Una reseña de lo que sucedió el 9 de marzo en el colegio y algunas de las actividades de reflexión que realizamos.
Por Emiliano Francisco Leal Sorrriente
Hace dos semanas,
algunas alumnas de la preparatoria en la que trabajo se acercaron a nosotros
para manifestarnos su intención de participar en el paro nacional de mujeres
del 9 de marzo. Para ese entonces muchas escuelas ya se habían adherido al
movimiento y se producía un debate de si la escuela debía o no participar.
Les pedimos que
redactaran su propuesta, justificando y explicando por qué querían que la
escuela se sumara. Así lo hicieron y después de algunos ajustes, entregaron un
documento en el que expresaban su preocupación por la creciente violencia en el
país y la necesidad de unirse a la protesta para exigir una sociedad que les
brinde seguridad, respeto a sus derechos y mayor equidad.
Después de algunos debates internos dentro del colegio, se tomó la determinación de solidarizarse con el movimiento respetando la decisión de las mujeres de unirse al paro, pero a su vez generar una reflexión en torno al tema. Así, en conjunto con un grupo de alumnas comenzamos a preparar las actividades que tendríamos para ese día en la preparatoria.
Una de las actividades que planeamos, y quizá la más importante, consistió en que las alumnas escribieran algunas de las situaciones en las que se han sentido violentadas. Todas redactaron algún relato de momentos desagradables que han vivido tan sólo por ser mujeres, algunas entregaron más de una. Yo las leí antes y quedé consternado al ver todo lo que han tenido que pasar a su corta edad.
No fui el único que quedó impresionado con los relatos. El día del paro, la primera actividad de reflexión que realizamos fue que los alumnos leyeran los escritos de sus compañeras. En voz alta, tal como lo habían pedido las alumnas, uno a uno fueron leyendo las historias que sus compañeras les habían dejado. Mientras avanzábamos los alumnos iban cambiando el semblante, el silencio era absoluto, les impactó saber que sus compañeras vivieran la violencia de genero de distintas maneras y desde tan jóvenes.
En el colegio Queen Mary School sí hubo clases en todos su niveles. Para suplir al 60% del personal femenino, trabajadores de otras áreas apoyaron, además hubo actividades especiales con los alumnos, señaló el profesor Emiliano Leal.
Decidimos que sería bueno que respondieran, así que escribieron cada uno una carta en la que la expresaban su solidaridad y sorpresa al enterarse de lo que han vivido, muchos de ellos no tenían clara la dimensión del problema hasta que lo vieron del puño y letra de sus compañeras, aquellas con quienes todos los días comparten en la escuela.
Después, vimos el video «¿Cómo te suena?» elaborado por estudiantes de la Escuela de Arte José María Cruz Novillo, de España, y que realiza una crítica a la normalización de la violencia hacia la mujer a través de la música.
Más tarde hablamos sobre el movimiento feminista como tal y revisamos el video «¿Quiénes son las tesis?» para comprender de donde surgía la coreografía, ya conocida por todos: “un violador en tu camino”.
También leímos algunos Tweets con el hastag #ComoHombre:
¿Te tocaron en el metro? ¿Cómo ibas vestido? ¿Por qué no ibas en el vagón exclusivo? Es que tienes que cuidarte#ComoHombre
Posteriormente,
un alumno realizó el aporte de una historia publicada en Facebook en la que una
mujer cuenta como su pareja poco a poco fue subiendo la intensidad de la
violencia hasta agredirla físicamente arrancándole una parte del labio de una
mordida.
También, como
parte de esta jornada de reflexión, revisamos el video “¿Qué significa hacer
algo #ComoNiña?” para poner en la mesa la estereotipación de la mujer como el
sexo débil.
Así mismo, vimos en conjunto la película francesa “No soy un hombre fácil”, un film de ficción en la que se invierten los roles entre hombres y mujeres.
Y por último, los
jóvenes generaron dos carteles y un video para sus compañeras, en donde se
solidarizan con ellas y muestran empatía por lo que han tenido que pasar, y
donde también les decía que las extrañaron durante ese día.
Creo que lo más
importante del día, es que los alumnos pudieron ver lo que se sentía estar en
su escuela sin sus compañeras, pero también, entender que lo que ellas viven es
mucho más fuerte de lo que habían escuchado o pensado, y que es algo que
definitivamente tiene que cambiar.
Y para mí, el aprendizaje fue que a pesar de que intentamos y buscamos constantemente espacios que permitan la reflexión, aún seguimos trabajando poco estos temas en las escuelas. El cambio que noté ese día en mis alumnos fue notable, pero no nos habíamos detenido a hablar abiertamente de esto como ahora, quizá si lo hiciéramos más seguido, podríamos transformar muchas más cosas en la sociedad.
Muestra de ello es que un profesor me comentó que al día siguiente en su grupo le pidieron permiso para poner música mientras realizaban una actividad en clase, él accedió, y le aclararon que no podrían canciones que contengan violencia de género. Quizá sí logramos que algo se moviera ese día.
Hace un año que Preparatoria se encarga del huerto escolar, y es responsabilidad de los alumnos cuidar las hierbas medicinales y hortalizas que sembraron, en algunos casos, desde semillas.
Los martes y los jueves, después del segundo receso, los chicos de Pintura IV y V, antes de llegar al salón de artes, dejan sus cosas para subir al Huerto Urbano, como parte de un proyecto especial de la materia.
Trabajar en el huerto, significa aislarse por un momento de la vida cotidiana, de los incesantes ruidos de la ciudad e incluso de los problemas. Es un lugar de tranquilidad, en convivencia con un ambiente natural que los mismos alumnos han creado.
En este pequeño oasis, ya no sólo hay plantas. A este lugar han llegado otros seres que conviven en armonía. Pequeñas aves, abejas y algunos otros insectos que ayudan al huerto a mantenerse sano, se han apropiado del espacio, generando un ecosistema particular raramente visto en una ciudad.
Lo primero que hacen los estudiantes es revisar cuánto han cambiado las plantas desde la última vez que las vieron. Algunas han crecido más de lo pensado, y otras, quizá no se han desarrollado como creían, lo que los lleva a pensar si les hará falta algún nutriente o más agua. Verifican si alguna tiene plaga y si podemos hacer algo para ayudar a la planta. Evalúan si se requiere algún soporte, para elaborarlo. Preparan sus cámaras por si ya les salieron flores.
Pero la alegría máxima de la experiencia es cuando descubren que algunas ya han producido frutos, pues es ahí donde el resultado de su cuidado trabajo se manifiesta. En cuanto empiezan a llenar sus regaderas, trabajan juntos para que a ninguna le falte agua y cuando han terminado, curiosamente, ellos mismos inician una reflexión acerca de lo que les gustaría sembrar después, o el uso que se les puede dar a las que especies que ya están maduras.
En algunas ocasiones la curiosidad les gana y después de una ligera limpieza, terminan probando las hojas de lechuga morada, mostaza, jitomates o las fresas, incluso se llevan a sus casas hojas de menta, cedrón, hierbabuena, orégano o tomillo limonero para hacerse infusiones. Saben que todo está completamente limpio y libre de sustancias tóxicas porque ellos han preparado la tierra previamente, adicionando restos de café, cascarones de huevo y cáscaras de plátano molidos para que sus plantas tengan los nutrientes necesarios.
El trabajo en el Huerto Urbano tiene el objetivo de enseñar a los chicos acerca de un tema que les es completamente ajeno. La vida en la ciudad hace que ignoremos por completo de dónde viene el brócoli, el apio o las calabacitas que comemos diariamente, cómo han sido sembrados y el esfuerzo que requiere producirlas.
El tiempo y cuidado que necesita una planta para que produzca frutos es motivo de asombro para ellos, y en muchos casos, descubren que les apasiona cuidar de las plantas y empiezan a hacer preguntas para replicar el modelo en sus casas.
Algo muy importante de mencionar acerca del trabajo en el Huerto Urbano Queen es que sirve como un laboratorio vivo para lo que explorar modelos de negocio para la materia de Emprendimiento, ya que actualmente un equipo se encuentra trabajando en la forma en la que podrían generar productos para la comunidad Queen.
El proyecto del Huerto Urbano Queen está inspirado 100% en la misión de la escuela, que busca “formar personas íntegras, competentes, con una visión humanista, que tengan sentido de responsabilidad social y que estén comprometidas con su comunidad y el medio ambiente”.
En esta tercera entrega de la entrevista a Natalia Morelos, Coordinadora Académica del Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical, abordamos el tema de los maestros y cómo debería ser la enseñanza musical para un proyecto que se propone también el desarrollo comunitario y la formación socio emocional.
Pero para un proyecto de este tipo y con los objetivos que se plantea, además de desarrollar todo un nuevo modelo que considere nuevas estrategias educativas, didácticas y metodológicas, la capacitación de los maestros es fundamental
Natalia Morelos. Imágen: Sistema Nacional de Fomento Musical.
Debido a ello, Natalia cuenta que se generó
“el Programa de Capacitación Continua que tenía diferentes aspectos a cubrir. El primero era la especialización documental,
el segundo consistía en generar herramientas didácticas, el tercero buscaba vincular
la música con el trabajo social comunitario (…) y el cuarto tenía que ver con
la música en sí como herramienta de transformación, a partir de la dirección,
el gesto, la comunicación”.
Este programa de capacitación, es muy importante para el funcionamiento del proyecto ya que abarca toda la estructura del Sistema Nacional de Fomento Musical y está pensado como una pirámide donde la base es el “Movimiento Nacional de Agrupaciones Musicales Comunitarias y hasta la cúspide, la Orquesta Escuela Carlos Chávez. Toda esta estructura vincula todos los peldaños de la pirámide. Después de las Agrupaciones Musicales Comunitarias hay programas como la detección de talentos, el Programa Formando Formadores y otro programa de orquestas de selección”.
A estos programas de capacitación, se suma el programa
piloto “Hospital de Instrumentos”, un programa socio formativo “que busca la
capacitación de los integrantes de las agrupaciones a partir de los 15 años que
tienen habilidades manuales bien desarrolladas, a sus familias y todos los que
quieran participar, como miembros de la comunidad indirecta, que serían
vecinos, por ejemplo. Una vez seleccionados entran a este taller de laudería
que es para reparación, mantenimiento y restauración básica de instrumentos de
cuerda o de instrumentos de alientos”. Natalia agrega que este programa ha
tenido buenos resultados y es una manera de integrar a las familias de los
participantes de las agrupaciones, a través de sus propios talentos.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Docentes que buscan un cambio.
