Hace un año que Preparatoria se encarga del huerto escolar, y es responsabilidad de los alumnos cuidar las hierbas medicinales y hortalizas que sembraron, en algunos casos, desde semillas.
Los martes y los jueves, después del segundo receso, los chicos de Pintura IV y V, antes de llegar al salón de artes, dejan sus cosas para subir al Huerto Urbano, como parte de un proyecto especial de la materia.
Trabajar en el huerto, significa aislarse por un momento de la vida cotidiana, de los incesantes ruidos de la ciudad e incluso de los problemas. Es un lugar de tranquilidad, en convivencia con un ambiente natural que los mismos alumnos han creado.
En este pequeño oasis, ya no sólo hay plantas. A este lugar han llegado otros seres que conviven en armonía. Pequeñas aves, abejas y algunos otros insectos que ayudan al huerto a mantenerse sano, se han apropiado del espacio, generando un ecosistema particular raramente visto en una ciudad.
Lo primero que hacen los estudiantes es revisar cuánto han cambiado las plantas desde la última vez que las vieron. Algunas han crecido más de lo pensado, y otras, quizá no se han desarrollado como creían, lo que los lleva a pensar si les hará falta algún nutriente o más agua. Verifican si alguna tiene plaga y si podemos hacer algo para ayudar a la planta. Evalúan si se requiere algún soporte, para elaborarlo. Preparan sus cámaras por si ya les salieron flores.
Pero la alegría máxima de la experiencia es cuando descubren que algunas ya han producido frutos, pues es ahí donde el resultado de su cuidado trabajo se manifiesta. En cuanto empiezan a llenar sus regaderas, trabajan juntos para que a ninguna le falte agua y cuando han terminado, curiosamente, ellos mismos inician una reflexión acerca de lo que les gustaría sembrar después, o el uso que se les puede dar a las que especies que ya están maduras.
En algunas ocasiones la curiosidad les gana y después de una ligera limpieza, terminan probando las hojas de lechuga morada, mostaza, jitomates o las fresas, incluso se llevan a sus casas hojas de menta, cedrón, hierbabuena, orégano o tomillo limonero para hacerse infusiones. Saben que todo está completamente limpio y libre de sustancias tóxicas porque ellos han preparado la tierra previamente, adicionando restos de café, cascarones de huevo y cáscaras de plátano molidos para que sus plantas tengan los nutrientes necesarios.
El trabajo en el Huerto Urbano tiene el objetivo de enseñar a los chicos acerca de un tema que les es completamente ajeno. La vida en la ciudad hace que ignoremos por completo de dónde viene el brócoli, el apio o las calabacitas que comemos diariamente, cómo han sido sembrados y el esfuerzo que requiere producirlas.
El tiempo y cuidado que necesita una planta para que produzca frutos es motivo de asombro para ellos, y en muchos casos, descubren que les apasiona cuidar de las plantas y empiezan a hacer preguntas para replicar el modelo en sus casas.
Algo muy importante de mencionar acerca del trabajo en el Huerto Urbano Queen es que sirve como un laboratorio vivo para lo que explorar modelos de negocio para la materia de Emprendimiento, ya que actualmente un equipo se encuentra trabajando en la forma en la que podrían generar productos para la comunidad Queen.
El proyecto del Huerto Urbano Queen está inspirado 100% en la misión de la escuela, que busca “formar personas íntegras, competentes, con una visión humanista, que tengan sentido de responsabilidad social y que estén comprometidas con su comunidad y el medio ambiente”.
Continúo en esta búsqueda por encontrar aquellas cosas que la escuela no enseña, aunque sí debería. He leído bastante, he realizado sondeos, platicado con alumnos y exalumnos sobre el tema, y lo que más me sorprende, es que casi todos piensan qué hay muchas otras cosas que se podrían aprender en la escuela más allá de la parte netamente académica y que serían de mayor utilidad.
Por Emiliano Leal Sorriente
Imagen: Pixabay.com (2017)
Hace poco realicé un sondeo sobre aquellas cosas que les habría gustado aprender en al escuela, y aparecieron algunas muy interesantes. Una de las más señaladas fue: educación emocional.
