equitativo, para lo cual el Estado implementará medidas que favorezcan el ejercicio pleno del derecho a la educación de las personas y combatan las desigualdades socioeconómicas, regionales y de género en el acceso, tránsito y permanencia en los servicios educativos”.
Además de eso, también se añade el concepto de inclusión y se indica que, para escuelas de educación básica de alta marginación, se impulsarán acciones orientadas a mejorar la calidad de vida de los estudiantes, en especial en cuanto a la alimentación. En el caso de los adultos, se establecerán estrategias para garantizar su derecho a ingresar a instituciones educativas de distintos tipos.
En cuanto a los planes de estudio, se especifica más claramente qué deberán cubrir, y algo interesante es que el término innovación aparece señalado aquí: “se incluirá el conocimiento de las ciencias y humanidades: la enseñanza de las matemáticas, la lecto-escritura, la literacidad, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía, la tecnología, la innovación, las lenguas indígenas de nuestro país, las lenguas extranjeras, la educación física, el deporte, las artes, en especial la música, la promoción de estilos de vida saludables, la educación sexual y reproductiva y el cuidado al medio ambiente, entre otras”.
Imagen: Secretaria de Educación Pública (2017)
Finalmente, se eliminó el párrafo que decía que la educación “será de calidad, con base en el mejoramiento constante y el máximo logro” y se agregó que “será de excelencia, entendida como el mejoramiento integral constante que promueve el máximo logro de aprendizaje de los educandos, para el desarrollo de su pensamiento crítico y el fortalecimiento de los lazos entre escuela y comunidad”
Participación de los padres
Otro artículo que se modificó, fue el 31 constitucional, en el cual se establecen las obligaciones de los ciudadanos. Ahí, se reemplazó la parte que decía “Hacer que sus hijos o pupilos concurran a las escuelas públicas o privada” por “Ser responsables de que sus hijas, hijos o pupilos menores de dieciocho años concurran a las escuelas”. Al final, también se incluye que deberán participar en el proceso educativo de sus hijos, “al revisar su progreso y desempeño, velando siempre por su bienestar y desarrollo”
Mestros, evaluación y carrera magisterial
El grueso de lo que se reforma, tiene que ver directamente con los maestros y la carrera docente. Aunque se ha comentado en algunos medios que se elimina la evaluación de los maestros, en realidad sólo se suspende hasta que se establezca una nueva derivada de esta misma reforma.
En el artículo 3 se reconoce a maestras y
maestros como “agentes de transformación
social”, y se establece que “tendrán derecho de acceder a un sistema
integral de formación, de capacitación y de actualización retroalimentado por evaluaciones diagnósticas, para
cumplir los objetivos y propósitos del Sistema Educativo Nacional.”
Imagen: Pixabay (2016)
Si bien es cierto
que se elimina el Instituto Nacional para la Evaluación Educativa. En su
remplazo se crea el Sistema Nacional de
Mejora Continua de la Educación. Este instituto será de carácter autónomo y
entre sus funciones estarán:
Realizar estudios, investigaciones especializadas y evaluaciones
diagnósticas, formativas e integrales del Sistema Educativo Nacional.
Establecer indicadores
de resultados de la mejora continua de la educación.
Fijar los
criterios que deben cumplir las instancias evaluadoras para los procesos valorativos,
cualitativos, continuos y formativos de la mejora continua de la educación.
Emitir
lineamientos relacionados con el desarrollo del magisterio, el desempeño
escolar, los resultados de aprendizaje; así como de la mejora de las
escuelas, organización y profesionalización de la gestión escolar.
Proponer
mecanismos de coordinación entre las autoridades educativas federal y de las entidades
federativas para la atención de las necesidades de las personas en la materia.
Sugerir elementos
que contribuyan a la mejora de los objetivos de la educación inicial, de los planes
y programas de estudio de educación básica y media superior, así como para la educación
inclusiva y de adultos.
Generar y
difundir información que contribuya a la mejora continua del Sistema Educativo Nacional.
Otro punto que también se ha comentado bastante sobre esta reforma educativa, es la eliminación del Servicio Profesional Docente. Ese tema ahora será manejado por el Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros.
Este nuevo sistema buscará que la admisión, promoción
y reconocimiento del personal docente se realice a través de procesos de selección
que deberán ser “públicos, transparentes, equitativos e imparciales y considerarán
los conocimientos, aptitudes y experiencia necesarios para el aprendizaje
y el desarrollo integral de los educandos”.
Innovación e investigación
Un último punto es el que se refiere al impulso de la investigación, la innovación, la ciencia y la tecnología. La nueva reforma replantea uno de párrafos referentes a esto y ahora señala que “el Estado apoyará la investigación e innovación científica, humanística y tecnológica, y garantizará el acceso abierto a la información que derive de ella, para lo cual deberá proveer recursos y estímulos suficientes”. También, se establece que se deberá generar, a más tardar para 2020, Leyes Generales en materia de Educación Superior y de Ciencia, Tecnología e Innovación.
Parece que vamos dando
palos de ciego. De verdad, necesitamos un acuerdo más serio, en el que estemos todos
los sectores logren generar un acuerdo común, a largo plazo, pues un proyecto
educativo de nación requiere de mucho tiempo para consolidarse.
Es difícil establecer si esta reforma va por buen camino o no, hasta que no queden más claros los lineamientos secundarios. Hay una serie de cosas acertadas que tienen que ver con la promoción de valores como la perspectiva de género, el sentido de comunidad, la protección de los derechos humanos así como la inclusión e igualdad.
Sin embargo, esta reforma se queda corta para lo que deberíamos estar trabajando como país a nivel educativo. Deberíamos estar pensando en un Plan Educativo Nacional que transforme la educación de manera radical, que incluya un diálogo de todo los sectores para revisar hacia dónde deberíamos ir en materia educativa de aquí a 20 años, y por supuesto, garantizar su continuidad. Mientras no hagamos eso, difícilmente lograremos que la educación en nuestro país sea un motor para el desarrollo y el cambio social.
Referencias
Diario Oficial de la Federación (15 de mayo de 2019). DECRETO por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de los artículos 3o., 31 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia educativa. Recuperado el 18 de mayo de 2019 de https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5560457&fecha=15/05/2019
Pixabay [annekarakash] (2016, 20 de octubre) mistakes-editing-school-red-ink [Archivo de imagen] Recuperado el 19 de mayo de 2018 de https://pixabay.com/photo-1756958/
Desde 2011 a la fecha, los criterios de acreditación de primero y segundo de primaria han sido modificados varias veces, por distintos Secretarios de Educación Pública y durante tres sexenios diferentes.