Pero ¿qué características deben tener los
maestros que trabajan en este proyecto? Natalia comenta: “Ese es el punto, no débil,
más bien frágil, delicado. Es un perfil de docente y director comunitario. Es
un perfil muy demandante, muy complejo, que no hay en México, ni en muchas
partes del mundo. Porque no somos formados así, no somos formados en clases
colectivas de instrumento, no somos formados en valores, no tenemos ni la
metodología, ni la didáctica”.
Encontrar docentes con ese perfil, no ha sido
fácil, pues la formación de los maestros, no sólo de música, suele restringirse
a la enseñanza de su disciplina y resulta difícil que se quieran involucrar en
otras cosas.
Natalia lo explica así: “me llega un perfil,
lo entrevisto y es muy bueno, toca increíble,
enseña el instrumento muy bien, pero no le importa nada más, no quiere hacer
planeación, no quiere juntarse con sus colegas para hacer reuniones de academia
y planificar, no quiere participar, no quiere saber nada de las familias, o de hacer
cuestiones de vinculación comunitaria, como meterte a un terreno baldío y hacer
una limpieza, o hacer una recuperación del espacio público, participar en un
huerto, una hortaliza común. Si no participa en eso, no me sirve para este
proyecto. Porque sólo va estar en su cajita y no va a querer innovar, no va a
querer implementar didácticas completamente distintas que las que con el creció
y aprendió”.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Natalia reconoce entonces que “lo que nosotros
buscamos, es perfiles que se acerquen al deseable, lo cual es muy complejo, sobre
todo en aptitudes musicales, de preparación, humanas, sociales, y también en
actitudes, es decir sus competencias actitudinales”.
Docentes involucrados y participativos.
En este sentido, es clara en señalar que “yo
prefiero a un docente que tiene una a actitud de servicio, que tiene
consciencia, que tiene vocación docente, de servicio, de aportar, de ayudar, de
colaborar. Algo más en sí mismo que solo enseñar a tocar el violín, que quiere realmente
lograr un cambio, ya con eso tengo un gran porcentaje ganado, todo lo demás lo
puedo trabajar en capacitación”.
Los maestros que se requieren para en este
proyecto, deben pasar por un meticuloso y largo proceso que va desde la
publicación de la convocatoria, la preselección de currículums y una entrevista
de la cual Natalia comenta “es bastante compleja, la mayoría de ellos sale de
ahí bastante asustado o temblando, dudando si pasaron o no, muchos me han dicho
eso, pero también muy divertidos”. Posteriormente, quienes pasan esa etapa
deben realizar una audición y hacer una clase muestra.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Pero a pesar de esta selección de maestros, es
necesario un trabajo cercano con los docentes, para que entiendan esta nueva
forma de trabajo en la enseñanza musical, lo cual no ha sido fácil a pesar de la
capacitación constante: “hemos tenido más éxitos que fracasos en cuanto a los
docentes. No siempre se gana, pero tampoco se pierde todo el tiempo, hay que
mantener un balance. Sabemos que rara vez nos llegan perfiles como con
calzador, como de guante, que entran perfecto. Pero a la mayoría le apostamos a
la capacitación, a irlos sensibilizando, dándoles herramientas. Muchos de ellos
tienen muchas ganas, tiene la actitud y la aptitud, tienen todo, pero no saben
cómo”.
Escasez de formadores musicales.
Para Natalia, en México tenemos “escasez de formadores” musicales y artísticos. Y pone el ejemplo de los programas de estudios escolares que piden que se aborden distintas áreas artísticas pero los maestros no han sido preparados para ello, lo cual considera, convierte a esos programas en una simulación, cuando la realidad es que “un maestro de música se limita a montar eventos del día de la madre, del 16 de septiembre, del día de no sé qué, el himno nacional, y vuelve a ser lo que ha sido siempre”.
Natalia indica que, si bien en los programas curriculares
se toma en cuenta la educación artística, existe un paradigma bastante permeado
en la educación musical y es que la educación musical debe restringirse a lo técnico,
a lo estrictamente musical, sin embargo, nuevas corrientes señalan que el
trabajo musical debería ser mucho más integral, como lo están manejando en el
Sistema Nacional de Fomento Musical.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
“No están formándose profesionales para eso,
entonces como un planteamiento que habría que analizar y que habría que lograr,
es una vinculación institucional entre los normalistas y las escuelas artísticas,
las universidades que imparten arte, carreas de arte, para que hubiera una
carrera vinculadora que pudiera formar artistas normalistas que puedan impartir
esas un unidades de aprendizaje que están indicadas en los programas
curriculares.” Señala Natalia.
El estigma de estudiar artes.
En muchas oportunidades, cuando algún joven
quiere seguir con una carrera artística, algunos padres no suelen estar de
acuerdo pues consideran que si se dedican al arte no obtendrán ingresos
suficientes para sobrevivir. A partir de esta idea, se le consultó a Natalia qué
le diría a esos padres y a esos jóvenes que quieren dedicar su vida al arte, y
esto es lo que me contestó:
“Me pondría como ejemplo. Le diría: señor, sigo viva, tengo una casa, tengo un carro, tengo una familia, todos comemos tres veces al día, cuatro o cinco, porque hacemos colaciones, salimos de vacaciones, me la paso muy bien. Y sí, estudié música, una licenciatura en oboe, tengo dos maestrías relacionadas con música, en interpretación y música contemporánea la primera, y la segunda en psicopedagogía musical, y sigo viva, y estoy bastante regordeta, eso quiere decir que como bien, así que ese argumento lo eliminamos”. Señala, Natalia.
“Si su hijo se quiere dedicar, usted apóyelo lo suficiente, para que lo que el haga en eso sea mínimo del 80 o 90 por ciento, y entonces le va a retribuir al mismo nivel. Pero si lo tiene que hacer en contra de todo, va ir bajando ese porcentaje. Y eso es lo que le va a costa obtener”, puntualiza.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Y con respecto a los jóvenes, les envía el siguiente
mensaje: “si tú le quieres entrar a la música, dedícate a ella pero dedícate
bien, con toda tu concentración, con toda tu voluntad, con todas tus fuerzas,
con todo. Te tienes que volcar a eso. Pero si te dedicas a la música y a la vez
a irte de parranda y estar en otras cosas, probablemente vas a lograr que ese
20% que le dedicaste te va a retribuir un 15%, no el 20 % que le dedicaste. Siempre
te retribuye un poquito menos, entonces tienes que seguir chambeando para que
te retribuya cada vez más”.
También Natalia nos recuerda que “es una realidad que a los 18 años tú tienes la capacidad de decidir qué quieres, te apoyen tus papas o no. Como le digo a muchos de mis alumnos en la UNAM, tú tienes que aprender con tu maestro, sin tu maestro, o a pesar del maestro. Ese es un verdadero estudiante. Un verdadero alumno es el que logra eso. Igualmente, con las familias: con tu familia, sin tu familia, o a pesar de tu familia. Si tú quieres hacer algo, lo haces por ti. Por eso aquí generamos la conciencia del yo, el ser y su identidad para generar conciencia del yo. Yo soy por mí, y me definen los otros a partir de lo que generamos en conjunto”.
Afortunadamente, algo parece estar cambiando en las familias que han comenzado a ver a la música como una opción. “Cada vez más son las familias que apoyan a sus niños, inclusive los mandan lejos. Cuando salió el programa de becas y que tuvimos algunos becarios en el Conservatorio de Las Rosas de Morelia, había niños de Tijuana estudiando ahí. Es un esfuerzo muy fuerte tener a tu hijo de 13, 14 o 15 años estudiando en Michoacán cuando tu estas en Tijuana- Si eso me lo hubieran comentado hace seis años, te hubiera dicho que eso va a estar difícil, que los dejen salir. Hoy día es muy fácil, los papás firman con mucha alegría, quieren que sus hijos participen y vayan” señala Natalia.
Acercamiento a las agrupaciones.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Por último, Natalia invita a todas las
personas a que se acerquen a las agrupaciones comunitarias que están en sus
localidades.
“Que se acerque la gente a conocer las agrupaciones, por ejemplo, el Sistema Bajío tiene muchísimas agrupaciones, varias orquestas, coros, es un sistema grande que tiene más de mil niños (…) Hay agrupaciones por todo el país, será muy bonito que se acerquen. Ahora que habrá encuentros nacionales, si lo ven anunciado, que vayan, porque va a ser una experiencia muy buena para los asistentes. Y si hay gente cerca de las agrupaciones, que metan y sus niños, es una opción a los escases de ofertas artísticas que hay en el país, para mi es la opción”.
Video: Facebook del Sistema Nacional de Fomento Musical
¿Cómo enseñar valores a través de la música y a la vez crear comunidad? Un modelo educativo que cambia la manera en la que los niños y jóvenes ven al mundo, convirtiéndose en agentes de cambio dentro de su comunidad.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (2018, 3 de abril).
Por Emiliano Francisco Leal Sorriente
En la primera parte de la entrevista a Natalia Morelos, Coordinadora Académica del Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical, hablábamos de la importancia de la enseñanza artística, y en especial de la musical. Ahora nos enfocaremos en cómo funciona el modelo educativo que se utiliza en estas agrupaciones musicales, también denominados como “semilleros creativos”, uno de los ejes del programa nacional, Cultura Comunitaria.
Para que este modelo funcione, lo primero es garantizar el éxito de los niños y jóvenes en su proceso de aprendizaje. Natalia habla de la importancia de ir poco a poco, cuidando que los retos que deban enfrentar sean alcanzables, pues muchas veces el problema de las escuelas es que les ponen retos demasiado complicados.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Además de esto, la música tiene una ventaja
importante, pues interviene en los tres estilos de aprendizaje: el kinestésico,
el visual, y obviamente el auditivo.
“la música tiene tres partes fundamentales, aborda a los visuales, a los kinestésicos y a los auditivos, entonces no hay forma de que no aprendas. Unos irán más rápido que otros, pero si tu garantizas ir de problemas sencillos a complejos, por ejemplo, con el ritmo solamente, garantizas ese caminito del éxito hasta donde cada niño pueda llegar. Ahí, sin darte cuenta, tu como niño que estás haciendo la actividad, estas generando autoestima, y a la vez están aprendiendo ritmo”.