Pareciera que en el mundo actual, el manejo de la emociones no es cosa fácil, o por lo menos eso queda en evidencia cuando la educación emocional es uno de los temas más señalados si consultamos sobre qué más debería enseñarse en la escuela.
Comprender nuestras emociones, por qué nos sentimos de determinada manera, poder controlar nuestras respuestas ante determinadas situaciones para sean más racionales que emocionales, o bien entender cómo se está sintiendo el otro, en una búsqueda de empatía, creo que es algo que se puede y se debe enseñar.
Visiones variadas
Por años, las escuelas le han dado la espalda a este tema. No todas, pero muchas consideran que es un tema que excede sus “atribuciones” y que no deberían ir más allá de los términos más académicos. Por lo menos la educación tradicional, no contempla el tema emocional en su currículum, ya que piensan que eso debería abordarse sólo en casa.
Imagen: Freepik.es (2018)
Contrariamente a esta postura, las tendencias educativas alternativas (por lo menos las que más conozco) como Montessori, Waldrof o Decroly, suelen darle a este aspecto una importancia prioritaria, incluso a veces sobre otros aprendizajes.
¿Por qué habrá visiones tan distantes sobre este tema entre
la educación tradicional y alternativa? Sólo se me ocurre pensar que se debe
justamente al objetivo principal que se busca con la educación: desde la mirada
tradicional se busca personas estandarizadas y en masa (la visión proveniente
desde la revolución industrial) en tanto la mirada alternativa tiene puesto el
centro en el estudiante y su desarrollo integral e individual.
Una nueva tendencia
Acabo de leer un artículo muy interesante donde jústame se habla de que en Islas Canarias, España, se atrevieron a disminuir las horas de matemáticas y lengua para dar clases de educación emocional de primero a cuarto de primaria. Sin duda una apuesta arriesgada, pues la tendencia suele ser que tanto matemáticas y lengua sean lo principal, o por lo menos así se evalúa en la mayoría de las pruebas estandarizadas.
Imagen: Freepik.es (2019)
90 minutos semanales en total de educación emocional, “una
asignatura obligatoria que les enseña a identificar sus estados de ánimo en un
horario arañado a las clases de Matemáticas y Lengua, algo que al principio
sublevó al profesorado” (Torres, 2019). Interesante también que como en muchos
otros casos, la resistencia al cambio por parte de los profesores se hizo
presente.
Otro dato que llama la atención en el artículo es que “solo dos países de la UE imparten educación emocional como materia obligatoria: Reino Unido y Malta” (Torres, 2019) y aunque sí se pueden encontrar propuestas en escuelas de otros países, en ningún lado es obligatorio.
Eso es algo que pareciera estar por cambiar, pues en el artículo también se menciona que la OCDE, que es la que establece los criterios de la famosa Prueba PISA sobre educación, además de evaluar solo matemáticas y comprensión lectora, ya está comenzando a pensar en incluir algo de habilidades sociales, tardía y tímidamente desde mi punto de vista.
Imagen: Freepik.es (2018)
El objetivo de educar emocionalmente
El concepto de educación emocional como tal no es nuevo, pero pareciera que recientemente comienza a tomar mayor fuerza. El Informe de la UNESCO “La educación encierra un tesoro” (Delors, 1996) ya se señalaba la importancia de aprender a ser y aprender a vivir juntos, desarrollando la comprensión del otro. Y es que tal como lo señalábamos anteriormente, lo cambios de modelo educativo han generado nuevas posturas ante este tipo de temas, así lo indica también García (2012):
“El modelo educativo imperante, en general tiende a ignorar o minimizar los aspectos emocionales y en la medida que el educando asciende dentro del mismo, éstos son cada vez menos tomados en cuenta. Sin embargo como resultado de la revolución educativa generada a partir del surgimiento del constructivismo y el impacto de la teoría de las inteligencias múltiples, se ha abierto un nuevo debate en pedagogía que incluye el papel de las emociones como uno de los aspectos fundamentales a ser considerados en la formación integral del educando”.