Después de la polémica sobre la acreditación de primero y segundo grado de primaria con el sólo hecho de cursarlos, Esteban Moctezuma, Secretario de Educación Pública, dijo en un video a través de su Twitter que la medida que se ha tomado de no reprobar a niños de primero y segundo de primaria, “no se trata de una medida para hacer de la educación algo laxo, se trata de pensar muy profundamente en los niños y las niñas”.
Así pues, el
Secretario de Educación Pública justificó su decisión de la siguiente manera:
“imagínense si no es ridículo reprobar a un niño porque tiene faltas de asistencia en preescolar, ahí deberíamos reprobar a los papas, a las mamás que no los llevan, pero no a los niños. El daño que le puede hacer a un niño ser reprobado, es estigmatizarlo por su familia, por sus compañeros, por sus amigos. Y en primero y segundo de primaria, también hay muchísima investigación de que lo mejor es darles un acompañamiento personal a cada alumno para ver que problemas tiene, problemas familiares, de violencia, de nutrición, y resolver esos problemas porque son factores que influyen en la escuela. No es una medida ligera, es una medida muy profunda pensando en lo que acabamos de incorporar en la propuesta constitucional, los niños primero”.
— Esteban Moctezuma Barragán (@emoctezumab) April 23, 2019
Y aunque me
encuentro investigando si hay estudios que validen las afectación que pueden
tener en un niño por la reprobación de un grado (un tema que me parece muy interesante),
lo cierto es que la historia de no reprobar en primero y segundo año de
primaria, no es nueva, de hecho, tiene varios años e involucra a muchos gobiernos
y secretarios de educación.
Imagen: Pixabay (2013)
19 de septiembre
de 1994
Al final del
gobierno de Carlos Salinas de Gortari, el Secretario de Educación Pública, José
Ángel Pescador Osuna, firma el Acuerdo
200 “Normas
de Evaluación del Aprendizaje en Educación Primaria, Secundaria y Normal”, en
el que se establece, en el Artículo 5º que “La escala oficial de calificaciones
será numérica y se asignará en números enteros del 5 al 10”, y en el Artículo
6º que “El educando aprobará una
asignatura cuando obtenga un promedio mínimo de 6”, para todos los grados,
y por lo tanto se establece así también la acreditación de grados.
19 de agosto de
2011
Ricardo Lujambio,
Secretario de Educación Pública durante casi todo el gobierno de Felipe
Calderón Hinojosa, publica en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el
famoso Acuerdo
592, en el que se establece la “Articulación de la Educación Básica”, contemplada
en el plan de desarrollo 2007-2012.
En el artículo
segundo, se señala que “la evaluación
sea una fuente de aprendizaje y permita detectar el rezago escolar de
manera temprana y, en consecuencia, la escuela desarrolle estrategias de
atención y retención que garanticen que
los estudiantes sigan aprendiendo y permanezcan en el sistema educativo durante
su trayecto formativo”.
También resulta
interesante que se comienza a hablar ahí de evaluación cuantitativa: “Asimismo, y con el
fin de dar a conocer los logros en el aprendizaje de los estudiantes y en
congruencia con el enfoque formativo de la evaluación, se requiere transitar de la actual boleta de calificaciones, a una
Cartilla de Educación Básica en la que se consigne el progreso de los
estudiantes obtenido en cada periodo escolar, considerando una visión
cuantitativa y cualitativa”.
También se
establece que en preescolar se acreditará sólo con el hecho de haber cursado el
año, lo que se menciona en la parte en donde se establecen los tipos de
evaluación que se utilizarán:
“En primer término están las evaluaciones diagnósticas, que ayudan a conocer los saberes previos de los estudiantes;
las formativas, que se realizan
durante los procesos de aprendizaje y son para valorar los avances, y las sumativas, para el caso de la educación
primaria y secundaria, cuyo fin es tomar decisiones relacionadas con la
acreditación, no así en el nivel de preescolar, donde la acreditación se
obtendrá sólo por el hecho de haberlo cursado.” (Segunda sección. p.16).
Imagen: Secretaria de Educación Pública (2019)
17 de agosto de
2012
En el DOF, José ángel
Córdoba, Secretario de Educación Pública al finalizar el gobierno de Felipe
Calderón Hinojosa, publica el Acuerdo 648,
que establece las “normas generales para la evaluación, acreditación, promoción
y certificación en la educación básica”.
En el documento se establece que “la acreditación de los grados primero, segundo y tercero de la educación primaria se obtendrá por el solo hecho de haberlos cursado”, pero en los Criterios de Promoción de Grado se señala lo siguiente:
“El alumno que concluya un grado escolar de este periodo, será promovido al siguiente grado».
En el supuesto de que un alumno no haya alcanzado los aprendizajes correspondientes al grado cursado y de acuerdo con las observaciones señaladas en la Cartilla de Educación Básica respecto a las necesidades y apoyos de aprendizaje, podrá permanecer por otro ciclo escolar en el mismo grado, siempre y cuando se cuente con autorización expresa de los padres de familia o tutores. Esta medida podrá adoptarse una sola vez a lo largo del periodo.” (Artículo 15.1, DOF: 17/08/2012).
2 de abril de
2013
Se publica el Acuerdo
685, firmado por Emilio Chuayffet Chemor, Secretario de Educación pública
al inicio del gobierno de Enrique Peña Nieto.
Aquí se mantiene que los alumnos de primero, segundo y tercer grado de primaria, acreditarán con el sólo hecho de haberlos cursado, pero en los criterios de promoción de grado se establece que: “En el supuesto de que un alumno de segundo o tercer grado no haya alcanzado los aprendizajes correspondientes, podrá permanecer en ese grado por otro ciclo escolar. Esta determinación podrá adoptarse por el docente, por una sola vez, cuando el educando obtenga un promedio de grado inferior a 6.0.”
Imagen: Secretaria de Educación Pública (2017)
20 de septiembre
de 2013
La Secretaría de Educación pública, todavía a cargo de Emilio Chuayffet Chemor, modifica en el Acuerdo 696 los criterios de acreditación para primero, segundo y tercero de primaria, estableciendo que “La acreditación de primer grado de la educación primaria se obtendrá por el solo hecho de haberlo cursado”, mientras que “La acreditación de segundo o tercer grado se obtendrá al tener un promedio final mínimo de 6.0”.