Con este contexto, el modelo de Educación Musical
Comunitaria, busca que los niños y jóvenes desarrollen tres aspectos:
Las competencias musicales, que tienen que ver con toda la parte interpretativa musical y que son la base con la que trabaja el modelo.
Las competencias artísticas, que son las que permiten poder impactar a alguien en un escenario a través de la música.
Las competencias del deontológicas o del ser, que se enfocan en el aspecto socioformativo y que se dividen a su vez los valores personales, sociales, espirituales y emocionales.
El trabajo en valores
Natalia Morelos. Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Una de las características más importantes de este modelo, es justamente el desarrollo de estas competencias del ser y en valores que se hace a través de la enseñanza de la música. En la primera parte de la entrevista, Natalia explicaba que una de las ventajas del trabajo de la música en estas agrupaciones musicales, es que se pueden realizar con integrantes que tengan distintos niveles de desarrollo musical, o incluso distintas edades.
Pero este trabajo multinivel va incluso más allá e incide directamente en cómo se abordan los valores, pues “no importan el nivel, si toca más, si gana más dinero, si no tiene dinero, si trae tal carro, no importa. Ahí todos caben y lo que cada uno hace fundamental para que el otro también pueda hacerlo. Es un ejemplo de cómo a través de algo musical (…) puedo generar un valor personal y social”.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Natalia nos ejemplifica cómo utilizando el valor personal y social del trabajo en equipo “que nos cuesta mucho a los mexicanos, por cierto” se puede enseñar muy bien, pues en este esquema multinivel cualquiera puede contribuir para generar una obra.
“Por ejemplo, si estamos haciendo un cuatro cuartos, habrá alguien que solamente esté con su cuerpo, con su baile. Si hacemos percusión corporal, puede estar sólo marcando el pulso, y esa es su tarea. (…) entonces habrá otro que pueda hacer octavos y otro que pueda hacer dieciseisavos y entre todos vamos a generar una obra, un ensamble de precisión, que se va a escuchar padre, que va generar emoción en ellos, y aparte están aprendiendo trabajo en equipo”, explica.
En el caso de un valor emocional, Natalia lo ejemplifica
con la “inteligencia emocional”, que se puede trabajar con la música usando la
melodía, por ejemplo “con las diferentes tonalidades puedo ir transitando de
una emoción a otra con los intervalos”, así los niños y jóvenes pueden estar
trabajando este tema mientras aprenden música: “en lugar de decirles afina
bien, decimos vamos a sentir qué estamos tocando”, lo que permite entender
mejor esta variación de emociones y cómo se liga con los otros valores que se
pueden trabajar.
“Si tú realmente les enseñas a escuchar cómo el acorde está conformado de manera en que puedas sentir esa emoción, entonces indirectamente ellos están aprendiendo cómo se puede transitar de una emoción a otra, porque lo sienten. (…) Y estamos haciendo simplemente una escala, pero la estamos haciendo entre todos, trabajo en equipo, autoestima que adquiere quien está a cargo de su nota, de cambiar en el momento que debe de cambiar. Pero a la vez, se está generando una armonía entre todos, esa armonía tiene carga emocional, y a la hora de ir variando y siendo conscientes de eso, ellos pueden entender como aquí nos sentimos tristes y abrazamos esa tristeza, porque si continuamos avanzando vamos a llegar a sentirnos alegres de nuevo”.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Y por último, nos habla de cómo se trabajarían valores espirituales, como la generosidad, la paz, la voluntad o la esperanza: “todos esos son valores complejos, no te puedo explicar cómo es la paz, la tienes que vivir. (…) Son conceptos muy complejos ¿Cómo le haces para que un niño pueda decir ‘voy a ser generoso’?. Hay ejercicios muy fáciles, que yo uso muchísimo. Cómo yo le entrego mi sonido al de al lado para que a partir de él pueda construir su sonido, entonces ni hablas y el otro tiene que tomarlo y hacer lo mismo, y se lo entrega generosamente al otro, y al otro… Esa es una forma en la que, en el aula, en la didáctica, con la metodología, genero un desarrollo de valores sin estar hablando del valor. Y lo hago a través de la música, lo hago a través del sonido, a través del arte. Y esos niños salen de ahí con una perspectiva distinta, con una emoción distinta, con otra forma de ver la vida, con un enfoque transformado”.
Vínculo con la comunidad
Para este proyecto socioformativo, el aspecto
que tiene que ver con el vínculo comunitario es fundamental. “Ya desarrollé lo
musical, hay desarrollo artístico, competencias artísticas, la concientización,
pero en el comunitario está la vinculación con la comunidad” comenta Natalia.
Natalia reflexiona que, en otros proyectos de
este tipo, como en las orquestas infantiles y juveniles de Venezuela, a veces
sucede que se llevan a los niños y jóvenes de su comunidad por periodos
prolongados para ensayar en entornos completamente distintos, lo que provoca
que muchas veces ya no quieran regresar al lugar de donde son, desvinculándose
de su comunidad.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (2019, 12 de febrero)
Pero aquí, esto se trabaja de manera muy
distinta, pues justamente se trata de fortalecer los lazos que existen con la
comunidad de cada uno de estos niños y jóvenes. “si la comunidad me acoge, me
va a defender, entones voy a poder seguir andando. La comunidad tiene mucho
poder, hay que voltearla a ver todo el tiempo”.
Agentes involucrados
Por ello, Natalia explica que para entender
mejor el modelo, hay que verlo como si fuera un muñeco, que tiene una cabeza y cuatro
extremidades. Este muñeco representa cinco agentes que tienen que coordinarse y
trabajar en conjunto para que el modelo funcione:
Cabeza. Aquí se encuentran los docentes que generan el desarrollo integral.
Mano derecha. Los niños y jóvenes, los que van a lograr un cambio “son tus agentes de transformación, es tu materia prima, con los que trabajas”
Mano Izquierda. Las familias, la que muchas veces te ayuda pero que a veces también te puede entorpecer un poco el trabajo.
Pie derecho. La comunidad, aquella en dónde está insertada la agrupación y que ayudar a que todo este conjunto ande.
Pie izquierdo. Las instituciones, que ayudan a que este muñeco avance, aunque a veces si se traba puede que empiece a cojear.
“Si nosotros tenemos presente todos esos agentes educativos implicados en el proyecto, estamos hablando de socioformación con música, en lo que es este proyecto. Si no están, si se te olvida alguno ellos, estas en Esperanza Azteca o en alguna otra cosa, pero no estás en este proyecto. Tienes que tenerlos a todos presentes y cada uno tiene que tener sus actividades, su responsabilidad, su compromiso, sus dinámicas. Por eso es muy complejo y por eso se generó este modelo educativo de educación musical comunitaria que hoy día tiene los puntos de partida en tres ejes temáticos de donde deriva todo, son como el punto de partida, se selecciona el repertorio con base en esos ejes rectores”.
Tres ejes rectores
Además del trabajo en las competencias que ya mencionamos, el modelo educativo cuenta con tres ejes rectores que Natalia considera que “son fundamentales para garantizar que la especie humana continúe en este planeta, o que este planeta continúe y podemos continuar en el también” que son:
El ser y la naturaleza para
generar conciencia ambiental.
El ser y su identidad para generar
conciencia del yo.
El ser y su diversidad cultural
para generar conciencia de los otros.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical
Estos ejes rectores, explica Natalia, “hablan
de las competencias del ser, pero de una forma muy directa, es: protejo mi casa
a través de conocerme a mi mismo y encontrar el lugar que ocupo en esa casa y
cómo la puedo cuidar, cuidándome a mí. Porque no puedo cuidar algo si no me
estoy cuidando a mí. Y como al cuidarme a mi, cuido la casa. Pero también soy consciente
de que hay otros que también deben ayudarme a cuidarme a mí y a cuidar la casa,
entonces están vinculados entre ellos”.
“Se sienten bichos raros”
En la primera parte de la entrevista, hablábamos sobre la forma de trabajo que se da dentro de las agrupaciones, en donde se trabaja como una especie de familia donde los que tienen mayores conocimientos ayudan a los compañeros más nuevos y con menores conocimientos. Esta característica, que además fomentan la colaboración y la solidaridad, también genera un cambio de visión en los niños y jóvenes que participan en este tipo de proyectos.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (2018, julio 22)
“ Se sienten bichos raros en su familia”,
explica Natalia, ya que “cambia su visión, cambia su enfoque, cambia su
realidad, sus gustos, su apreciación de la belleza, de la estética”, así toda
esta experiencia se transforma en todo un conocimiento que genera mucho más que
músicos.
“Su forma de percibir el mundo, cambia. Comienzan a ser más cooperativos. Hay niños que llegan muy violentos, con muchas problemáticas sociales, inclusive niños con alto poder adquisitivo en sus familias no están exentos de problemáticas sociales. (…) Con todo el trabajo que se hace ahí en cuanto a valores, en cuanto a generar conciencia de muchísimas cosas, ellos cambian su perspectiva de vida, su visión del mundo, empiezan a tener esta conciencia, esta complicidad, esta colaboración, esta hermandad y empezar a sentir ser humanos”.
Esta experiencia tan profunda, provoca que
poco a poco los niños aprendan como pueden contribuir a mejorar su entorno desde
una consciencia colectiva, y de manera muy natural, como lo explica Natalia: “Llegas
y adquieres toda esta información pero no a través de una lectura o de un adoctrinamiento,
sino a través de una sensibilización muy poderosa. Te nutres de todo esto, vas
y regresas como a ese mundo completamente ajeno a lo que tú ya estas desarrollando
en ti, entonces hay que ir al nivel 2, que es trabajar con las familias”, las
cuales se busca que participen activamente en el proyecto.
Formando formadores
Para lograr el objetivo que se ha propuesto el Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias, sin duda es importante contar con maestros especializados que logren trabajar de manera adecuada con el modelo que están proponiendo. Sobre los maestros y cómo los están capacitando hablaremos en la tercera y última parte de la entrevista, la siguiente semana.
La Coordinadora Académica del Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical, nos habla del proyecto educativo musical y socio formativo que atiende a más de 5 mil 500 niños y jóvenes en todo el país.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
Por Emiliano Leal Sorriente
“Una sociedad sin arte, corre el peligro de cada vez más acercarse a su extinción”, comenta Natalia Morelos, Coordinadora Académica del Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.