Pero ¿qué significa exactamente hablar de “educación emocional”? En su texto “La educación emocional: conceptos fundamentales”, Vivas (2003) define los siguientes objetivos que la educación emocional debería perseguir:
“a. adquirir un mejor conocimiento de las propias emociones. b. Identificar las emociones de los demás. c. Desarrollar la habilidad de regular las propias emociones. d. Prevenir los efectos perjudiciales de las emociones negativas intensas. e. Desarrollar la habilidad para generar emociones positivas. f. Desarrollar la habilidad de relacionarse emocionalmente de manera positiva con los demás”.
Como vemos, todos estos objetivos se relacionan directamente
con cómo podemos gestionar nuestras propias emociones y también la relación de
estas con los demás.
Pero algo fundamental es que para poder trabajar esto, antes
de cualquier cosa, los profesores tendrían que ser los primeros a trabajar sus
emociones.
Imagen: Freepik.es (2017)
La educación emocional surge también como una manera de abordar
nuevos problemas sociales que se presentan. Tal como lo señala Bizquerra
(2003):
“La educación emocional pretende dar respuesta a un conjunto de necesidades sociales que no quedan suficientemente atendidas en la educación formal. Existen múltiples argumentos para justificarla. Así, por ejemplo, un sector creciente de la juventud se implica en comportamientos de riesgo, que en el fondo suponen un desequilibrio emocional, lo cual requiere la adquisición de competencias básicas para la vida de cara a la prevención.” p.9
Y es que hay temas que durante años se han convertido en una
especie de tabú en las escuelas, pero también se transforma en un reto en el
que tenemos que pensar en la construcción de programas, estrategias, contenido,
actividades y formas de evaluación (Bizquerra, 2003), lo cual tampoco es una
cosa fácil.
Algunos ejemplos
El primer texto que escribí de esta serie “cosas que no enseña la escuela pero que sí debería”, habla sobre la propuesta donde se propone la materia de Convivencia de 1º a 3º de primaria, y de Convivencia, respeto y tolerancia de 4º a 6º de primaria (Leal, 2019). En dicha propuesta se establece un bloque completo dedicado exclusivamente a abordar el tema de la inteligencia emocional que se basa en tres aspectos: identificación, control y regulación de emociones.
Imagen: Freepik.es (2016)
En tanto, la propuesta de las Islas Canarias que mencioné anteriormente, sí define de manera más clara en el documento oficial del Gobierno de Canarias, Recursos para la Educación emocional y para la Creatividad, estrategias específicas para hablar de emociones, en específico de la ira, alegría, amor, miedo y ridículo. (Lemes, García y García, 2014).
El ejemplo de Malta es quizá el que más me ha sorprendido hasta ahora, pues el se aborda este tema de manera obligatoria en todos los niveles educativos, desde muchas perspectivas y de forma muy integral. De este programa hablaré detalladamente en otra oportunidad, porque así lo amerita.
Conclusión
Hay muchas visiones y corrientes que tienen que ver con la forma de abordar estos temas en la escuela, en este texto vimos algunos, pero hay otros importantes que no toqué, como los de la inteligencia emocional o las inteligencias múltiples, que tienen mucho que ver con esto.
El tema es extenso, pero sin duda es algo que ya no debe tardar en llegar a las escuelas de manera más directa. Sé también, que hay muchas instituciones que ya están trabajando sobre estos aspectos, aunque no sea obligatorio, como la escuela en la que labor actualmente, lo cual es bastante bueno.
Pero lo que si tenemos que tener muy en cuenta con este tema, es que más temprano que tarde, pasará a formar parte formal de los sistemas educativos de manera más cotidiana, o por lo menos, de aquellos sistemas educativos que no se queden en el pasado.