7 de junio de 2018
Se publica en el DOF el acuerdo número 12/05/18, firmado por el Secretario de Educación Otto René Granados Roldán, establece que los alumnos de primer grado acreditarán con tan solo el 80% de asistencia, en tanto que segundo de primaria requerirá, además del mismo porcentaje de asistencia, calificaciones aprobatorias en Lengua Materna y Matemáticas, así como mínimo de “dominio básico” en dos de las áreas de Desarrollo Personal y Social dos clubes de autonomía curricular.
29 de marzo de 2019
Esteban Moctezuma
firma el Acuerdo 11/03/19, en el que la SEP da indicaciones para que en el
ciclo escolar 2019-2020, los grados de primero y segundo de primaria sean
acreditados con el sólo hecho de haberlos cursados, sin especificar tampoco
porcentaje de asistencia requerido.
Así pues, en la siguiente tabla se puede ver más claramente como se han manejado los criterios de acreditación a través de los años:
Ciclos escolares
Primero
Segundo
Antes del ciclo 2011-2012
Aprobar con mínimo 6
Aprobar con mínimo 6
2012-2014
Sólo cursarlo
Sólo cursarlo
2014-2018
Sólo cursarlo
Promedio mínimo 6
2018-2019
Sólo con asistencia del 80%
Asistencia del 80% y “dominio básico” de ciertas materias
2019-2020
Sólo cursarlo
Sólo cursarlo
Reflexión
Me parece que es fundamental para la educación, estar abiertos ha realizar cambios y ajustes, tanto de las estrategias que se utilizan para enseñar, como los contenidos, y por supuesto, de las forma de evaluación.
Sin embargo, pareciera que en el caso de este tema, no se ha
podido llegar a un acuerdo duradero, y eso denota que quizá no hay mucha
claridad hacia dónde se quiere ir.
Así que es un buen momento para establecer claramente qué es
lo que se busca del sistema educativo como tal, pero también, involucrar en las
decisiones de manera más democrática a todos los actores alrededor de los temas
educativos.
Hace falta tener un verdadero diálogo nacional, que nos permita a todos crear una visión común de hacia dónde deberíamos ir en materia educativa para que el país crezca, y los niños, niñas y adolescentes se puedan desarrollar en un esquema que realmente les deje algo para su futuro, y por supuesto, para su presente.
Acuerdo 648. Normas generales para la evaluación, acreditación, promoción y certificación en la educación básica. Diario Oficial de la Federación. México. 14 de agosto de 2012. [DOF: 17/08/2012] Recuperado el 24 de abril de 2019 de http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5264634&fecha=17/08/2012
Acuerdo 685. Modifica el diverso número 648 por el que se establecen normas generales para la evaluación, acreditación, promoción y certificación en la educación básica. Diario Oficial de la Federación. México. 8 de abril de 2013. Recuperado el 24 de abril de 2019 de http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5294770&fecha=08/04/2013
Acuerdo 12/05/18. Normas generales para la evaluación de los aprendizajes esperados, acreditación, regularización, promoción y certificación de los educandos de la educación básica. Diario Oficial de la Federación. México. 7 de junio de 2018. [DOF: 07/06/2018] Recuperado el 26 de abril de 2019 de https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5525414&fecha=07/06/2018
Pixabay [SchoolPRPro] . (2003, 22 de octubre). ipad tecnología comprimido [Archivo de imagen]. Recuperado el 29 de abril de 2019 de https://pixabay.com/images/id-1126136/
Mucho revuelo en las redes ha causado el acuerdo de la SEP que establece que a partir del siguiente ciclo bastará con que los niños y niñas de primero y segundo de primaria sólo asistan a clases para pasar de grado. Medida muy criticada, pero para mi, es un gran avance educativo.
Al parecer, seguimos pensando en la educación desde la perspectiva de la “reprobación”, de que la evaluación del aprendizaje necesariamente tiene que terminar en un número. Sin embargo, es importante que ya consideremos otras formas de evaluar, pero también, otras formas de pensar la educación de manera integral.
La nueva disposición
Antes de decir por qué, veamos de qué se trata el nuevo cambio:
En el Diario Oficial de la Federación, el 29 de marzo de 2019, se publica el “ACUERDO número 11/03/19 por el que se establecen las normas generales para la evaluación del aprendizaje, acreditación, promoción, regularización y certificación de los educandos de la educación básica.”, fechado el 11 de marzo de 2019.
Dicho acuerdo, firmado por el Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, establece “que la evaluación tiene una finalidad esencialmente formativa, al constituirse en la fuente de información para el mejoramiento de la práctica educativa y, en su caso, del esfuerzo de los estudiantes, siendo prioridad de la tarea docente hacer que éstos participen con interés en diversas experiencias educativas, y que las mismas no se vean desplazadas por requerimientos administrativos” (DOF, 29 de marzo 2019).
El Artículo 11, el acuerdo indica los siguientes criterios de aprobación del grado escolar:
Grados
Criterios de aprobación:
Educación preescolar
Se acredita con el solo hecho de haber cursado el grado correspondiente.
1º y 2º de primaria
Se acreditan con el solo hecho de haber cursado el grado correspondiente.
3º, 4º y 5º de primaria
Mínimo 80% de asistencia. Promedio mínimo de 6 final, y haber aprobado al menos 6 asignaturas.
6º de primaria
Mínimo 80% de asistencia. Haber aprobado todas las asignaturas
1º y 2º de secundaria
Mínimo 80% de asistencia. Promedio mínimo de 6 final, y haber aprobado al menos 6 asignaturas.
3º de secundaria
Mínimo 80% de asistencia. Haber aprobado todas las asignaturas
Las críticas
Mucha de la prensa acerca de esta noticia, se han enfocado más en dar a entender que esto baja la calidad educativa de nuestro país, ridiculizando la decisión, y hasta catalogándola de mediocre (sobre todo en las redes sociales). Pero en realidad, desde mi perspectiva, es un gran avance para el cambio real que requiere la educación en nuestro país.
Si lo miramos desde la perspectiva educativa tradicional, clásica, la que ha predominado en casi todo el mundo y que resultaba ad hoc para la revolución industrial, suena a una locura ¿Cómo qué los niños y niñas van a pasar de grado sólo por asistir a la escuela? Pero si lo vemos desde una perspectiva más moderna, es un gran avance educativo.