Con esta visión y una tendencia humanista y socio formativa, Natalia Morelos es desde hace 6 años la encargada de reestructurar, implementar y darle seguimiento al Plan Nacional de Agrupaciones Comunitarias, que atiende a más de 5 mil 500 niños y jóvenes de todo el país.
Este proyecto, más allá de estar enfocado en la generación de músicos, busca ser un espacio de desarrollo comunitario y de formación socio emocional. Pero también, tiene la misión de convertirse en una opción para muchos niños y jóvenes que viven en zonas catalogadas como vulnerables.
Esto, debido a que el quehacer musical en grupo “fomenta valores como disciplina, trabajo en equipo y sentido de pertenencia. En este sentido, la música es utilizada como un medio y no como un fin, de tal forma que entre más temprano se establezca un contacto serio con la música, los niños tendrán mayor oportunidad de que con la práctica cotidiana fortalezcan otras dimensiones del ser humano, como son: capacidad de escucha, de concentración, de abstracción, de expresión, de autoestima, criterio, responsabilidad, disciplina, socialización y actitud creativa” (SNFM, 2019a).
Actualmente, el Sistema Nacional de Fomento Musical cuenta con 96 agrupaciones musicales comunitarias, de las cuáles 25 son orquestas, 33 coros en movimiento, 3 coros tradicionales, 20 bandas sinfónicas, 2 bandas tradicionales, 8 ensambles instrumentales y 5 ensambles tradicionales. Estas agrupaciones distribuidas en 67 municipios de 27 estados de la República Mexicana (SNFM, 2019b).
Todo cabe en la música.
Para Natalia, la Coordinadora Académica del Movimiento Nacional de Agrupaciones Comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical, el arte y en especial la música “te acerca a esa parte humana, a la sensibilidad, a la belleza, a la admiración de la naturaleza, la contemplación, a todo esto. De hecho, por eso muchas corrientes definen también a la ciencia como una parte artística. Es el arte de observar y encontrar respuestas o buscar hacerse las preguntas correctas, aunque no siempre se encuentren las respuestas”.
Natalia Morelos (Izq.). Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
Natalia explica que, a diferencia de otras artes, como la pintura, el teatro, la danza o las artes visuales, donde la producción se da casi siempre de manera individual, en la música orquestal se puede involucrar a muchas personas que participan en la búsqueda de un resultado común.
“No conozco, ninguna otra forma de arte que pueda abarcar tanto como la música, como arte escénico y donde puedan coexistir en tantos niños a la vez haciéndolo”,
En una orquesta, explica Natalia, estamos hablando de 120 niños y jóvenes, distribuidos en distintas secciones de instrumentos, en donde participan muchos primeros violines, muchos segundos violines, muchas violas, etc. Lo mismo pasa cuando se trata de música tradicional, pues los ensambles cuentan también con secciones que abarcan diversos instrumentos, en donde pueden participar hasta 60 niños a la vez, o los coros, algunos con más de 100 integrantes. “la música te da esa posibilidad, todo cabe en la música.”, enfatiza.
“En la música tu tienes grandes secciones que hacen las veces de micro sociedades o familias que tienen que aprender a ser funcionales. Les caerás bien, no les caerás bien, habrá quién te quiera y quién no te quiera, que te guste lo que hace, o no te guste lo que hace, pero tienes que aprender a ser funcional y producir un resultado en equipo”.
Educación musical multinivel
Además de poder trabajar con muchos niños y jóvenes a la vez, la música permite que también se pueda trabajar con ellos aunque tengan distintos niveles, pues tal como lo explica Natalia “la música te permite conjuntar un gran número de personas haciendo realmente un trabajo en equipo para generar un resultado, y no tiene fin. Inclusive algo que es maravilloso en eso es que no todos tienen que tener un mismo nivel, no tienen que tener una capacidad de interpretación o de ejecución instrumental homologada”.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
Tradicionalmente, las estructuras educativas suelen colocar a los niños y jóvenes en niveles que muchas veces también están determinados no solo por sus habilidades, o conocimientos, si no también por su edad. Pero aquí, se trabaja con orquestas y agrupaciones que pueden tener hasta 120 niños y jóvenes de 7 a 17 años al mismo tiempo y además con distintas habilidades o niveles de aprendizaje.
Así, no importa en qué nivel de ejecución se encuentra cada niño o joven, ya que podrá adaptarse desde sus habilidades a lo que está haciendo la orquesta en su conjunto. Esto difícilmente podría suceder en la práctica de otras artes como la danza, por ejemplo, en donde necesariamente requieren tener el mismo nivel de ejecución:
“En la música, si un niño entra ya empezado el proyecto, y ya los otros están avanzando, él (que recién se incorpora) se sube a ese trenecito en sus posibilidades interpretativas y como ejecutante. Lleva su propio proceso de desarrollo, de aprender a agarrar el violín o el arpa, no nos saltamos el proceso, pero hacemos que eso sea posible, aunque estén tocando la 5ª Sinfonía de Beethoven. Él puede participar dentro de esa obra, y estar en ese colectivo aunque su nivel de desarrollo sea mucho menor que el de los demás. La música es muy noble en ese aspecto”.
Esto es posible, gracias a la manera en la que emplean la música, pues como nos explica “la usamos como una herramienta y no como un fin, por lo tanto verdaderamente hacemos lo que nos da la gana con ella para que puedan caber todos los niveles al mismo tiempo”.
Se trabaja como una familia
Para los que estamos en educación, sería imposible no preguntarle a Natalia: ¿Cómo combinas en una orquesta a tantos niños y jóvenes de distintas edades, etapas y niveles, y haces que puedan trabajar y convivir adecuadamente?
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
“Como una familia”, contesta Natalia con mucha seguridad. Los maestros, cuenta, cuando reciben a un niño nuevo suelen ponerle una etiqueta según su nivel. «Iniciales, medios, o avanzados». Para ella estas etiquetas son falsas, no representan su habilidad real y tampoco se les debería colocar, para entender mejor esto nos lleva a reflexionar en lo siguiente:
“Estás en tu familia y nace tu primer hijo, cumple dos años cuando llega una hermanita. Entonces, siempre pido a los maestros que levanten la mano los que tienen más de un hijo y les pregunto ¿qué hicieron con el primero? ¿lo mandaron a otra familia porque llegó el nuevo? ¿a la familia de los niños de cuatro y ustedes se quedaron con el de recién nacidos?”
Y justo esta es una parte importante de la metodología, porque “es una metodología de hermano mayor y hermano menor, y es muy instintiva y muy humana, muy natural. Todos los niños por naturaleza son cooperativos. Cuando se va dando la adolescencia y cuando llegan a la etapa adulta es cuando somos una cosa horrible, pero naces siendo cooperativo, naces teniendo esa capacidad de ayudar, de ser solidario”
Así es que en estas orquestas, un niño que ya tiene 7 años pero que lleva tres años en la orquesta, puede convertirse en el “hermano mayor” de otro que acaba de ingresar aunque este tenga 10 años. Se conocen como “monitores”, y sin importar la edad, ayudan a otros de los integrantes de nuevo ingreso.
“Promovemos el cero ego, porque tu puedes aprender de todos. Es aprender a aprender para poder aprender a enseñar. De esa forma puedes sentar en los atriles al “hermano mayor” con el” hermano menor”, que es en cuestión de nivel de desarrollo musical, entonces se ayudan los unos a los otros. Todos los niños aprenden por imitación, por lo tanto ¿Cómo aprenderías más rápido? ¿imitando al otro que también se está peleando con el violín o imitando al que ya más o menos lo domina? Está más fácil imitar a uno que lo hace bien”
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
Natalia cuenta que paralelamente trabajan en un programa llamado «formando formadores», en el cual «los que ya aprendieron a aprender, ahora van aprender a enseñar. Y ya van a tener más herramientas para hacerlo”, aunque explica que esto también se da de manera intuitiva, pues muchas veces cuando les piden a los niños y jóvenes que ayuden a sus compañeros, ellos suelen estar muy gustosos de hacerlo:
“Lo hacen con mucho gusto y te das cuenta que empiezan a funcionar verdaderamente como una familia en armonía, una familia funcional”, y agrega que “en general es una dinámica muy bonita la que se vive y se observa, porque puedes ver que niños con edades o etapas de desarrollo totalmente distintas en cuanto su desarrollo cognitivo, motor y demás, puede coexistir en una misma micro sociedad y generar un resultado entre todos”.
Un nuevo modelo de educación musical
Pero trabajar con tantas agrupaciones, atender a tantos niños y jóvenes en todo el país, y además con tan distintos nivles, requiere de un modelo que permita que dicho trabajo funcione de manera adecuada.
Natalia tiene la convicción de que “el arte te acerca también a esa capacidad de sociabilizar desde una perspectiva armoniosa, pacífica, cooperativa, justa y sobre todo, a admirar no solo en la naturaleza y en lo que se crea, si no en el otro. Es una capacidad que permite verte a ti mismo a través de verte reflejado en el otro”.
Imagen: Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM)
Para ello, se ha generado una metodología muy específica, que se basa en tomar los elementos básicos de la música e irlos ligando a esta clasificación de valores para enfocarse en alguno en específico. Así, el objetivo es principalmente desarrollar un valor que se va a ir desarrollando a través de la música.
Se trata entonces de un aprendizaje musical comunitario, pero que también se fija en que los niños y jóvenes que forman parte de este programa tengan un desarrollo “emocional, humano, y de sus capacidades sociales. Finalmente, eso es en lo que nos basamos en el modelo educativo que se generó de Educación Musical Comunitaria, que está basado en muchísima experimentación, mucha investigación, pero sobre todo en buscar innovación educativa”.
Sobre este modelo, profundizaremos en la siguiente parte de la entrevista…
Continúo en esta búsqueda por encontrar aquellas cosas que la escuela no enseña, aunque sí debería. He leído bastante, he realizado sondeos, platicado con alumnos y exalumnos sobre el tema, y lo que más me sorprende, es que casi todos piensan qué hay muchas otras cosas que se podrían aprender en la escuela más allá de la parte netamente académica y que serían de mayor utilidad.
Por Emiliano Leal Sorriente
Imagen: Pixabay.com (2017)
Hace poco realicé un sondeo sobre aquellas cosas que les habría gustado aprender en al escuela, y aparecieron algunas muy interesantes. Una de las más señaladas fue: educación emocional.