Vivas García, M. (2003). La educación emocional: conceptos fundamentales. Sapiens. Revista Universitaria de Investigación, 4 (2), 0. Recuperado de https://www.redalyc.org/html/410/41040202/
Bizquerra Alzina, R. (2003) Educación emocional y competencias básicas para vida. Revista de Investigación Educativa, 2003, Vol. 21, n.º 1, págs. 7-43. Recuperado de https://revistas.um.es/rie/article/view/99071/94661
En esta serie de artículos, revisaré algunas de las propuestas existentes sobre aquellos aprendizajes que la escuela no enseña, pero que sin duda serían muy útiles para la vida cotidiana. Más allá del aprendizaje académico, busco las propuestas que dejen un aprendizaje para la vida.
Por Emiliano Leal Sorriente
Desde aprender a cambiar una llanta, a coser un botón, planchar
una camisa, dónde pagar la luz o hasta
cocinarse un par de huevos fritos. Cosas básicas que no enseña la
escuela, aunque debería.
Por lo menos en México y en gran parte de Latinoamérica, las
escuelas y los currículos oficiales se enfocan sobre todo en conocimientos de
los llamados “duros”. En la escuela se aprende química, física, matemáticas,
lengua y geografía, pero ¿qué pasa con los aprendizajes para la vida? ¿aquellos
que nos ayudarán sobrevivir a la vida cotidiana?
Y más aún, mucho se habla de la enseñanza de valores en los
centros educativos, pero ¿realmente se enseña a ser respetuoso, a negociar
éticamente, a resolver conflictos con los demás? Pareciera que todos estos aspectos
no le interesaran la escuela en general, aunque no en todas partes sucede así,
pues hay algunas experiencias interesantes que han surgido o que recién se
comenzarán a implementar.
Tal es el caso de la Comunidad de Madrid, España, donde
Consejo Regional acaba de aprobar que en las primarias se impartan materias que
tiene que ver con habilidades para la vida. Así, de 1º a 3º de primaria, se
impartirá la nueva materia de Convivencia, y de 4º a 6º se incluirá la
asignatura de Convivencia, respeto y tolerancia, y en 5º y 6º la materia de
Creatividad y emprendimiento.
Esta propuesta, podrá ser implementada dentro de los centros
escolares madrileños a partir del ciclo escolar que inicia este año. Aunque es
importante aclarar que, debido al sistema de autonomía que se maneja en los
colegios españoles, cada centro educativo decidirá si lo implementa o no.
Me gustaría analizar lo que se propone en con este nuevo plan de estudios que se puede consultar completo en el Decreto 8/1019 disponible en este boletín de la Comunidad de Madrid y del cual desgloso los temarios a continuación.
Convivencia. 1º a 3º
de primaria
Bloque 1. Valores
Los valores.
Principales valores humanos: Respeto y
amistad.
Bloque 2. Inteligencia emocional y habilidades
sociales
Autoconcepto.
Identificación de emociones. Control
emocional.
Desarrollo de habilidades sociales:
Compañerismo.
Colaboración y trabajo en equipo.
Bloque 3. Convivencia
La convivencia.
Convivir en sociedad:
Respeto a uno mismo.
Respeto a los demás: ser cívico.
Respeto al medio ambiente.
Normas de convivencia en el centro y
en aula.
Resolución de conflictos.
Bloque 4. Los Derechos humanos
Los derechos humanos y su regulación:
Derechos del Niño (1989).
Introducción a los principios fundamentales
de convivencia:
Principio de igualdad y principio de
no discriminación.
Derechos y deberes del alumno en el
centro.
Bloque 5. La comunicación
El proceso de comunicación.
Actitudes para una buena comunicación:
Empatía y escucha activa.
La importancia de una buena
comunicación.
Comunicación en la familia.
Comunicación en la escuela.
Comunicación entre iguales.
Bloque 6. Respeto y tolerancia en el juego y
en el deporte
El juego como medio para el
establecimiento de normas y límites.
Aceptación de reglas y autorregulación
de la conducta.
Bloque 7. Violencia y Acoso escolar
Diferentes situaciones de violencia:
características y tipología.