Incluso, para mi gusto se queda corta, porque se podría haber aprovechado para avanzar mucho más. Y es que ya tenemos que comenzar a pensar en cosas como eliminar las calificaciones, las reprobaciones o acreditaciones subjetivas (ni las rúbricas logran que estos sea algo realmente objetivo), e incluso, la existencia de grados académicos.
Una nueva visión
Así que, si lo
comenzamos a pensar con una visión a futuro y revolucionaria, de lo que
significa educar realmente, creo que es una excelente oportunidad para
replantearnos algunas cosas.
Por ejemplo, entender de una vez por todas que la evaluación no es, en ningún caso, sinónimo de calificación. Ese ha sido un problema, porque pareciera que es la única manera que tenemos para medir el aprendizaje obtenido, urge entonces que ya entendamos que la evaluación no es igual a obtener un número final.
Y ya entrados en este tema, quizá sería bueno que ya acabáramos con la cultura de la reprobación ¿Tiene sentido reprobar todo un año si no se han adquirido ciertos conocimientos? Para un sistema de producción educativa en masa, como la visión que tenemos desde la revolución industrial, quizá sí, pero ya deberíamos plantear otras alternativas.
Por otro lado, seguimos pensando en grados académicos, cuando quizá también ya deberíamos replantearnos eso. Claro que es más fácil colocar a todos por edades y tratar de que obtengan los mismos aprendizajes, para evaluar de manera estándar. Sin embargo, para los desafíos que nos esperan en el futuro, esto es lo menos funcional, y además, impide que cada ser humano desarrolle sus propias capacidades e intereses. Hay modelos educativos como el Sudbury en el que los grados ya no existen.
Y por último ¿Qué tanto le tenemos que exigir académicamente a niños de 6 y 7 años? Coincido también con varios modelos educativos, como el finés, en donde a esa edad la prioridad es una sola: jugar y socializar, básico para adquirir las habilidades sociales que serán tan importantes en el futuro. Y dicho sea de paso, en Finlandia, uno de los países con mejor nivel educativo, la educación básica comienza a los 7 años (Ministry of Education and Culture y Finnish National Agency For Education, 2017).
Conclusión
Si nos quitamos algunas telarañas educativas del pasado, entonces podemos dejar que el aprendizaje fluya de manera más natural, más relajada, sin presiones absurdas para los niños de tan sólo 6 y 7 años de edad. La escuela ya no debe, como solía hacerlo, llenar de información a los niños. Debe ayudarlos a formarse también en su ser, pero además, debe dejar de pretender que podemos medir todo el aprendizaje, porque eso, desde mi punto de vista, es imposible. Hay aprendizajes que no se pueden ni se podrán medir.
Creo que ahora, más que nunca, antes de crear un prejuicio sobre decisiones de este tipo, es importante que evaluemos a mayor profundidad el contexto, pero sobre todo, que no nos quedemos atrapados en medidas educativas que ya son del pasado.
Referencias
Diario Oficial de la Federación (2019, 29 de marzo). ACUERDO número 11/03/19 por el que se establecen las normas generales para la evaluación del aprendizaje, acreditación, promoción, regularización y certificación de los educandos de la educación básica. Recuperado el 22 de abril de 2019 de https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5555921&fecha=29/03/2019
En esta serie de artículos, revisaré algunas de las propuestas existentes sobre aquellos aprendizajes que la escuela no enseña, pero que sin duda serían muy útiles para la vida cotidiana. Más allá del aprendizaje académico, busco las propuestas que dejen un aprendizaje para la vida.
Por Emiliano Leal Sorriente
Desde aprender a cambiar una llanta, a coser un botón, planchar
una camisa, dónde pagar la luz o hasta
cocinarse un par de huevos fritos. Cosas básicas que no enseña la
escuela, aunque debería.
Por lo menos en México y en gran parte de Latinoamérica, las
escuelas y los currículos oficiales se enfocan sobre todo en conocimientos de
los llamados “duros”. En la escuela se aprende química, física, matemáticas,
lengua y geografía, pero ¿qué pasa con los aprendizajes para la vida? ¿aquellos
que nos ayudarán sobrevivir a la vida cotidiana?
Y más aún, mucho se habla de la enseñanza de valores en los
centros educativos, pero ¿realmente se enseña a ser respetuoso, a negociar
éticamente, a resolver conflictos con los demás? Pareciera que todos estos aspectos
no le interesaran la escuela en general, aunque no en todas partes sucede así,
pues hay algunas experiencias interesantes que han surgido o que recién se
comenzarán a implementar.
Tal es el caso de la Comunidad de Madrid, España, donde
Consejo Regional acaba de aprobar que en las primarias se impartan materias que
tiene que ver con habilidades para la vida. Así, de 1º a 3º de primaria, se
impartirá la nueva materia de Convivencia, y de 4º a 6º se incluirá la
asignatura de Convivencia, respeto y tolerancia, y en 5º y 6º la materia de
Creatividad y emprendimiento.
Esta propuesta, podrá ser implementada dentro de los centros
escolares madrileños a partir del ciclo escolar que inicia este año. Aunque es
importante aclarar que, debido al sistema de autonomía que se maneja en los
colegios españoles, cada centro educativo decidirá si lo implementa o no.
Me gustaría analizar lo que se propone en con este nuevo plan de estudios que se puede consultar completo en el Decreto 8/1019 disponible en este boletín de la Comunidad de Madrid y del cual desgloso los temarios a continuación.
Convivencia. 1º a 3º
de primaria
Bloque 1. Valores
Los valores.
Principales valores humanos: Respeto y
amistad.
Bloque 2. Inteligencia emocional y habilidades
sociales
Autoconcepto.
Identificación de emociones. Control
emocional.
Desarrollo de habilidades sociales:
Compañerismo.
Colaboración y trabajo en equipo.
Bloque 3. Convivencia
La convivencia.
Convivir en sociedad:
Respeto a uno mismo.
Respeto a los demás: ser cívico.
Respeto al medio ambiente.
Normas de convivencia en el centro y
en aula.
Resolución de conflictos.
Bloque 4. Los Derechos humanos
Los derechos humanos y su regulación:
Derechos del Niño (1989).
Introducción a los principios fundamentales
de convivencia:
Principio de igualdad y principio de
no discriminación.
Derechos y deberes del alumno en el
centro.