Pareciera que en el mundo actual, el manejo de la emociones no es cosa fácil, o por lo menos eso queda en evidencia cuando la educación emocional es uno de los temas más señalados si consultamos sobre qué más debería enseñarse en la escuela.
Comprender nuestras emociones, por qué nos sentimos de determinada manera, poder controlar nuestras respuestas ante determinadas situaciones para sean más racionales que emocionales, o bien entender cómo se está sintiendo el otro, en una búsqueda de empatía, creo que es algo que se puede y se debe enseñar.
Visiones variadas
Por años, las escuelas le han dado la espalda a este tema. No todas, pero muchas consideran que es un tema que excede sus “atribuciones” y que no deberían ir más allá de los términos más académicos. Por lo menos la educación tradicional, no contempla el tema emocional en su currículum, ya que piensan que eso debería abordarse sólo en casa.
Imagen: Freepik.es (2018)
Contrariamente a esta postura, las tendencias educativas alternativas (por lo menos las que más conozco) como Montessori, Waldrof o Decroly, suelen darle a este aspecto una importancia prioritaria, incluso a veces sobre otros aprendizajes.
¿Por qué habrá visiones tan distantes sobre este tema entre
la educación tradicional y alternativa? Sólo se me ocurre pensar que se debe
justamente al objetivo principal que se busca con la educación: desde la mirada
tradicional se busca personas estandarizadas y en masa (la visión proveniente
desde la revolución industrial) en tanto la mirada alternativa tiene puesto el
centro en el estudiante y su desarrollo integral e individual.
Una nueva tendencia
Acabo de leer un artículo muy interesante donde jústame se habla de que en Islas Canarias, España, se atrevieron a disminuir las horas de matemáticas y lengua para dar clases de educación emocional de primero a cuarto de primaria. Sin duda una apuesta arriesgada, pues la tendencia suele ser que tanto matemáticas y lengua sean lo principal, o por lo menos así se evalúa en la mayoría de las pruebas estandarizadas.
Imagen: Freepik.es (2019)
90 minutos semanales en total de educación emocional, “una
asignatura obligatoria que les enseña a identificar sus estados de ánimo en un
horario arañado a las clases de Matemáticas y Lengua, algo que al principio
sublevó al profesorado” (Torres, 2019). Interesante también que como en muchos
otros casos, la resistencia al cambio por parte de los profesores se hizo
presente.
Otro dato que llama la atención en el artículo es que “solo dos países de la UE imparten educación emocional como materia obligatoria: Reino Unido y Malta” (Torres, 2019) y aunque sí se pueden encontrar propuestas en escuelas de otros países, en ningún lado es obligatorio.
Eso es algo que pareciera estar por cambiar, pues en el artículo también se menciona que la OCDE, que es la que establece los criterios de la famosa Prueba PISA sobre educación, además de evaluar solo matemáticas y comprensión lectora, ya está comenzando a pensar en incluir algo de habilidades sociales, tardía y tímidamente desde mi punto de vista.
Imagen: Freepik.es (2018)
El objetivo de educar emocionalmente
El concepto de educación emocional como tal no es nuevo, pero pareciera que recientemente comienza a tomar mayor fuerza. El Informe de la UNESCO “La educación encierra un tesoro” (Delors, 1996) ya se señalaba la importancia de aprender a ser y aprender a vivir juntos, desarrollando la comprensión del otro. Y es que tal como lo señalábamos anteriormente, lo cambios de modelo educativo han generado nuevas posturas ante este tipo de temas, así lo indica también García (2012):
“El modelo educativo imperante, en general tiende a ignorar o minimizar los aspectos emocionales y en la medida que el educando asciende dentro del mismo, éstos son cada vez menos tomados en cuenta. Sin embargo como resultado de la revolución educativa generada a partir del surgimiento del constructivismo y el impacto de la teoría de las inteligencias múltiples, se ha abierto un nuevo debate en pedagogía que incluye el papel de las emociones como uno de los aspectos fundamentales a ser considerados en la formación integral del educando”.
Pero ¿qué significa exactamente hablar de “educación emocional”? En su texto “La educación emocional: conceptos fundamentales”, Vivas (2003) define los siguientes objetivos que la educación emocional debería perseguir:
“a. adquirir un mejor conocimiento de las propias emociones. b. Identificar las emociones de los demás. c. Desarrollar la habilidad de regular las propias emociones. d. Prevenir los efectos perjudiciales de las emociones negativas intensas. e. Desarrollar la habilidad para generar emociones positivas. f. Desarrollar la habilidad de relacionarse emocionalmente de manera positiva con los demás”.
Como vemos, todos estos objetivos se relacionan directamente
con cómo podemos gestionar nuestras propias emociones y también la relación de
estas con los demás.
Pero algo fundamental es que para poder trabajar esto, antes
de cualquier cosa, los profesores tendrían que ser los primeros a trabajar sus
emociones.
Imagen: Freepik.es (2017)
La educación emocional surge también como una manera de abordar
nuevos problemas sociales que se presentan. Tal como lo señala Bizquerra
(2003):
“La educación emocional pretende dar respuesta a un conjunto de necesidades sociales que no quedan suficientemente atendidas en la educación formal. Existen múltiples argumentos para justificarla. Así, por ejemplo, un sector creciente de la juventud se implica en comportamientos de riesgo, que en el fondo suponen un desequilibrio emocional, lo cual requiere la adquisición de competencias básicas para la vida de cara a la prevención.” p.9
Y es que hay temas que durante años se han convertido en una
especie de tabú en las escuelas, pero también se transforma en un reto en el
que tenemos que pensar en la construcción de programas, estrategias, contenido,
actividades y formas de evaluación (Bizquerra, 2003), lo cual tampoco es una
cosa fácil.
Algunos ejemplos
El primer texto que escribí de esta serie “cosas que no enseña la escuela pero que sí debería”, habla sobre la propuesta donde se propone la materia de Convivencia de 1º a 3º de primaria, y de Convivencia, respeto y tolerancia de 4º a 6º de primaria (Leal, 2019). En dicha propuesta se establece un bloque completo dedicado exclusivamente a abordar el tema de la inteligencia emocional que se basa en tres aspectos: identificación, control y regulación de emociones.
Imagen: Freepik.es (2016)
En tanto, la propuesta de las Islas Canarias que mencioné anteriormente, sí define de manera más clara en el documento oficial del Gobierno de Canarias, Recursos para la Educación emocional y para la Creatividad, estrategias específicas para hablar de emociones, en específico de la ira, alegría, amor, miedo y ridículo. (Lemes, García y García, 2014).
El ejemplo de Malta es quizá el que más me ha sorprendido hasta ahora, pues el se aborda este tema de manera obligatoria en todos los niveles educativos, desde muchas perspectivas y de forma muy integral. De este programa hablaré detalladamente en otra oportunidad, porque así lo amerita.
Conclusión
Hay muchas visiones y corrientes que tienen que ver con la forma de abordar estos temas en la escuela, en este texto vimos algunos, pero hay otros importantes que no toqué, como los de la inteligencia emocional o las inteligencias múltiples, que tienen mucho que ver con esto.
El tema es extenso, pero sin duda es algo que ya no debe tardar en llegar a las escuelas de manera más directa. Sé también, que hay muchas instituciones que ya están trabajando sobre estos aspectos, aunque no sea obligatorio, como la escuela en la que labor actualmente, lo cual es bastante bueno.
Pero lo que si tenemos que tener muy en cuenta con este tema, es que más temprano que tarde, pasará a formar parte formal de los sistemas educativos de manera más cotidiana, o por lo menos, de aquellos sistemas educativos que no se queden en el pasado.
Vivas García, M. (2003). La educación emocional: conceptos fundamentales. Sapiens. Revista Universitaria de Investigación, 4 (2), 0. Recuperado de https://www.redalyc.org/html/410/41040202/
Bizquerra Alzina, R. (2003) Educación emocional y competencias básicas para vida. Revista de Investigación Educativa, 2003, Vol. 21, n.º 1, págs. 7-43. Recuperado de https://revistas.um.es/rie/article/view/99071/94661
Hoy, el emprendimiento parece estar en boca de todos y es algo que se fomenta desde instancias gubernamentales, entidades privadas e instituciones educativas de distintos niveles. Poco a poco, este tema se ha convertido en una tendencia mundial, ya que para algunos es una manera de potenciar la economía del futuro.
Por ello, desde hace 5 años, la preparatoria del Queen Mary School cuenta con el Programa de Emprendedores Queen, que precede a uno anterior llamado IMPULSA y que era gestionado por la Escuela Bancaria y Comercial. Actualmente el programa se imparte a alumnos de 5º y 6º grado, mediante el cual los estudiantes desarrollan habilidades que les sirven para generar, a lo largo del año, un proyecto de emprendimiento de negocios, cultural, social o tecnológico que presentan al terminar el ciclo escolar ante un jurado conformado por especialistas de las diferentes universidades con las que tenemos convenio.
Imagen: Facebook del Queen Mary School
Pero ¿por qué enseñar emprendimiento? Si bien es cierto que el emprendimiento suele relacionarse con la creación de negocios o empresas, en el Queen Mary School tenemos una visión más amplia de este tema y entendemos que las habilidades que se obtienen a través del emprendimiento sirven para casi cualquier cosa que nuestros estudiantes quieran hacer en su futuro, pues adquieren aprendizajes de vida, tales como trabajo en equipo y colaborativo, habilidades de comunicación, liderazgo y negociación, a proponer ideas creativas e innovadoras, a fijarse metas y objetivos, a resolver problemas y adoptar una actitud de resiliencia ante las dificultades aprendiendo de los errores.
Así, a partir de la identificación de un problema, nuestros estudiantes generan una solución que van trabajando en dos módulos impartidos paralelamente: negocios y comunicación. En el módulo de negocios se abordan contenidos relacionados a la generación de ideas innovadoras, modelos de negocios, estructuras de desarrollo de proyectos y habilidades administrativas. En tanto, el módulo de comunicación, se enfoca en trabajar temas relacionados a cómo plasmar la idea en un proyecto y transmitirlo de manera efectiva, así como el desarrollo de habilidades personales de comunicación.
De este modo, durante el año escolar poco a poco van conformando su solución en un producto o servicio, para lo cual tiene que realizar un estudio de mercado, hacer pruebas mediante un prototipo y diversos análisis para evaluar la viabilidad de su idea. Por ello el programa utiliza la estrategia de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), y el método de Design Thinking, también conocido como Pensamiento de DiseñoCentrado en el Humano.