Acoso escolar y ciberacoso:
Características del acoso escolar,
tipos y perfiles.
Diferencias entre acoso escolar y
ciberacoso.
Creo que los
temas que se plantean en este primer bloque, están bastante bien enfocados y ordenado
es cuanto a la secuencia que deberían seguir. Por ejemplo, me parece acertado
el trabajo que se hace para establecer una base de comprensión sobre valores,
respeto y amistad, para después reforzarlo a través de la revisión de temas
como derechos humanos, igualdad y no discriminación, pero también, el respeto a
uno mismo, al otro y al medio ambiente.
Si bien el manejo
de emociones es algo que sí se trabaja en muchos centros educativos, creo importante
destacar que aquí parece en el segundo bloque, justo después de hablar del
respeto. Y es que definitivamente creo que el control de emociones es
fundamental para asegurar que exista el respeto y también una buena
convivencia, por lo que no me extraña que en ese mismo bloque se hable también
de habilidades sociales.
Algo interesante
es que se plantee que desde tan pequeños trabajen habilidades que hemos visto les
faltan al llegar a la adolescencia, sobre todo lo que tiene que ver comunicación
y empatía. Muchas veces los jóvenes no han aprendido a comunicarse de manera
asertiva, llegando incluso a veces a dañar sus relaciones por no poder
comunicarse efectivamente.
En este sentido
creo que el trabajo de esta habilidad desde la infancia pude ser un gran
acierto, ya que también va de la mano con otras habilidades sociales que se
señalan como el trabajo en equipo y el compañerismo.
Y algo que
también me gustó es el establecimiento de sus propios límites a través de la
creación de reglas y la autorregulación, pues es una forma más constructivista
de hacer entender que hay situaciones que exigen que todos se rijan por un
comportamiento normado y que eso también genera seguridad.
Al final, me
parece muy acertado también incluir un bloque en donde se definan las
situaciones de violencia o las que deberían alertar a los niños y niñas, y
mejor aún, que se incluya una parte que tiene que ver con internet.
En cuanto la
asegunda materia que se imparte para primaria alta, si vemos el temario es
bastante similar pero ya trabaja los temas con mucha más profundidad
Convivencia: respeto y tolerancia. 4º a 6º de primaria.
Bloque 1. Valores
Educación en valores.
Principales valores humanos:
Respeto, tolerancia, y
responsabilidad.
Bloque 2. Inteligencia emocional y habilidades
sociales
Autoestima.
Las emociones. Regulación emocional.
Desarrollo de habilidades sociales:
Empatía.
Asertividad.
Bloque 3. Convivencia
La convivencia: principios
fundamentales de convivencia.
Convivir en sociedad:
Cooperación.
Respeto a la diversidad.
Normas elementales de relación y
convivencia en el centro y en el aula.
Resolución de conflictos de forma no
agresiva, resolución pacífica y autónoma.
Bloque 4. Derechos humanos fundamentales
Los derechos humanos y su regulación:
Declaración Universal de los Derechos
Humanos (1948).
Derechos y deberes recogidos en la
Constitución española (1978).
Introducción a los principios
fundamentales de convivencia:
Principio de igualdad, de no
discriminación y de equidad frente a situaciones de discapacidad y diferencias
por origen, sexo/género.
Derechos y deberes del alumno en el
centro.
Bloque 5. La comunicación
Tipos de comunicación: verbal y no
verbal.
Actitudes para una buena comunicación:
Empatía y aceptación.
La importancia de una buena
comunicación.
Comunicación en la familia.
Comunicación en la escuela.
Comunicación entre iguales.
Bloque 6. Respeto y tolerancia en el juego y
en el deporte
Respeto de las reglas: trasmisión de
valores a través del juego y el deporte.
Desarrollo de competencias a través
del juego y el deporte.
Bloque 7. Violencia y Acoso escolar
Actuaciones que conllevan
manifestaciones de intolerancia: lesiones, amenazas, mentiras y abusos.
Acoso escolar y ciberacoso:
Concepto de acoso escolar y tipos.