Bloque 5. La comunicación
El proceso de comunicación.
Actitudes para una buena comunicación:
Empatía y escucha activa.
La importancia de una buena
comunicación.
Comunicación en la familia.
Comunicación en la escuela.
Comunicación entre iguales.
Bloque 6. Respeto y tolerancia en el juego y
en el deporte
El juego como medio para el
establecimiento de normas y límites.
Aceptación de reglas y autorregulación
de la conducta.
Bloque 7. Violencia y Acoso escolar
Diferentes situaciones de violencia:
características y tipología.
Acoso escolar y ciberacoso:
Características del acoso escolar,
tipos y perfiles.
Diferencias entre acoso escolar y
ciberacoso.
Creo que los
temas que se plantean en este primer bloque, están bastante bien enfocados y ordenado
es cuanto a la secuencia que deberían seguir. Por ejemplo, me parece acertado
el trabajo que se hace para establecer una base de comprensión sobre valores,
respeto y amistad, para después reforzarlo a través de la revisión de temas
como derechos humanos, igualdad y no discriminación, pero también, el respeto a
uno mismo, al otro y al medio ambiente.
Si bien el manejo
de emociones es algo que sí se trabaja en muchos centros educativos, creo importante
destacar que aquí parece en el segundo bloque, justo después de hablar del
respeto. Y es que definitivamente creo que el control de emociones es
fundamental para asegurar que exista el respeto y también una buena
convivencia, por lo que no me extraña que en ese mismo bloque se hable también
de habilidades sociales.
Algo interesante
es que se plantee que desde tan pequeños trabajen habilidades que hemos visto les
faltan al llegar a la adolescencia, sobre todo lo que tiene que ver comunicación
y empatía. Muchas veces los jóvenes no han aprendido a comunicarse de manera
asertiva, llegando incluso a veces a dañar sus relaciones por no poder
comunicarse efectivamente.
En este sentido
creo que el trabajo de esta habilidad desde la infancia pude ser un gran
acierto, ya que también va de la mano con otras habilidades sociales que se
señalan como el trabajo en equipo y el compañerismo.
Y algo que
también me gustó es el establecimiento de sus propios límites a través de la
creación de reglas y la autorregulación, pues es una forma más constructivista
de hacer entender que hay situaciones que exigen que todos se rijan por un
comportamiento normado y que eso también genera seguridad.
Al final, me
parece muy acertado también incluir un bloque en donde se definan las
situaciones de violencia o las que deberían alertar a los niños y niñas, y
mejor aún, que se incluya una parte que tiene que ver con internet.
En cuanto la
asegunda materia que se imparte para primaria alta, si vemos el temario es
bastante similar pero ya trabaja los temas con mucha más profundidad
Convivencia: respeto y tolerancia. 4º a 6º de primaria.
Bloque 1. Valores
Educación en valores.
Principales valores humanos:
Respeto, tolerancia, y
responsabilidad.
Bloque 2. Inteligencia emocional y habilidades
sociales
Autoestima.
Las emociones. Regulación emocional.
Desarrollo de habilidades sociales:
Empatía.
Asertividad.
Bloque 3. Convivencia
La convivencia: principios
fundamentales de convivencia.
Convivir en sociedad:
Cooperación.
Respeto a la diversidad.
Normas elementales de relación y
convivencia en el centro y en el aula.
Resolución de conflictos de forma no
agresiva, resolución pacífica y autónoma.
Bloque 4. Derechos humanos fundamentales
Los derechos humanos y su regulación:
Declaración Universal de los Derechos
Humanos (1948).
Derechos y deberes recogidos en la
Constitución española (1978).
Introducción a los principios
fundamentales de convivencia:
Principio de igualdad, de no
discriminación y de equidad frente a situaciones de discapacidad y diferencias
por origen, sexo/género.
Derechos y deberes del alumno en el
centro.
Bloque 5. La comunicación
Tipos de comunicación: verbal y no
verbal.
Actitudes para una buena comunicación:
Empatía y aceptación.
La importancia de una buena
comunicación.
Comunicación en la familia.
Comunicación en la escuela.
Comunicación entre iguales.
Bloque 6. Respeto y tolerancia en el juego y
en el deporte
Respeto de las reglas: trasmisión de
valores a través del juego y el deporte.
Desarrollo de competencias a través
del juego y el deporte.
Bloque 7. Violencia y Acoso escolar
Actuaciones que conllevan
manifestaciones de intolerancia: lesiones, amenazas, mentiras y abusos.
Acoso escolar y ciberacoso:
Concepto de acoso escolar y tipos.
Perfiles: víctima, testigo y acosador.
El acoso escolar en redes sociales.
Modos de actuación frente al acoso.
Como vemos en
este segundo conjunto de materias para primaria alta, se vuelven a revisar los mismos
conceptos una vez más, pero de manera más avanzada.
La única observación que tengo hasta este punto, es que quizá la palabra “tolerancia” está de más. Desde mi punto de vista, deberíamos englobar todo en la palabra “respeto” es más que suficiente, ya que además de que una de las definiciones de tolerancia tiene que ver justamente con “Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”, y además se puede confundir con la acepción de “Llevar con paciencia“ (R.A.E, 2018)
Algo que sí me parce bien es que ahora
se incluyen otros conceptos como el de equidad, e igualdad, aunque quizá habría
estado bien incluir algo puntual más de cuestiones de género.
Y por último, la materia de
Creatividad y Emprendimiento para los dos últimos años de primaria. Cabe
señalar que en España, el currículo de secundaria (ESO) ya cuenta con una
materia oficial de emprendimiento, por lo que trabajar este tema desde primaria
sienta nuevas bases que seguramente potenciarán el trabajo que se realiza en
secundaria.
Creatividad y emprendimiento. 5º y 6º de
primaria.
Bloque 1. Competencia emprendedora y espíritu
creativo.
Autonomía y desarrollo personal.
Competencia emprendedora:
Identificación de oportunidades.
Espíritu creativo.
Bloque 2. Cualidades y valores del
emprendimiento.
El emprendimiento.
Características de la persona
emprendedora:
Curiosidad, iniciativa,
responsabilidad.
Habilidades emprendedoras
fundamentales:
Trabajo en equipo, liderazgo,
creatividad, cooperación, iniciativa y autonomía.
La persona emprendedora y su función
dentro de la sociedad.
Bloque 3. Plan de emprendimiento.
El trabajo en equipo.