Imagen: Facebook del Queen Mary School
En el transcurso del año, ocurren varias etapas en donde los distintos equipos van probando y mejorando su proyecto, para lo que se generan experiencias como una presentación semestral ante sinodales con conocimientos sobre el tema emprendedor; una Feria Eco-Creativa, en la que exponen su proyecto utilizando materiales de reúso y sin gastar más de $100 pesos en el montaje de su stand; y una presentación final de proyectos del ciclo escolar. También se ha participado en el concurso nacional The Master Startup y en el internacional The Masters, que se efectúa en Inglaterra.
Tal como lo señala Piloneta (2009):
“Una sociedad requiere la existencia de personas emprendedoras, con iniciativa, proactivas, innovadoras, líderes, que trabajen con entusiasmo para construir su propio futuro, que asuman retos, que trascienden, que produzcan riqueza, que generen conocimiento, que muevan la economía y el mercado, que compitan sana y lealmente, que contribuyan a forjar un ambiente de equidad, oportunidades múltiples y libertad.”
Imagen: Facebook del Queen Mary School
Por ello, buscamos que nuestros estudiantes se conviertan en agentes de cambio, capaces de detectar problemáticas que puedan ser solucionadas de manera innovadora, para mejorar el entorno en el que se desenvuelven y que aporten un cambio positivo a nuestra sociedad.
Del Solar S. (2010). Emprendedores en el Aula. Guía para la formación en valores y habilidades sociales de docentes y jóvenes emprendedores. Santiago deChile: Fundación para la Educación, el Desarrollo y la Cultura Regional yFondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo.Recuperado de http://idbdocs.iadb.org/wsdocs/getdocument.aspx?docnum=35475965
Pellicer, C. Álvarez, B. Torrejón, J. (2013) Aprender a emprender: cómo educar el talento emprendedor. España: Fundación del Príncipe de Girona – AulaPlaneta.
En esta serie de artículos, revisaré algunas de las propuestas existentes sobre aquellos aprendizajes que la escuela no enseña, pero que sin duda serían muy útiles para la vida cotidiana. Más allá del aprendizaje académico, busco las propuestas que dejen un aprendizaje para la vida.
Por Emiliano Leal Sorriente
Desde aprender a cambiar una llanta, a coser un botón, planchar
una camisa, dónde pagar la luz o hasta
cocinarse un par de huevos fritos. Cosas básicas que no enseña la
escuela, aunque debería.
Por lo menos en México y en gran parte de Latinoamérica, las
escuelas y los currículos oficiales se enfocan sobre todo en conocimientos de
los llamados “duros”. En la escuela se aprende química, física, matemáticas,
lengua y geografía, pero ¿qué pasa con los aprendizajes para la vida? ¿aquellos
que nos ayudarán sobrevivir a la vida cotidiana?
Y más aún, mucho se habla de la enseñanza de valores en los
centros educativos, pero ¿realmente se enseña a ser respetuoso, a negociar
éticamente, a resolver conflictos con los demás? Pareciera que todos estos aspectos
no le interesaran la escuela en general, aunque no en todas partes sucede así,
pues hay algunas experiencias interesantes que han surgido o que recién se
comenzarán a implementar.
Tal es el caso de la Comunidad de Madrid, España, donde
Consejo Regional acaba de aprobar que en las primarias se impartan materias que
tiene que ver con habilidades para la vida. Así, de 1º a 3º de primaria, se
impartirá la nueva materia de Convivencia, y de 4º a 6º se incluirá la
asignatura de Convivencia, respeto y tolerancia, y en 5º y 6º la materia de
Creatividad y emprendimiento.
Esta propuesta, podrá ser implementada dentro de los centros
escolares madrileños a partir del ciclo escolar que inicia este año. Aunque es
importante aclarar que, debido al sistema de autonomía que se maneja en los
colegios españoles, cada centro educativo decidirá si lo implementa o no.
Me gustaría analizar lo que se propone en con este nuevo plan de estudios que se puede consultar completo en el Decreto 8/1019 disponible en este boletín de la Comunidad de Madrid y del cual desgloso los temarios a continuación.
Convivencia. 1º a 3º
de primaria
Bloque 1. Valores
Los valores.
Principales valores humanos: Respeto y
amistad.
Bloque 2. Inteligencia emocional y habilidades
sociales
Autoconcepto.
Identificación de emociones. Control
emocional.
Desarrollo de habilidades sociales:
Compañerismo.
Colaboración y trabajo en equipo.
Bloque 3. Convivencia
La convivencia.
Convivir en sociedad:
Respeto a uno mismo.
Respeto a los demás: ser cívico.
Respeto al medio ambiente.
Normas de convivencia en el centro y
en aula.
Resolución de conflictos.
Bloque 4. Los Derechos humanos
Los derechos humanos y su regulación:
Derechos del Niño (1989).
Introducción a los principios fundamentales
de convivencia:
Principio de igualdad y principio de
no discriminación.
Derechos y deberes del alumno en el
centro.
Bloque 5. La comunicación
El proceso de comunicación.
Actitudes para una buena comunicación:
Empatía y escucha activa.
La importancia de una buena
comunicación.
Comunicación en la familia.
Comunicación en la escuela.
Comunicación entre iguales.
Bloque 6. Respeto y tolerancia en el juego y
en el deporte
El juego como medio para el
establecimiento de normas y límites.
Aceptación de reglas y autorregulación
de la conducta.
Bloque 7. Violencia y Acoso escolar
Diferentes situaciones de violencia:
características y tipología.
Acoso escolar y ciberacoso:
Características del acoso escolar,
tipos y perfiles.
Diferencias entre acoso escolar y
ciberacoso.
Creo que los
temas que se plantean en este primer bloque, están bastante bien enfocados y ordenado
es cuanto a la secuencia que deberían seguir. Por ejemplo, me parece acertado
el trabajo que se hace para establecer una base de comprensión sobre valores,
respeto y amistad, para después reforzarlo a través de la revisión de temas
como derechos humanos, igualdad y no discriminación, pero también, el respeto a
uno mismo, al otro y al medio ambiente.
Si bien el manejo
de emociones es algo que sí se trabaja en muchos centros educativos, creo importante
destacar que aquí parece en el segundo bloque, justo después de hablar del
respeto. Y es que definitivamente creo que el control de emociones es
fundamental para asegurar que exista el respeto y también una buena
convivencia, por lo que no me extraña que en ese mismo bloque se hable también
de habilidades sociales.
Algo interesante
es que se plantee que desde tan pequeños trabajen habilidades que hemos visto les
faltan al llegar a la adolescencia, sobre todo lo que tiene que ver comunicación
y empatía. Muchas veces los jóvenes no han aprendido a comunicarse de manera
asertiva, llegando incluso a veces a dañar sus relaciones por no poder
comunicarse efectivamente.
En este sentido
creo que el trabajo de esta habilidad desde la infancia pude ser un gran
acierto, ya que también va de la mano con otras habilidades sociales que se
señalan como el trabajo en equipo y el compañerismo.
Y algo que
también me gustó es el establecimiento de sus propios límites a través de la
creación de reglas y la autorregulación, pues es una forma más constructivista
de hacer entender que hay situaciones que exigen que todos se rijan por un
comportamiento normado y que eso también genera seguridad.
Al final, me
parece muy acertado también incluir un bloque en donde se definan las
situaciones de violencia o las que deberían alertar a los niños y niñas, y
mejor aún, que se incluya una parte que tiene que ver con internet.
En cuanto la
asegunda materia que se imparte para primaria alta, si vemos el temario es
bastante similar pero ya trabaja los temas con mucha más profundidad
Convivencia: respeto y tolerancia. 4º a 6º de primaria.
Bloque 1. Valores
Educación en valores.
Principales valores humanos:
Respeto, tolerancia, y
responsabilidad.
Bloque 2. Inteligencia emocional y habilidades
sociales
Autoestima.
Las emociones. Regulación emocional.
Desarrollo de habilidades sociales:
Empatía.
Asertividad.
Bloque 3. Convivencia
La convivencia: principios
fundamentales de convivencia.
Convivir en sociedad:
Cooperación.
Respeto a la diversidad.
Normas elementales de relación y
convivencia en el centro y en el aula.
Resolución de conflictos de forma no
agresiva, resolución pacífica y autónoma.
Bloque 4. Derechos humanos fundamentales
Los derechos humanos y su regulación:
Declaración Universal de los Derechos
Humanos (1948).
Derechos y deberes recogidos en la
Constitución española (1978).
Introducción a los principios
fundamentales de convivencia:
Principio de igualdad, de no
discriminación y de equidad frente a situaciones de discapacidad y diferencias
por origen, sexo/género.
Derechos y deberes del alumno en el
centro.
Bloque 5. La comunicación
Tipos de comunicación: verbal y no
verbal.
Actitudes para una buena comunicación:
Empatía y aceptación.
La importancia de una buena
comunicación.
Comunicación en la familia.
Comunicación en la escuela.
Comunicación entre iguales.
Bloque 6. Respeto y tolerancia en el juego y
en el deporte
Respeto de las reglas: trasmisión de
valores a través del juego y el deporte.
Desarrollo de competencias a través
del juego y el deporte.
Bloque 7. Violencia y Acoso escolar
Actuaciones que conllevan
manifestaciones de intolerancia: lesiones, amenazas, mentiras y abusos.
Acoso escolar y ciberacoso:
Concepto de acoso escolar y tipos.
Perfiles: víctima, testigo y acosador.
El acoso escolar en redes sociales.
Modos de actuación frente al acoso.
Como vemos en
este segundo conjunto de materias para primaria alta, se vuelven a revisar los mismos
conceptos una vez más, pero de manera más avanzada.
La única observación que tengo hasta este punto, es que quizá la palabra “tolerancia” está de más. Desde mi punto de vista, deberíamos englobar todo en la palabra “respeto” es más que suficiente, ya que además de que una de las definiciones de tolerancia tiene que ver justamente con “Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”, y además se puede confundir con la acepción de “Llevar con paciencia“ (R.A.E, 2018)
Algo que sí me parce bien es que ahora
se incluyen otros conceptos como el de equidad, e igualdad, aunque quizá habría
estado bien incluir algo puntual más de cuestiones de género.