Perfiles: víctima, testigo y acosador.
El acoso escolar en redes sociales.
Modos de actuación frente al acoso.
Como vemos en
este segundo conjunto de materias para primaria alta, se vuelven a revisar los mismos
conceptos una vez más, pero de manera más avanzada.
La única observación que tengo hasta este punto, es que quizá la palabra “tolerancia” está de más. Desde mi punto de vista, deberíamos englobar todo en la palabra “respeto” es más que suficiente, ya que además de que una de las definiciones de tolerancia tiene que ver justamente con “Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”, y además se puede confundir con la acepción de “Llevar con paciencia“ (R.A.E, 2018)
Algo que sí me parce bien es que ahora
se incluyen otros conceptos como el de equidad, e igualdad, aunque quizá habría
estado bien incluir algo puntual más de cuestiones de género.
Y por último, la materia de
Creatividad y Emprendimiento para los dos últimos años de primaria. Cabe
señalar que en España, el currículo de secundaria (ESO) ya cuenta con una
materia oficial de emprendimiento, por lo que trabajar este tema desde primaria
sienta nuevas bases que seguramente potenciarán el trabajo que se realiza en
secundaria.
Creatividad y emprendimiento. 5º y 6º de
primaria.
Bloque 1. Competencia emprendedora y espíritu
creativo.
Autonomía y desarrollo personal.
Competencia emprendedora:
Identificación de oportunidades.
Espíritu creativo.
Bloque 2. Cualidades y valores del
emprendimiento.
El emprendimiento.
Características de la persona
emprendedora:
Curiosidad, iniciativa,
responsabilidad.
Habilidades emprendedoras
fundamentales:
Trabajo en equipo, liderazgo,
creatividad, cooperación, iniciativa y autonomía.
La persona emprendedora y su función
dentro de la sociedad.
Bloque 3. Plan de emprendimiento.
El trabajo en equipo.
La comunicación efectiva.
El proyecto de emprendimiento.
La iniciativa.
El plan de acción de un proyecto
emprendedor.
La ejecución.
Lo que me gusta de esta propuesta de trabajo de
emprendimiento para primaria, es que en ningún momento se vincular al
emprendimiento con negocio, es decir, se ve al emprendimiento como una manera
de realizar y gestionar proyectos personales sin tener que convertirlos,
necesariamente en un negocio.
Esta es una visión acertada, pues desde hace mucho tiempo
que se ha instaurado una relación entre emprendimiento y negocios que ha sido
promovida más por ciertos sectores económicos de la sociedad. Pero lo cierto
es, que el emprendimiento no necesariamente tiene que ver con hacer negocios.
El emprendimiento tiene que ver con tener una idea, proponérsela y llevarla a
cabo.
Así pues, creo que plantear esto desde primaria será
sumamente beneficioso para los niños y niñas, pues podrán comenzar a llevar a cabo
sus propias ideas de manera más confiada y con herramientas que les permitan concretarlas.
Conclusión.
Podríamos detenernos mucho más en el análisis de esta
propuesta, pero como aún me gustaría contrastarla con otras experiencias
similares, aun no voy a profundizar demasiado. Lo que si es que me gustaría ya
plantear con la idea de que este tipo de currículos es lo que comenzaremos a
ver en el futuro en las escuelas.
No demerito para nada la enseñanza de las otras materias,
pero si me parece importante destacar que si alguien tiene suficientes
habilidades de vida como las que se están planteando en esta propuestas,
entonces también le será más fácil adquirir el conocimiento que necesite según
las metas que se proponga, o bien, adquirir las herramientas que le hagan
falta.
Además, este tipo de habilidades también influyen en la
generación de una sociedad mejor. Estoy convencido que aprender a comunicarse
mejor y a resolver conflictos, puede ser la gran diferencia en cómo se comportante
las sociedades del futuro, y también de cómo se resuelvan las problemáticas que
se generen.
Será interesante ver que sucede en los primeros años de
aplicación de esta materia en Madrid, así que habrá que darles seguimiento.