La comunicación efectiva.
El proyecto de emprendimiento.
La iniciativa.
El plan de acción de un proyecto
emprendedor.
La ejecución.
Lo que me gusta de esta propuesta de trabajo de
emprendimiento para primaria, es que en ningún momento se vincular al
emprendimiento con negocio, es decir, se ve al emprendimiento como una manera
de realizar y gestionar proyectos personales sin tener que convertirlos,
necesariamente en un negocio.
Esta es una visión acertada, pues desde hace mucho tiempo
que se ha instaurado una relación entre emprendimiento y negocios que ha sido
promovida más por ciertos sectores económicos de la sociedad. Pero lo cierto
es, que el emprendimiento no necesariamente tiene que ver con hacer negocios.
El emprendimiento tiene que ver con tener una idea, proponérsela y llevarla a
cabo.
Así pues, creo que plantear esto desde primaria será
sumamente beneficioso para los niños y niñas, pues podrán comenzar a llevar a cabo
sus propias ideas de manera más confiada y con herramientas que les permitan concretarlas.
Conclusión.
Podríamos detenernos mucho más en el análisis de esta
propuesta, pero como aún me gustaría contrastarla con otras experiencias
similares, aun no voy a profundizar demasiado. Lo que si es que me gustaría ya
plantear con la idea de que este tipo de currículos es lo que comenzaremos a
ver en el futuro en las escuelas.
No demerito para nada la enseñanza de las otras materias,
pero si me parece importante destacar que si alguien tiene suficientes
habilidades de vida como las que se están planteando en esta propuestas,
entonces también le será más fácil adquirir el conocimiento que necesite según
las metas que se proponga, o bien, adquirir las herramientas que le hagan
falta.
Además, este tipo de habilidades también influyen en la
generación de una sociedad mejor. Estoy convencido que aprender a comunicarse
mejor y a resolver conflictos, puede ser la gran diferencia en cómo se comportante
las sociedades del futuro, y también de cómo se resuelvan las problemáticas que
se generen.
Será interesante ver que sucede en los primeros años de
aplicación de esta materia en Madrid, así que habrá que darles seguimiento.
Hay un tema de género pendiente en cuanto al uso de los uniformes escolares. En muchas escuelas se considera que los niños deben usar pantalón y las mujeres falda obligatoria, no dejándolas a ellas, en la mayoría de los casos, elegir si prefieren llevar pantalón al igual que sus compañeros.
Recientemente la organización Save The Children Perú, publicó una investigación en la que cuestiona el uso de las faldas obligatorias en los uniformes escolares, pues reveló que la mayoría de las alumnas que participaron en el estudio considera que la falda obligatoria las limita, restringiendo la capacidad de jugar y moverse con libertad (Yllañez, 2019).
El informe y la campaña generada por la organización al respecto, ha generado que en ese país se esté debatiendo el uso de la falda obligatoria para las estudiantes (El Comercio, 2019).
Pero no es el
único país en el que este tema se ha discutido, en España en el 2011 el Tribunal
Supremo determinó que en los trabajos no se podía obligar a que las mujeres
llevaran falda, pero desde 2016 organizaciones de padres y madres de familia
piden que esto también se aplique en las escuelas (Presedo y Pérez, 2016).
En el documento “El uso de la falda escolar y su relación con las desigualdades de género en el sistema educativo”, Yllañez (2019), señala lo siguiente sobre el uso de la falda obligatoria:
“Esa prenda de vestir en las mujeres termina limitando el ejercicio de su derecho al juego, la recreación y hasta la libertad de tránsito en los espacios del colegio y fuera de él. Muchas de las alumnas en más de una oportunidad se han sentido limitadas en saltar, trepar, usar los espacios del colegio en hora de recreo, ya que son usados en la mayoría de veces por los varones, mientras las mujeres usan los espacios alrededor”. (p.4).
Otro aspecto interesante
que revela el estudio, es que cuando se les pregunta a las alumnas cómo se sienten
cuando pueden usar pants (buzo, como se le conoce en Perú y otros países de Latinoamérica)
la mayoría se sienten mucho más cómodas para realizar actividades:
“El 85% de las alumnas indicaron que al usar buzo se sienten bien porque pueden jugar, saltar, correr y trepar, el 10% se sienten en iguales condiciones con los chicos, porque ambos usan el mismo espacio y se desplazan de la misma manera y el 5% mencionan que pueden subir las escaleras sin miedo que la vean por debajo. El 79% de alumnas señalaron que desean que se elimine la obligatoriedad de usar la falda escolar en el colegio”. (p.6)
Si bien es cierto
que este no es el único aspecto que puede de alguna manera promover la
desigualdad de género, creo que es uno de los más urgentes de abordar, ya que
tiene una incidencia directa en el día a día de los estudiantes, tal como se
señaló en las citas anteriores.
Adicionalmente hay algunos testimonios de estudiantes que señalan incomodidad al portar la falda, por ejemplo, en el transporte público o en la calle, tanto por el tema del acoso como por el tema de movilidad (Díaz y Landeta, 2018).
La buena noticia es que ya hay países y zonas en donde se ha logrado un cambio, tal es el caso de Ecuador, en donde a partir de abril de 2018 se estipula que el uso de faldas ya no será obligatorio (Díaz y Landeta, 2018). También en Galicia, España, que se acaba de convertir en la primera comunidad autónoma en permitir la elección de las niñas y adolescentes sobre el uso de falda o pantalón para su uniforme (Huete, 2018).
Creo que es muy
importante que comencemos a establecer una reflexión sobre este tema en el
ámbito educativo, pero sobre todo darse el tiempo de escuchar a las
estudiantes, de todas las edades, pues estoy seguro que tiene mucho que decir
al respecto.
No tendríamos que esperar que se aprobaran leyes para ello, pues creo que ya estamos en una posición en la que debemos abordar estos temas de manera distinta, en donde las mismas escuelas comiencen a tomar medidas que permitan un entorno de mayor igualdad y seguridad, no sólo en cuanto al uso del uniforme.
Y de paso, podríamos cuestionarnos también el uso del uniforme como tal, pero eso es tema para otro artículo.
“Profesor, ¿Y eso para qué nos va a servir?” Aunque ésta frase podría parecer lo más normal y legítima para un alumno, en el caso de Francisco era interpretada como un acto de rebeldía. Y es que había un problema con Francisco, era el alumno que siempre estaba distraído con sus dispositivos electrónicos, y que hacía preguntas y comentarios retadores a los profesores.