Y por último, la materia de
Creatividad y Emprendimiento para los dos últimos años de primaria. Cabe
señalar que en España, el currículo de secundaria (ESO) ya cuenta con una
materia oficial de emprendimiento, por lo que trabajar este tema desde primaria
sienta nuevas bases que seguramente potenciarán el trabajo que se realiza en
secundaria.
Creatividad y emprendimiento. 5º y 6º de
primaria.
Bloque 1. Competencia emprendedora y espíritu
creativo.
Autonomía y desarrollo personal.
Competencia emprendedora:
Identificación de oportunidades.
Espíritu creativo.
Bloque 2. Cualidades y valores del
emprendimiento.
El emprendimiento.
Características de la persona
emprendedora:
Curiosidad, iniciativa,
responsabilidad.
Habilidades emprendedoras
fundamentales:
Trabajo en equipo, liderazgo,
creatividad, cooperación, iniciativa y autonomía.
La persona emprendedora y su función
dentro de la sociedad.
Bloque 3. Plan de emprendimiento.
El trabajo en equipo.
La comunicación efectiva.
El proyecto de emprendimiento.
La iniciativa.
El plan de acción de un proyecto
emprendedor.
La ejecución.
Lo que me gusta de esta propuesta de trabajo de
emprendimiento para primaria, es que en ningún momento se vincular al
emprendimiento con negocio, es decir, se ve al emprendimiento como una manera
de realizar y gestionar proyectos personales sin tener que convertirlos,
necesariamente en un negocio.
Esta es una visión acertada, pues desde hace mucho tiempo
que se ha instaurado una relación entre emprendimiento y negocios que ha sido
promovida más por ciertos sectores económicos de la sociedad. Pero lo cierto
es, que el emprendimiento no necesariamente tiene que ver con hacer negocios.
El emprendimiento tiene que ver con tener una idea, proponérsela y llevarla a
cabo.
Así pues, creo que plantear esto desde primaria será
sumamente beneficioso para los niños y niñas, pues podrán comenzar a llevar a cabo
sus propias ideas de manera más confiada y con herramientas que les permitan concretarlas.
Conclusión.
Podríamos detenernos mucho más en el análisis de esta
propuesta, pero como aún me gustaría contrastarla con otras experiencias
similares, aun no voy a profundizar demasiado. Lo que si es que me gustaría ya
plantear con la idea de que este tipo de currículos es lo que comenzaremos a
ver en el futuro en las escuelas.
No demerito para nada la enseñanza de las otras materias,
pero si me parece importante destacar que si alguien tiene suficientes
habilidades de vida como las que se están planteando en esta propuestas,
entonces también le será más fácil adquirir el conocimiento que necesite según
las metas que se proponga, o bien, adquirir las herramientas que le hagan
falta.
Además, este tipo de habilidades también influyen en la
generación de una sociedad mejor. Estoy convencido que aprender a comunicarse
mejor y a resolver conflictos, puede ser la gran diferencia en cómo se comportante
las sociedades del futuro, y también de cómo se resuelvan las problemáticas que
se generen.
Será interesante ver que sucede en los primeros años de
aplicación de esta materia en Madrid, así que habrá que darles seguimiento.
Este es uno de los experimentos más interesantes sobre el uso de tecnología y educación que se han hecho. Se trata de “El agujero en la Pared” y de cómo los niños pueden aprender de manera autónoma.
Al científico indio Sugata, se les ocurrió hacer un hoyo en la pared de sus oficinas en Nueva Delhi, India, las que se limitaban con un barrio de escasos recursos. Ahí empotró una computadora que contaba con internet de alta velocidad y la dejó encendida con el navegador de internet abierto en la página Altavista, que en ese entonces era el buscador más importante de la época.
Tiempo después los niños de la zona, atraídos por la computadora y aun sin tener conocimientos de informática, habían descubierto cómo navegar en internet sin que nadie les enseñara.
Mitra, sorprendido por lo que había sucedido, llevó este experimento fuera de la capital de la India, a zonas de escasos recursos y con nulo acceso a la tecnología. Lo que descubrió fue extraordinario pues en casi todos los lugares sucedía lo mismo: niños que nunca habían tenido acceso a una computadora estaban aprendiendo navegar en internet totalmente solos y en muy poco tiempo.
Y aunque ya de por sí el experimento era sorprendente, algo más llamó su atención: la mayoría del contenido estaba en inglés, por lo que además los niños aprendieron palabras básicas del idioma inglés tanto para navegar en internet como para operar la computadora.
Así, Sugata Mitra explica en el video “Kids can teach themselves”, de TED, grabado en 2007, que también descubrieron que para que esto ocurriera los niños tenían que interactuar en grupos con la computadora, pues eso les permitía enseñarse entre ellos mismos lo que iban descubriendo.
Pixabay.com [salinger] (2014)
Después Mitra y sus colaboradores extendieron el experimento a toda la India, obteniendo los mismos resultados, por lo que Mitra (2007) asegura: “los niños de 6 a 13 años pueden autoinstruirse en un entorno conectado”, pero hace énfasis en que esto tiene que ser en grupos y sin necesidad de la intervención de un adulto.
Gracias a este experimento, Sugata Mitra concluye que la enseñanza primaria puede ocurrir casi completamente por sí misma y sin la necesidad de ser impuesta. Y también, que los niños pueden auto organizarse y lograr un objetivo educativo, tal como se auto organizan muchos sistemas en el universo como las galaxias, las moléculas, los organismos e incluso las sociedades.
A raíz de este experimento, Mitra plantea que muchas veces la tecnología en las escuelas ha sido probada en zonas o colegios que no tiene problemas económicos, por lo que el impacto del uso de la tecnología en los resultados educativos pareciera no ser de gran importancia, y menos con relación al costo que tienen.
Pero si estas tecnologías se aplican en escuelas de zonas remotas, de bajos recursos, o que no tienen acceso a tecnología, se obtiene una importante mejoría en los resultados de aprendizaje y el uso de la tecnología sí hace una diferencia. A partir de ello Mitra concluye que la tecnología educativa debería llegar primero a los menos privilegiados y no al revés como suele ocurrir.
Vale mucho la
pena seguir el trabajo de Sugata Mitra, y que tiene varios otros proyectos que
son muy interesantes, y de los cuales comentaré más adelante.
Aquí dejo la conferencia completa en la que Sugata Mitra, a quién admiro enormemente, habla sobre este tema:
Elaboré este trabajo hace dos años para una secundaria alternativa con la idea de generar un proyecto de tecnología distinto a lo que se trabaja habitualmente y tratando de vincularlo a experiencias reales, fomentando también una visión emprendedora a partir del uso de la tecnología.
Por Emiliano Leal Sorriente.
Introducción
La enseñanza de tecnología en secundaria debe considerar una perspectiva mucho más amplia que la que actualmente suele dársele en casi todos los centros educativos y que generalmente se restringe a conocimientos de informática, programación o robótica.
Sin dejar de reconocer la importancia de estos aspectos, es necesario comenzar a ver a la tecnología como una herramienta útil para promover el cambio social través de la solución de problemas, el desarrollo de nuevas ideas a través de proceso de creación e innovación, la comunicación de ideas a través de nuevos canales y la promoción de participación de la comunidad a través de nuevas formas de interacción con la información.
Adicionalmente, la materia de tecnología en secundaria y sexto de primaria en le escuela para la que se propone debe ser también una materia de servicio y apoyo al resto de las asignaturas, permitiéndole a los alumnos desarrollar a través de una vinculación directa, productos y evidencias que les sirvan para mejorar su proceso de aprendizaje. Así mismo, esto permitirá vincular a la tecnología en contextos reales de los estudiantes, que también beneficiará a los maestros.
En el contexto de la escuela con la que estamos trabajando, es importante también resaltar que se busca promover el uso de la tecnología con una visión humanista, crítica y responsable, que permita a los alumnos utilizarla para generar conocimiento, transmitir ideas, visualizar soluciones y elaborar productos específicos acorde a sus propios centros de interés.
Enseñar tecnología en este contexto, implica también entregarles herramientas y recursos que podrán utilizar en su vida futura según sus propios intereses y necesidades, y con una visión humana y de beneficio social.
Justificación
Hoy en día se la tecnología es un tema importante en la mayoría de las escuelas, tanto como apoyo para el aprendizaje como para la misma formación de competencias tecnológicas en los estudiantes. Sin embargo, el aprendizaje del uso de la tecnología puede resultar demasiado abstracto, pues no se vincula con una realidad cotidiana. Es por ello que se requiere brindarle un contexto en el que el aprendizaje resulte significativo para los estudiantes, y que permita vincularlo con una utilidad real en su vida diaria.
En este sentido, este proyecto busca promover el uso y aplicación de la
tecnología conforme a las siguientes cinco dimensiones:
1.- La tecnología como herramienta para el desarrollo de centros de interés y proyectos.
Desde esta dimensión, se busca que la tecnología sea vista como una herramienta al servicio de los estudiantes, y no que los estudiantes estén al servicio de la tecnología. Para ello, se considera que una buena manera de hacerlo es vincular la materia directamente con la elaboración de proyectos específicos de tecnología establecidos para cada uno de los ciclos escolares. Esto permitirá generar un aprendizaje significativo que tenga una relación directa con el producto final que elaborarán.
2.- La tecnología y su vinculación con otras materias.
Se busca incentivar el uso de las tecnologías en otras materias, ya que la escuela reconoce ciertas deficiencias en este sentido y busca que sus profesores utilicen más la tecnología para mejorar y potenciar el aprendizaje. Para ello es importante señalar que además de otorgarle herramientas tecnológicas a los maestros, se pretende más bien que ellos incentiven a los alumnos a utilizar la tecnología para mejorar su aprendizaje. Es decir, se quiere lograr que los maestros sepan que sus alumnos pueden utilizar recursos específicos para determinados procesos de aprendizaje, pero no necesariamente que sean los maestros quienes utilicen directamente la tecnología en todo momento. Aquí se consideran elementos fundamentales como la búsqueda de información, la elaboración de evidencias de aprendizaje, y productos específicos para las distintas materias según las necesidades de cada asignatura.
3.- La tecnología, la creatividad y la resolución de problemas.
La tecnología es una herramienta que tiene comprobado potencial para el desarrollo de la creatividad, la generación de soluciones y la resolución de problemas, lo cual se busca sea aprovechado de mejor manera por los alumnos. El aprendizaje fundamental en este punto para los alumnos, es que pueden utilizar la tecnología para simplificar procesos, generar soluciones creativas, realizar propuestas y expresar ideas. Así mismo, la resolución de problemas en general, puede ser un buen reto con el cual los estudiantes pueden trabajar para fortalecer su potencial creativo y tecnológico.
4.- La tecnología y su impacto social.
Hemos visto que en la actualidad las tecnologías han comenzado a tener un impacto social sin precedentes, la llamada revolución de la información o el conocimiento, como ha sido llamada por algunos autores, representa un desafío para la sociedad en el futuro. A través de la tecnología se han cambiado paradigmas económicos, educativos, sociales y mediáticos. Formar una visión crítica en los estudiantes de la escuela con la que se está trabajando se considera importante, ya que forma parte de los ideales de la escuela, y que también puede ser aprovechado por los estudiantes para generar propuestas con un sentido humanista y de cambio social.
5.- Uso ético de la tecnología.
Enseñar a los niños y jóvenes hoy sobre el uso responsable y cuidadoso de la tecnología, debería ser una obligación en todas las escuelas. Al enfrentarnos a nuevas formas de interacción social, también nos enfrentamos a nuevos riesgos y conflictos éticos que debemos tener en cuenta. Por ello, desde esta materia se deberá promover también el uso cauteloso y ético de las tecnologías. No estamos hablando sólo del cuidado personal del uso de las mismas, si no también, de las implicaciones en cuanto a responsabilidad y ética que se deben considerar en un mundo tecnológico como el de hoy.
Cabe señalar que trabajar con tecnología basándonos en estos cinco ejes,
también se están trabajando las tendencias que a nivel educativo se están
desarrollando a nivel mundial. Por ejemplo, del programa oficial de las
Secretaría de Educación Pública, se pueden rescatar algunos aspectos que creo
es importante considerar para este proyecto también. El Acuerdo 593 de la
Secretaría de Educación Pública (DOF, 2011), pone énfasis en el desarrollo de
cuatro competencias específica para las materias de tecnología de Secundaria:
Intervención (Toma de decisiones, búsqueda de información, búsqueda de
alternativas), resolución de problemas (identificación de problemas, búsqueda
de soluciones, investigación, argumentación), diseño (representación de ideas,
desarrollo de prototipos, y gestión
(organización y ejecución de procesos, identificación de necesidades). En este
sentido, podemos concordar con algunas definiciones de lo que implica la
formación en cuanto al uso de la tecnología:
“Para la definición de la Formación Tecnológica Básica se consideran diversas posturas. Por un lado, la alfabetización tecnológica que se da en tres niveles: el primero refiere al usuario inteligente, donde los alumnos comprenden las herramientas, conocen la lógica de su funcionamiento y desarrollan las habilidades para su uso; el segundo, denominado de las personas lúcidas, críticas y responsables, donde los alumnos comprenden las lógicas del desarrollo, la extensión de las nuevas tecnologías y la articulación de los factores económicos y sociales con los técnicos como motor de la innovación; el tercero, denominado creativo eficaz, donde los alumnos realizan proyectos técnicos, organizan la producción de bienes y servicios, diseñan y crean objetos técnicos, y desarrollan un pensamiento convergente para la resolución de problemas de manera convencional, así como divergente para hacerlo de manera creativa”. (DOF, 2011)
Sería bueno agregar aquí, que la materia de tecnología vista desde esta perspectiva amplia, también debería ser un espacio que estimule y desarrolle la creatividad en múltiples sentidos, desde donde se buscará el desarrollo más del pensamiento divergente, que del convergente (como lo plantea el programa oficial).
Por otro lado, la enseñanza de
Tecnología también debe enfocarse en el desarrollo de habilidades generales que
les servirán en otros ámbitos de la vida, por lo que coincido con algunos
planteamientos en los que se especifica que dichas habilidades son: Analizar,
clasificar, comparar, comunicar, diseñar, elabora, emprender, evaluar,
experimentar, explorar, investigar, observar, planificar, resolver problemas y
trabajar con otros (Ministerio de Educación, 2012).
Planteamiento
Se busca que la tecnología sea utilizada por los estudiantes como una
herramienta que les permita, aprender mejor, vincularla con los proyectos que
desarrollan en otras materias, y que les permita pensar en ella para la
resolución de problemas.
Para ello se propone el desarrollo continuo de los siguientes temas en el programa,
que están relacionados con las cinco dimensiones que se plantearon inicialmente:
La tecnología para crear (Pensamiento de
Diseño)
La tecnología para hacer (El movimiento Hacedores
–Makers-)
La tecnología para aprender (herramientas
de aprendizaje)
La tecnología para comunicar (Nuevos
medios)
La tecnología para mejorar (Proyectos
sociales a través de tecnología)
Ética y correcto uso de la tecnología
La tecnología y la solución creativa de
problemas.
Una de las alternativas que podría resultar eficaz para lograr la
integración de estos contenidos y las cinco dimensiones que se plantean, sería
la utilización de la estrategia de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP).
Proyectos
Debido a que el trabajo de la materia se dará en un esquema de Aprendizaje Basado en Proyectos, para lo cual se propone la siguiente temática para cada uno de los grados con los que se trabajará:
3º de secundaria: Construcción de una solución tecnológico para algún problema de índole social.
Este proyecto tendrá como objetivo que los estudiantes integren diversos conocimientos tecnológicos para formular y plantear una solución basada en tecnología a algún problema de índole social. Dicha solución deberá tener un planteamiento de impacto real en la problemática, por lo que requerirá de investigación, generación de solución, búsqueda de alternativas, diseño, y planteamiento de las ideas. Entre las soluciones que podrían generar se encuentran desde aplicaciones móviles, hasta sistemas o dispositivos.
2º de secundaria: Construcción de medios digitales alternativos multimedia.
El proyecto busca que los estudiantes comprendan las implicaciones del manejo de información a través de las nuevas tecnologías, fortaleciendo la diferenciación entre fuentes verídicas y falsas. Así mismo, se pretende que exploren las infinitas posibilidades que ofrecen los nuevos medios para genera productos informativos o de entretenimiento con una visión crítica, usando adecuadamente las tecnologías de la información.
1º de secundaria: Construcción de un sitio web que promueva algún tema educativo o de importancia social.
El desarrollo de este proyecto está enfocado en comprender herramientas básicas de ofimática, y recursos para construir en la red, sitios, blogs, u otros recursos que permitan enseñar, comunicar y transmitir información. A partir de la construcción de estos productos, se busca que generen un sitio de internet que contribuya a difundir algún tema de importancia social para la comunidad escolar, o el entorno mismo de la escuela. Entre los temas que se podrían plantear se encuentran: Bullying, temas de género, desigualdad, problemas de salud, adolescencia, entre otros.
6º de primaria: Construcción de una
galería de recursos tecnológicos que pueden ser usados para el aprendizaje.
El
objetivo de este proyecto es que los alumnos vayan generando una galería a
través de un blog, o bitácora digital, en la que vayan explorando y trabajando
diversas herramientas tecnológicas que les permitan mejorar su aprendizaje, y a
su vez, les permita construir el conocimiento con el apoyo de estrategias
digitales. Aquí se verán herramientas tanto de ofimática, como específicas para
generar mapas mentales, presentaciones, diagramas, infografías, audios y
videos. Entre las herramientas que se plantea revisar se encuentran:
Mapas mentales
Infografías
Carteles
Videos
Presentaciones
Audios (Podcast)
Cuadros comparativos
Gráficas e imágenes
Evaluación
La evaluación se trabajará de manera continua según el avance de las distintas fases de cada uno de los proyectos, y se realizará una presentación final o lanzamiento de cada uno de ellos a fin de año, en donde se convocará a la comunidad escolar para que vean los proyectos que se han realizado.
Referencias
DOF (22 de agosto de 2011). Consideraciones para la actualización curricular de la asignatura de tecnología. ACUERDO número 593 por el que se establecen los Programas de Estudio de la asignatura de Tecnología para la Educación Secundaria en las modalidades General, Técnica y Telesecundaria. Diario Oficial de la Federación. Recuperado de http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5205626&fecha=22/08/2011
Ministerio de Educación (2014) Bases Curriculares 2013, 7° básico a 2° medio. Chile.
Pensar que en una escuela en la que los niños decide qué aprenden, cómo lo aprenden, y toman decisiones sobre su propio proceso de enseñanza, para muchos puede parecer una idea descabellada. Sin embargo, existen escuelas que funcionan de esta manera y que han logrado un exitoso desarrollo de sus alumnosPensar que en una escuela en la que los niños decide qué aprenden, cómo lo aprenden, y toman decisiones sobre su propio proceso de enseñanza, para muchos puede parecer una idea descabellada.y .
Tal es el caso de las Sudbury Valley School, un modelo de escuela muy distinta a las tradicionales, en donde los niños son independientes y ellos tiene poder de decisión sobre casi todas las cosas. Por ejemplo, no hay clases como las conocemos, sino que ellos deciden qué hacer con su tiempo. No hay aulas, hay espacios diversos donde ellos pueden obtener diversas experiencias. No hay reglas fijas establecidas por lo adultos, ellos las establecen a través de asambleas en un ejercicio totalmente democrático y en el que todos tiene voz y voto. Así pues, es una escuela que enseña a adaptarse a las cosas y al mundo real de una manera natural, habilidad que genera en los niños sentido de responsabilidad, confianza, respeto y autogestión.
Video promocional de una de las escuelas con el modelo Subury Valley
Hace algún tiempo, le expliqué el funcionamiento del modelo de Sudbury Valley School a alumnos de licenciatura para saber qué opinaban, y el resultado, fue de extrañeza entre los estudiantes ¿Y cómo es que aprenden? ¿Cómo saben qué tiene que estudiar y qué no? ¿Cómo pueden no tener clases? Fueron algunas de las preguntas.
Estamos tan acostumbrados a los modelos educativos clásicos que pensar en “clases” se traduce automáticamente a un salón, con bancas, alumnos muy atentos y quietos sentados mirando a un pizarrón, y un profesor explicando temas y hablando como si vendiera sabiduría a sus alumnos. Difícilmente se podría pensar en una escuela en la que los niños deciden.
Sé que para el funcionamiento educativo que
actualmente domina, es una idea extraña y hasta polémica, pero es bueno
revisarla, quizá hay algo de ello que podemos comenzar a adoptar en nuestras
clases o en nuestras escuelas.