Su actitud, había provocado que Francisco tuviera mala fama entre los profesores y se convirtiera en uno de esos alumnos a los que consideran “flojos, que no quieren trabajar, quieren que les den todo, vienen a perder el tiempo y a molestar” e incluso algunos lo consideraban hasta un “parásito”.
Pero, ¿Y si de verdad el alumno no tiene interés en el aula y siente que está obteniendo mejores satisfactores usando su teléfono celular? ¿Y si de verdad el alumno quiere saber cuál es la utilidad de lo que está aprendiendo? ¿Qué pasaba realmente con Francisco? O peor aún, ¿Qué sucede con los profesores?
Aunque puede haber varias respuestas para esta idea, en éste
caso específico, hay un problema que no es del todo del alumno pero tampoco del
todo de los profesores, es decir, es de responsabilidad compartida.
Por otro lado, la ya clásica distracción de los estudiantes en clase con sus dispositivos, o platicando con el compañero, parece alterar bastante al profesorado. “Antes cuando el profesor llegaba a clase los alumnos se levantaban de sus asientos para saludarlo, y nadie decía una palabra mientras el profesor hablaba”, se ha escuchado decir.
Lidia (2006), lo define de la siguiente manera:
“Los años escolares suelen concebirse como pasaje para acceder a la sociedad de los adultos, tanto que muchos niños y adolescentes se ven restringidos casi exclusivamente al rol de alumnos. La maquinaria escolar tiende a establecer una exageración de ese rol observando, registrando, calificando y estigmatizando: “no puede», «no sabe», «no obedece», «es indisciplinado», «tiene mala conducta».
Un primer problema tiene que ver con cómo estamos manejando la libertad en el aula. Desde mi punto de vista muy personal, cosas como disciplina, respeto a la autoridad, atención en clase, entre otras, han sido manejadas con una posición de autoritarismo por parte de los profesores y directivos de escuelas e instituciones educativas por muchos años. Anteriormente el docente representaba saber y poder, pero hoy la autoridad del docente ya no es reconocida por los estudiantes (Lidia, 2006).
Curiosamente creo que estos aspectos, están íntimamente
relacionados, y que se trata más bien de un problema de comunicación, donde
como ya dije, intervienen tanto alumnos como profesores. No pretendo con esto
“traicionar” al gremio docente, al cual pertenezco con mucho orgullo, pero creo
que es necesario que comencemos a manejar la autocrítica de manera más amplia,
y en algunos casos, que nos autocritiquemos, pues parece que el ego docente a
veces puede cegarnos y no permitirnos ver más allá.
¿Qué debemos hacer distinto?
En
primera instancia, creo que una solución para el caso de Francisco, tiene que
ver con que su forma de ser y de actuar ha generado un perjuicio negativo en
torno a él. En este sentido, lo primero sería liberarnos de prejuicios, o por
lo menos, tratar de que no influyan en cómo lo trataremos desde el inicio, pues
se pueden cumplir, tal como lo señala Murillo (2006):
“Las etiquetas o catalogar a las
estudiantes y los estudiantes predispone la actitud ante ellas y ellos, y la
forma en que se manejará la disciplina en el aula. A esto se le suma el peligro
de que las etiquetas puedan llegar a ser profecías autocumplidoras”. p. 24
Pero esto está relacionado a que hoy debemos generar espacios donde los estudiantes se puedan desarrollar con mayor libertad, donde puedan criticar la clase, la institución, la materia e incluso al profesor. Por supuesto que muchos dirán que esto sería una locura, la anarquía total, el desorden, y por lo tanto, confundiéndolo con falta de disciplina, poco respeto a la autoridad, o desinterés en aprender.
Desde mi punto de vista, situaciones de este tipo son un área de oportunidad doble, pues podemos tomar nota de sus críticas y evaluar cuáles pueden ser acertadas, y por otro lado, podemos enseñarle a “Francisco” cómo manejar críticas con mayor inteligencia y de manera constructiva.
Como lo señala Murillo (2009) “Tratar de eliminar el
conflicto en la escuela es paradójicamente tratar de eliminar en los centros de
enseñanza algunas posibilidades de crecimiento y aprendizaje. No es cuestión de
vivir en la anarquía, es poder convivir también con el conflicto”.
Otro tema importante tiene que ver con cómo los profesores
están enfrentando a ésta nueva generación, con todo y sus anexos (como los
dispositivos móviles). Entender que se trata de una generación distinta, que
interactúa con sus dispositivos, pero que a la vez tiene acceso a más
información, y en general estar abiertos a sus nuevas ideas y formas de
integración, hará que estemos más preparados para tratarlos, pero para esto
debemos informarnos más sobre ellos en general.
Es un error no entender que pertenecen a una sociedad distinta, por eso la técnica autoritaria de los profesores ya no está funcionando, ya que lo que dan a entender a los jóvenes las nuevas formas de interacción, en especial en internet, es justamente que tiene una libertad de actuar muy grande. Por lo tanto, lo que debemos enseñar ahora, es a utilizar la libertad con responsabilidad y a que los alumnos generen sus propios límites.
Sin embargo, un estilo permisivo debe cuidar no caer en cosas como las que señala Murillo (2009) que pueden ser tóxicas, como creer que la no imposición de reglas genera afecto a los profesores y provoca que no se porten mal, minimizar acontecimientos negativos sin llamarles la atención, o que definitivamente no le demos importancia alguna a una situación negativa.
Pero otro punto importante está relacionado con el diálogo, que definitivamente debemos mejorar con nuestros alumnos, y ya no desde un punto de vista autoritario, sino, en la búsqueda de soluciones, aplicando nuestra creatividad, que conviertan éste tipo de situaciones en una instancia en donde el alumno pueda aprender algo más que la materia misma que estamos enseñando.
Pero para cumplir con esto, se deben respetar las opiniones de nuestros alumnos, pues tal como lo señala Cubero (2004) sólo “Cuando el maestro tiene una actitud de respeto hacia el proceso evolutivo de la otra persona, entonces puede considerar ‘el no estar de acuerdo’ como una oportunidad de intercambiar opiniones interesantes”.
Conclusión
En concreto, creo que los profesores tenemos la urgencia de
cambiar de mentalidad, y entender que ésta nueva generación debe ser abordada y
trabajada de distinta manera, y que ya no podemos quedarnos con las viejas
estrategias educativas, pues aunque tengamos “20 años dando clases”, la
generación de hoy está moldeada y configurada de una forma muy distinta, y que
requiere, entre otras cosas, mejorar el diálogo con ellos.
Pero también tenemos que tener en cuenta que hay mucho que
aprender de nuestros alumnos, y que cualquier situación se puede convertir en
una oportunidad de aprendizaje para ellos también, no hay que desaprovecharla.
Referencias
Lidia S, M. (2006) Disciplina, autoridad y malestar en la escuela. Revista Interamericana de Educación 41,1 Recuperado el 27 de septiembre de 2014, de http://www.rieoei.org/opinion38.htm.
Murillo A, O. (2009). HACIA UN ESTILO DISCIPLINARIO DESINTOXICADO. Revista Electrónica «Actualidades Investigativas en Educación», 9(1) 1-30. Recuperado el 25 de septiembre de 2014, de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=44713054017
Cubero V, C. M. (2004). La disciplina en el aula: Reflexiones en torno a los procesos de comunicación . Revista Electrónica «Actualidades Investigativas en Educación», 4(2) Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=44740202
Hace poco una persona me pedía mi opinión en Facebook acerca de la siguiente declaración de Esteban Moctezuma, Secretario de Educación pública:
«…Te pongo el ejemplo. A ti y a mí nos regañaban por copiar o porque te copiaran. Ahora se vale copiar y se debe copiar, ¿por qué? Porque se debe trabajar en equipo. Ahora los niños deben aprender a que el conocimiento se genera en lo individual y en lo social…»
A partir de esto, investigué un poco más sobre el contexto de la declaración y en dónde había aparecido para entender un poco más a que se estaba refiriendo el nuevo titular de la SEP. A continuación comparto algunos fragmentos de la respuesta que le dí sobre este tema, con algunas anotaciones que he decidido agregar para este blog.
Estimado, gracias por referirme en este tema tan importante. En realidad lo que está diciendo es justo hacia dónde va la tendencia mundial en educación, pero antes de que te alarmes hay dos cosas importantes sobre esta declaración: la primera es que no explicó bien a qué se refería, y la segunda, es que está fuera de contexto ya en la entrevista original que me di a la tarea de buscar ( https://youtu.be/ACyANeSl-c8 en la hora 1 con 20 minutos) más adelante aclara a lo que se está refiriendo.
Coloco aquí el video de la entrevista que le hace la periodista Cármen Aristegui a Esteban Moctezuma el 13 de diciembre de 2018, y que me parece interesante de revisar completo. Está configurado para que comience en el minuto en el que inicia la entrevista.
Continúo con el resto de la respuesta:
Él a lo que está haciendo referencia es a un cambio de paradigma en el modelo educativo que tiene que ver con dejar atrás los métodos y aulas tradicionales. Estamos acostumbrados a evaluar a través del examen, por ejemplo, que en realidad es un método obsoleto que no mide el aprendizaje o el conocimiento, si no, la memoria. Una pedagoga española que yo admiro, Maria Acaso, habla de esto como la “bulimia educativa” y es que llenamos a los estudiantes de información que después vomitan en un examen para después olvidar para siempre.
En este sentido, lo que se propone en los modelos más innovadores y disruptivos es romper definitivamente con el modelo que conocemos y comenzar a buscar nuevas formas de aprender pero también de evaluar. Ahí entra fuertemente el aprendizaje colaborativo, en donde ya no se pone al maestro en el centro, si no al alumno, y se trata de fomentar el trabajo colaborativo para la resolución de problemas, fomentando el aprendizaje entre pares (sobre esto hay muchos artículos que hablan de cómo se da un mejor aprendizaje cuando se colabora entre pares que si el maestro o el libro es los que dan la clase). La confusión radica justo en la forma de evaluar, pues ya no serían los exámenes la manera de hacerlo, sino, la observación completa del proceso en el que se desarrollan los productos, incluso sin importar si logran resolver el problema que se les puso o no en ese momento, pues los productos finales tampoco serían objetos de evaluación como tal, si no el proceso aprendizaje, en donde el error (ahí otra gran diferencia con el modelo actual) es muy importante para el proceso, y no es visto como algo negativo.
Y ahí es donde estuvo la desafortunada declaración, pues le faltó explicar que los exámenes ya serían cosa del pasado, pero eso no quiere decir que copiar sea correcto. Aunque te cuento que hay propuestas de evaluación en los que los alumnos tiene que resolver un examen en equipo, e incluso, podrían colaborar con otros equipos para lograrlo ¿qué tal? Suena extraño, pero funcionan maravillosamente.
Creo que es importante acotar en este punto que copiar me parece un acto reprobable, al igual que el plagio, sobre en cual escribir un articulo hace algunos años que próximamente publicaré aquí. En este sentido, Creo que es importante que los funcionarios públicos sean cuidadosos al momento de hacer sus declaraciones, pues el mensaje que están emitiendo tal como lo manejaron, dio a entender totalmente otra cosa. Sigamos con el comentario:
Lo que están proponiendo, tampoco es nada nuevo en el mundo, aunque si en México, pues en este país tenemos un atraso educativo enorme. Y por ejemplo, curiosamente en la escuela en la que estoy se está haciendo todo un cambio de modelo que va hacia ese objetivo, ya desde hace bastante tiempo.
Las aulas en las que crecimos nosotros ya no son funcionales, porque están basadas en un modelo producto de la revolución industrial que requería ciertos profesionistas para trabajar, pero hoy, los retos y las formas de trabajo son totalmente distintas, y lo que está generando resultados es justo saber resolver problemas y colaborar (que no es lo mismo que trabajar en equipo).
A mi la educación es un tema que me apasiona, y te puedo decir que la propuesta ahora sí es una reforma educativa de verdad, a diferencia de la anterior, y también te puedo adelantar que no va a ser fácil para este gobierno llevarla a cabo y estoy seguro que habrá resistencia de los maestros, porque también se cambia la figura del docente. Es un gran tema, pero ojalá podamos conversarlo personalmente algún día.
Aunque es un tema que más adelante retomaré, una reforma educativa real es mucho más compleja que simplemente teorizar de sobre el modelo que vamos a usar. Y tampoco se trata de si es un gobierno de izquierda o derecha. Es un tema clave que requiere que todos, nos pongamos de acuerdo en busca de educación de calidad que beneficie a todos los niños y jóvenes del país.